El exdirector general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Marx Arriaga, arribó a Ciudad Juárez en medio de abucheos, luego de ser oficialmente despedido de su cargo y abandonar su oficina en la Ciudad de México tras casi 100 horas atrincherado.
A su llegada al aeropuerto de la ciudad fronteriza, decenas de personas lo recibieron con pancartas y consignas como “los libros no son tuyos”. Sin detenerse a ofrecer declaraciones a los medios, el exfuncionario abordó un vehículo negro y se retiró del lugar.
Horas antes, desde la capital del país, Arriaga había informado que regresaba a Chihuahua para reincorporarse a su plaza como docente y retomar actividades frente a grupo. No ofreció mayores detalles sobre su salida de la SEP en ese momento.
El martes recibió la notificación oficial de su despido, lo que puso fin a los cuatro días en que permaneció dentro de su oficina. Tras dialogar brevemente con reporteros al salir, se dirigió a la puerta principal llevando consigo un cuadro de Karl Marx, figura emblemática del pensamiento socialista y del movimiento obrero internacional.
En paralelo, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que la destitución represente una ruptura con el movimiento político fundado por Andrés Manuel López Obrador. “Nadie está traicionando el movimiento, nadie está traicionando a López Obrador, nadie está traicionando, esa no es la discusión, sino más bien, pues hay que continuar, hay que seguir avanzando”, afirmó.
Por su parte, el dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, dio a conocer que se ofreció a Arriaga integrarse a otra área, incluida la posibilidad de representar a México en un país latinoamericano. Según explicó, la propuesta fue rechazada.
Más tarde, el propio Arriaga confirmó en una transmisión en redes sociales que se le planteó ocupar la embajada de Costa Rica, oferta que declinó. “Me ofreció una embajada para que dejara este puesto y permitiera que se cambiara; y sí, es verdad, la ofreció y no la quise tomar, porque no iba a traicionar a la base magisterial”, expresó durante el mensaje que inició como protesta.
Con su salida formalizada y su regreso a labores docentes anunciado, el episodio cierra un capítulo marcado por el atrincheramiento en oficinas federales, el rechazo a un cargo diplomático y una recepción dividida en su estado de origen.
