Monreal fija postura legal sobre el IEPS a videojuegos violentos y delimita el alcance del Ejecutivo

El coordinador de los diputados de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, estableció que la presidenta Claudia Sheinbaum no cuenta con facultades constitucionales para dejar de aplicar el impuesto del 8 por ciento a los videojuegos con contenido violento, al tratarse de una contribución vigente creada mediante ley formal. El legislador precisó que, si el Ejecutivo considera inviable su implementación, la única vía jurídicamente correcta es la modificación o derogación a través del proceso legislativo correspondiente.

Mediante una tarjeta informativa, Monreal explicó que este gravamen no constituye únicamente una previsión contenida en la Ley de Ingresos, sino una obligación fiscal plenamente establecida en la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). En ese sentido, subrayó que “el Ejecutivo no tiene facultad para inaplicar una contribución vigente, aun cuando considere deficiente su diseño”.

El diputado recordó que el impuesto fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y que dentro del IEPS se incorporó de manera expresa el concepto de recaudación denominado “Videojuegos con violencia”. Dicho ordenamiento asigna una recaudación estimada de 183 millones de pesos para el ejercicio fiscal 2026, cifra incluida dentro de los ingresos aprobados para ese año.

Monreal enfatizó que tanto la Ley del IEPS como la Ley de Ingresos de la Federación fueron avaladas por el Congreso de la Unión y posteriormente promulgadas por la propia presidenta Claudia Sheinbaum. Por ello, reiteró que el impuesto cuenta con una base legal directa y expresa, además de encontrarse reflejado y autorizado en el marco fiscal aplicable al ejercicio 2026.

El líder parlamentario detalló que el hecho imponible está claramente definido en la legislación fiscal sustantiva, que la tasa del 8 por ciento se encuentra determinada y que el impuesto forma parte del sistema tributario vigente a partir del 1 de enero de 2026. Bajo ese contexto, señaló que, pese a la solidez jurídica del gravamen, la presidenta informó en su conferencia matutina de este martes que decidió retirar el impuesto, al considerar que existe una inviabilidad técnica para su aplicación.

De acuerdo con Monreal, dicho anuncio genera un problema jurídico, ya que la ausencia de un sistema estatal de clasificación de videojuegos no suspende ni extingue la obligación tributaria prevista en la ley. Añadió que posibles deficiencias en el diseño del hecho imponible, como el uso de categorías “violento”, “extremo” o “para adulto”, no facultan al Ejecutivo para dejar sin efectos una norma vigente, sino que obligan al legislador a corregirla.

El coordinador de Morena puntualizó que mientras el inciso K), fracción I, del artículo 2 de la Ley del IEPS permanezca vigente, la autoridad fiscal está obligada a aplicarlo. Como salida jurídica, planteó impulsar una reforma o derogación de dicha disposición, acompañada de un ajuste a la Ley de Ingresos de la Federación 2026, con el fin de eliminar el concepto de recaudación correspondiente a videojuegos con violencia y recalibrar las estimaciones de ingresos aprobadas.

Gobierno federal descarta aplicar gravamen a videojuegos y anuncia campaña de concientización

La presidenta Claudia Sheinbaum dio a conocer este martes que su administración no avanzará en la aplicación del impuesto del 8% a la compra de videojuegos previsto para el próximo año. El anuncio se realizó pese a que la tarifa ya fue aprobada por el Poder Legislativo e incluida en la Ley de Ingresos de la Federación para 2026, publicada el pasado 7 de noviembre en el Diario Oficial de la Federación (DOF).

Durante su mensaje, la mandataria explicó que no se detalló el mecanismo que permitirá dejar sin efecto el cobro, debido a que la disposición forma parte de un ordenamiento legal vigente. No obstante, señaló que el gobierno federal optará por una estrategia distinta enfocada en la prevención y la concientización, en lugar de una medida fiscal.

Sheinbaum recordó que, desde la elaboración de la Ley de Ingresos, planteó la eliminación de este gravamen. “Al final yo había pedido que se quitara el impuesto sobre videojuegos y al final no se quitó de la Ley de Ingresos y quedó”, expresó. Añadió que uno de los principales obstáculos para aplicar la tarifa es la dificultad para diferenciar entre videojuegos con contenidos violentos y aquellos que no los incluyen.

Ante este escenario, la presidenta indicó que su administración impulsará una campaña informativa dirigida principalmente a adolescentes y jóvenes. El objetivo será generar conciencia sobre los posibles efectos de ciertos contenidos y promover mensajes orientados a la convivencia pacífica. De acuerdo con lo expuesto, esta estrategia buscará ofrecer información sobre “a dónde te pueden llevar este tipo de juegos”, en referencia a los videojuegos con altos niveles de violencia.

La titular del Ejecutivo federal subrayó que la decisión se tomó al considerar las complicaciones técnicas y operativas del impuesto. “Decidimos mejor que el tema de los impuestos se quite porque tiene muchas complicaciones y realmente que haya una campaña orientada a la construcción de la paz”, afirmó durante su intervención.

El impuesto a los videojuegos fue incorporado en la Ley de Ingresos de la Federación para 2026 como parte de una iniciativa enviada por la propia presidenta al Congreso de la Unión. La propuesta fue avalada por la mayoría legislativa y publicada posteriormente en el DOF, lo que generó reacciones entre distintos sectores.

Tras su aprobación, la medida recibió críticas por parte de comunidades de jugadores y especialistas del sector, quienes señalaron diversos efectos económicos y de consumo asociados al gravamen. Con el anuncio realizado este martes, el gobierno federal anticipa un cambio en la ruta prevista, al sustituir la política fiscal por una acción de carácter preventivo y social, centrada en la promoción de la paz y la reducción de la violencia en contenidos digitales.

Remesas bajo fuego: Sheinbaum responde con firmeza frente al nuevo impuesto de Trump

La presidenta Claudia Sheinbaum lanzó una advertencia clara desde San Luis Potosí: México está listo para movilizarse en defensa de los migrantes y sus remesas. El nuevo impuesto del 3.5% propuesto por la administración de Donald Trump, recientemente aprobado por el Congreso de Estados Unidos, ha encendido las alarmas en el gobierno mexicano, que lo considera injusto y violatorio de acuerdos bilaterales.

“Nos vamos a movilizar”, declaró Sheinbaum ante un público atento, refiriéndose a los millones de mexicanos que envían dinero desde Estados Unidos para sostener a sus familias. Sin rodeos, subrayó que los migrantes trabajan duro, pagan impuestos en el país vecino y no deberían enfrentar un nuevo gravamen por ayudar a los suyos en México.

La mandataria reiteró el respaldo total del gobierno federal a la comunidad migrante, enfatizando que no se permitirá que una carga fiscal adicional afecte a quienes ella considera “héroes y heroínas de la patria”.Alrededor de 40 millones de mexicanos residen en Estados Unidos, y en 2024 enviaron casi 65 mil millones de dólares en remesas, una cifra récord que representa casi el 4% del PIB nacional.

Sheinbaum enfatizó que este flujo de recursos no solo mantiene a flote a millones de familias en México, sino que también contribuye de forma significativa a la economía estadounidense. “Estados Unidos no es lo que es si no fuera por las y los mexicanos que trabajan del otro lado de la frontera”, sentenció.

La polémica medida fiscal fue impulsada por la actual administración de Trump, quien regresó al poder con un plan que inicialmente contemplaba un impuesto del 5% a las remesas. El Congreso estadounidense ajustó la propuesta a una tasa del 3.5%, ahora pendiente de discusión en el Senado. Mientras tanto, Sheinbaum ha comenzado a llamar a la acción, pidiendo a los paisanos que se manifiesten mediante cartas, mensajes en redes sociales y otras formas de presión ciudadana.

La presidenta también recordó que este tipo de medidas contradicen el tratado bilateral firmado en 1994, que impide la doble tributación entre México y Estados Unidos. El gobierno mexicano ha insistido en que esta iniciativa representa un retroceso en la cooperación internacional y afecta de manera directa a las personas más vulnerables en ambos lados de la frontera.

Aunque Sheinbaum no detalló cómo serían las posibles movilizaciones, dejó claro que el país seguirá informando paso a paso sobre sus acciones frente a esta medida. El llamado es a mantenerse atentos y unidos frente a lo que considera una amenaza directa a la economía de millones de familias mexicanas.