Un mensaje directo desde Palacio Nacional marcó el inicio de una noche crucial para miles de habitantes en el sur del país. La presidenta Claudia Sheinbaum se dirigió a la población de Oaxaca y Guerrero ante el avance del huracán Erick, que evolucionó a categoría 3, con impacto previsto durante la madrugada en la franja costera que divide ambas entidades.
En un video oficial, Sheinbaum destacó que el fenómeno fue confirmado por la Coordinación Nacional de Protección Civil, y señaló la necesidad de extremar precauciones. La presidenta subrayó: “Manténganse juntos y mantengan la calma, juntos vamos a salir adelante”, una frase que busca reforzar la unidad en un momento crítico para las comunidades costeras.
Como parte de las medidas de prevención, el Gobierno federal ordenó la suspensión total de actividades en las zonas en riesgo y emitió una serie de recomendaciones a la población: permanecer en casa, resguardarse con sus familias y, en caso de vivir cerca de ríos o en áreas bajas, trasladarse a los albergues disponibles.
Sheinbaum indicó que las fuerzas de seguridad y auxilio están activadas y coordinadas. En particular, entró en funcionamiento el Plan DN-III-E, operativo de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), diseñado para proteger a la población civil durante emergencias derivadas de desastres naturales. Esta estrategia incluye a elementos del Ejército y la Fuerza Aérea, encargados de garantizar una respuesta oportuna y efectiva en el territorio.
A la par, se sumaron tareas coordinadas del Plan Marina, así como operativos desplegados por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Todas estas instituciones trabajan en conjunto con autoridades estatales y municipales, lo que refuerza la cobertura ante el inminente impacto de Erick.
El Plan DN-III-E, implementado desde hace décadas por las Fuerzas Armadas, contempla tres etapas fundamentales: prevención, auxilio y recuperación. En la fase preventiva, las autoridades realizan simulacros, actualizan rutas de evacuación y aseguran la operatividad de refugios temporales, centros de acopio y mapas de riesgo. También se mantiene contacto permanente con Protección Civil, y de ser necesario, se activa la Fuerza de Apoyo para Casos de Desastre (FACD), especializada en situaciones de gran escala.
Durante la fase de auxilio, que ya se encuentra en marcha en zonas vulnerables, las fuerzas desplegadas administran albergues, resguardan áreas afectadas, realizan evacuaciones preventivas, ofrecen asistencia médica y organizan la entrega de víveres. Esta etapa también contempla labores de búsqueda y rescate, fundamentales en zonas de difícil acceso.
Una vez que las condiciones meteorológicas lo permitan, iniciará la fase de recuperación, enfocada en la rehabilitación de caminos, restablecimiento de servicios básicos como salud, agua potable y energía eléctrica, así como la mejora progresiva del entorno afectado.
Las autoridades exhortan a la población a seguir exclusivamente los canales oficiales para obtener información confiable y actualizada. Se ha hecho énfasis en no salir de casa si no es estrictamente necesario y en tener a la mano documentos personales, provisiones básicas y un plan de emergencia familiar en caso de evacuación.
El avance del huracán Erick pone a prueba los protocolos de atención a desastres en México, mientras las instituciones movilizan recursos y personal para mitigar los efectos del fenómeno. La respuesta del Gobierno federal, encabezada por la presidenta Sheinbaum, busca ofrecer seguridad, coordinación y confianza a quienes enfrentan este episodio climático desde las primeras líneas de impacto.
