El aseguramiento de cinco pericos cachetes amarillos en Zacatecas volvió a colocar en el centro del debate una reforma que busca endurecer las sanciones contra los delitos ambientales en México y que aún no concluye su proceso legislativo en el Congreso.
Los ejemplares, catalogados como una especie protegida por la legislación mexicana, fueron rescatados este domingo durante un operativo encabezado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en coordinación con la Fiscalía General de la República (FGR), como parte de las acciones contra el tráfico ilegal de vida silvestre.
La intervención se llevó a cabo después de varias semanas de trabajo de vigilancia e inteligencia. Las autoridades contaron además con reportes ciudadanos y avisos emitidos por Comités de Vigilancia Ambiental Participativa, que señalaron la posible comercialización ilícita de especies protegidas.
A partir de este caso, el Partido Verde reiteró la necesidad de fortalecer las herramientas legales para sancionar con mayor rigor a quienes participan en actividades que afectan la biodiversidad y los ecosistemas nacionales.
La propuesta impulsada por la bancada ecologista plantea modificaciones al Código Penal Federal para incrementar las penas de prisión y las multas económicas relacionadas con diversos delitos ambientales.
Entre las conductas contempladas se encuentran el tráfico ilegal de flora y fauna silvestre, la tala clandestina, los incendios forestales provocados, la destrucción de ecosistemas y la contaminación de suelos, ríos, lagos y otros cuerpos de agua. El proyecto fue aprobado por la Cámara de Diputados el 25 de noviembre del año pasado.
Además del aumento de castigos, incorpora agravantes para los casos cometidos dentro de áreas naturales protegidas o cuando las afectaciones recaigan de manera grave sobre especies en riesgo. De acuerdo con el Partido Verde, estas medidas buscan desalentar actividades que generan beneficios económicos mediante el deterioro del patrimonio natural del país.
Pese al avance legislativo alcanzado en San Lázaro, la reforma todavía no entra en vigor. “la iniciativa aún se encuentra en proceso legislativo, ya que el Senado de la República realizó modificaciones a la minuta y la devolvió a la Cámara de Diputados, donde permanece pendiente de su dictaminación final”, acusó el Partido Verde en una nota de prensa.
