Relevo en SRE: Roberto Velasco Álvarez asume el cargo tras salida de Juan Ramón de la Fuente

La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este miércoles un relevo en la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), luego de que Juan Ramón de la Fuente solicitara dejar el cargo para someterse a un proceso de rehabilitación. En su lugar, la mandataria federal designó a Roberto Velasco Álvarez, quien actualmente se desempeñaba como subsecretario para América del Norte.

El anuncio fue realizado por la propia presidenta a través de un video difundido en la red social X, donde explicó que propondrá al Senado la ratificación de Velasco Álvarez como titular de la Cancillería. En el mismo mensaje, Sheinbaum señaló que De la Fuente podría integrarse a otra área del gobierno una vez que su condición de salud mejore.

La salida de De la Fuente ocurre después de que, en noviembre pasado, solicitara licencia para someterse a una intervención quirúrgica. Durante ese periodo, Roberto Velasco quedó al frente de la dependencia, asumiendo temporalmente la conducción de la política exterior del país.

Durante su gestión, Juan Ramón de la Fuente enfrentó diversos desafíos diplomáticos, particularmente ante el gobierno de Donald Trump, con quien se abordaron temas relacionados con seguridad, comercio exterior y migración. Entre los asuntos que marcaron su administración destacaron las redadas realizadas por agentes del Servicio de Control de Migración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), así como la defensa de los migrantes mexicanos en Estados Unidos.

El entonces canciller también respondió a críticas por los nombramientos políticos realizados en embajadas y consulados durante la administración de Sheinbaum. Ante los cuestionamientos por la designación de exgobernadores y figuras sin trayectoria diplomática, De la Fuente defendió la decisión de incorporar perfiles diversos como representantes del país en el exterior.

Como parte de su estrategia de comunicación, el funcionario impulsó conferencias periódicas enfocadas en la protección de los mexicanos en Estados Unidos. Sin embargo, estos encuentros dejaron de realizarse tras la licencia solicitada en noviembre.

Entre los encuentros relevantes de su periodo, De la Fuente recibió en septiembre pasado a Marco Rubio, durante la visita del secretario de Estado de Estados Unidos a México. En esa reunión se abordaron temas relacionados con seguridad y combate al narcotráfico.

Antes de encabezar la Cancillería, De la Fuente se desempeñó como embajador ante las Naciones Unidas durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Posteriormente, dejó ese cargo para integrarse al equipo de campaña presidencial de Claudia Sheinbaum. Tras la victoria electoral, fue nombrado secretario de Relaciones Exteriores, posición que ahora deja después de un año y medio al frente de la dependencia.

10 mdd por captura de Jesús Alfredo Guzmán, hijo de “El Chapo”: ICE

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) anunció una recompensa de 10 millones de dólares a quien proporcione información que permita capturar o condenar a Jesús Alfredo Guzmán Salazar, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera. Las autoridades lo consideran “armado y peligroso” por su papel dentro de la facción conocida como “Los Chapitos”, que asumió el control de parte del Cártel de Sinaloa tras la caída de su padre.

Nacido en 1983 y apodado “El Alfredillo”, es medio hermano de Ovidio Guzmán y hermano de Iván Archivaldo Guzmán, con quien forma el núcleo de Los Chapitos. Es uno de los diez hijos reconocidos de Guzmán Loera con distintas parejas; en su caso, es fruto del matrimonio con María Alejandrina Salazar.

El nombre de Jesús Alfredo Guzmán fue incluido en 2018 en la lista de los diez delincuentes más buscados por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), acusado de conspiración para poseer, importar y exportar sustancias controladas con fines de distribución. Su papel, de acuerdo con investigaciones judiciales, fue clave en la coordinación de cargamentos de cocaína y heroína hacia territorio estadounidense, así como en el envío de grandes cantidades de dinero en efectivo hacia México producto de la venta de drogas.

En 2016, documentos judiciales revelaron que Guzmán Salazar, entonces encargado de coordinar entregas de droga y flujos de dinero, fue pieza clave para que la DEA obtuviera información inédita sobre su padre. Sin percatarse, facilitó la primera grabación de Joaquín Guzmán a la agencia antidrogas y a la Fiscalía de Illinois, luego de presionar a los hermanos Pedro y Margarito Flores para que eligieran trabajar con el Cártel de Sinaloa o con el de los Beltrán Leyva. Los gemelos, en cambio, decidieron colaborar con las autoridades estadounidenses.

Ese mismo año, Jesús Alfredo volvió a ser noticia tras ser secuestrado en Puerto Vallarta por un comando armado del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El 15 de agosto, hombres armados irrumpieron en el restaurante “La Leche” y privaron de la libertad a seis personas, entre ellos Guzmán Salazar, Juan Daniel Calva Tapia, Víctor Galván Ureña y Josias Nahuali Rábago Borgolla. Tras las investigaciones, se confirmó que el hijo de El Chapo estaba entre los capturados, lo que evidenció la confrontación entre cárteles en México.

Poco después, circuló una fotografía en la que aparecía Guzmán Salazar junto a la actriz Kate del Castillo. La periodista Denisse Maerker dio a conocer la imagen en televisión, aunque nunca se confirmó su origen. El fiscal estatal de Jalisco señaló que la foto pudo haberse filtrado de alguno de los seis teléfonos celulares encontrados en el estacionamiento del restaurante tras el secuestro.

Actualmente, Jesús Alfredo Guzmán Salazar permanece como uno de los objetivos prioritarios de las autoridades estadounidenses, quienes reiteraron que la recompensa millonaria busca incentivar información verificada que permita su detención.

Julio César Chávez Jr. es vinculado a proceso por delincuencia organizada; enfrentará juicio en libertad

El boxeador Julio César Chávez Jr. fue vinculado a proceso este sábado por un juez federal, acusado de presunta participación en el delito de delincuencia organizada. Pese a ello, el deportista enfrentará el procedimiento en libertad, luego de que la Fiscalía no justificara la necesidad de mantenerlo en prisión preventiva.

Chávez Jr. había sido entregado a México el pasado miércoles y trasladado al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) 11 de Hermosillo, Sonora, tras dictársele la medida cautelar de prisión preventiva. Sin embargo, durante la audiencia, la defensa legal confirmó que el juez ordenó su inmediata liberación.

“El día de hoy va a quedar puesto en inmediata libertad, así lo ordenó el juzgador porque fiscalía no justificó que deba estar privado de la libertad para su proceso”, declaró el representante legal del exboxeador a la salida del tribunal.

La autoridad judicial concedió un plazo de tres meses para el desahogo de la investigación complementaria y estableció que el imputado deberá cumplir medidas “muy estrictas” mientras lleva su proceso fuera de prisión.

El delito que enfrenta se relaciona con delincuencia organizada en la modalidad de participación sin funciones de administración ni liderazgo, vinculado con la introducción clandestina de armas a México. De acuerdo con lo expuesto en la audiencia, la pena máxima en caso de resultar culpable podría alcanzar entre cuatro y ocho años de prisión.

El caso se remonta a julio, cuando Chávez Jr. fue detenido en Los Ángeles, California, por agentes del Servicio de Migración y Control de Aduanas (ICE) debido a que no contaba con documentos para permanecer en territorio estadounidense. En ese momento, autoridades de Estados Unidos señalaron que el boxeador estaba ligado a una orden de detención vigente en México por presuntos nexos con cárteles de la droga.

“También se cree que Chávez es miembro del Cártel de Sinaloa, una organización terrorista extranjera designada”, afirmaron las autoridades estadounidenses en aquel entonces.

La Fiscalía General de la República (FGR) mantenía desde el 14 de enero de 2023 una orden de aprehensión contra Chávez Carrasco, emitida por un juez federal en Hermosillo, Sonora. Sin embargo, dicha orden no se había ejecutado hasta su detención y entrega reciente.

De acuerdo con las investigaciones, entre diciembre de 2021 y junio de 2022 la FGR intervino comunicaciones telefónicas de integrantes de una célula dedicada al tráfico de armas vinculada a la facción de “Los Chapitos”.

En esas intervenciones, se detectaron conversaciones en las que se señalaba que Chávez Carrasco presuntamente golpeaba a integrantes del Cártel de Sinaloa como castigo, bajo las órdenes de Néstor Isidro Pérez Salas, alias “El Nini”, quien fue extraditado a Estados Unidos en mayo de 2024.

El proceso judicial continúa y será en los próximos meses cuando se determinen los avances de la investigación y el futuro legal del exboxeador.

Cruce de declaraciones entre Sheinbaum y Noem por protestas migratorias en Los Ángeles

La tensión entre autoridades de México y Estados Unidos escaló tras las declaraciones de Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional, quien acusó a Claudia Sheinbaum de alentar protestas violentas en Los Ángeles. La presidenta mexicana respondió con firmeza, negando las acusaciones y reiterando su postura contra la violencia.

Sheinbaum calificó de “absolutamente falso” el señalamiento hecho por Noem durante una conferencia de prensa en el Despacho Oval, donde la funcionaria estadounidense afirmó: “Sheinbaum alentó más protestas en Los Ángeles y lo condeno. No debería alentar las protestas violentas que están ocurriendo”. La mandataria respondió en su cuenta de X, acompañando el mensaje con un video de su declaración previa, en la que condenaba expresamente cualquier acto violento.

“Siempre hemos estado en contra de ello y más ahora desde la alta responsabilidad que represento”, escribió la presidenta. Subrayó que su gobierno aboga por la defensa de la comunidad mexicana en Estados Unidos, destacando su papel como trabajadores que aportan tanto a la economía estadounidense como al bienestar de sus familias en México.

Desde el lunes, Sheinbaum había condenado los actos violentos registrados en las manifestaciones. Aseguró que “la quema de patrullas parece más un acto de provocación que de resistencia” y llamó a la comunidad mexicana a mantener la calma y evitar provocaciones. “Condenamos la violencia venga de donde venga”, expresó durante su conferencia matutina.

El trasfondo de esta confrontación tiene como contexto las redadas migratorias realizadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en distintas ciudades de Estados Unidos. Según datos oficiales, varias detenciones en Los Ángeles incluyeron a ciudadanos mexicanos, lo que provocó una reacción inmediata del gobierno de México.

En respuesta a las protestas que siguieron, Donald Trump ordenó el despliegue de 2 mil elementos de la Guardia Nacional y 700 marines en la ciudad californiana. La decisión se tomó sin consultar al gobernador Gavin Newsom, rompiendo con décadas de precedentes institucionales. Trump defendió la medida asegurando que fue efectiva para contener la situación.

Mientras tanto, Sheinbaum solicitó una reforma migratoria integral que reconozca el valor de los mexicanos en Estados Unidos y reiteró que las redadas y la violencia no son la solución al fenómeno migratorio. El gobierno mexicano, por su parte, expresó desde el sábado su “profunda preocupación” por el desarrollo de estos operativos.

En medio de estos intercambios, activistas y autoridades locales en California han cuestionado el uso excesivo de la fuerza federal, acusando a Trump de agravar una crisis que, aseguran, requiere diálogo y soluciones humanitarias.

Redadas en California generan tensión migratoria y respuesta inmediata del gobierno mexicano

La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este fin de semana la detención de 35 ciudadanos mexicanos en California, tras operativos encabezados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La noticia se dio a conocer durante su visita a Puebla, donde aseguró que se están tomando acciones inmediatas para apoyar a los detenidos y sus familias por medio del sistema consular.

La Secretaría de Relaciones Exteriores recibió instrucciones directas para brindar asistencia legal a los connacionales afectados. Desde el sábado, las representaciones diplomáticas mexicanas mantienen contacto con las autoridades estadounidenses y las familias de los detenidos, con el objetivo de garantizar el respeto a sus derechos y buscar alternativas favorables para su situación migratoria.

Los operativos comenzaron el pasado jueves en distintas ciudades de California. Como reacción, surgieron protestas de la comunidad latina, especialmente en Los Ángeles. Las manifestaciones escalaron en intensidad y derivaron en enfrentamientos con las autoridades locales, lo que llevó a la administración del presidente Donald Trump a ordenar el despliegue de la Guardia Nacional.

En este contexto, la mandataria mexicana expresó su desacuerdo con la estrategia migratoria estadounidense. “No estamos de acuerdo con esta forma de atender el fenómeno migratorio, no es con redadas ni con violencia”, subrayó. También reafirmó la postura del gobierno mexicano a favor de una reforma integral que considere a los millones de mexicanos que viven al otro lado de la frontera.

Durante su gira por Cholula, donde inauguró el Hospital General para la Niñez Poblana, Sheinbaum reiteró el mensaje de paz y solidaridad. “Nuestro llamado para que no haya violencia”, señaló, al tiempo que aseguró que el personal consular ya mantiene comunicación directa con cada uno de los detenidos.

La presidenta recordó que las y los mexicanos que se encuentran en Estados Unidos lo hacen con el objetivo de buscar mejores condiciones de vida para sus familias. “Son hombres y mujeres de bien, son honestos, se fueron a Estados Unidos a buscar una mejor vida. No son criminales”, enfatizó.

El gobierno federal también reiteró su disposición para recibir a cualquier mexicano que decida regresar voluntariamente, dejando claro que su reintegración será respaldada y acompañada institucionalmente.

La situación ha puesto nuevamente sobre la mesa el debate sobre la migración, la seguridad y los derechos humanos, marcando un momento clave para las relaciones bilaterales y el trato hacia la comunidad mexicana en el extranjero

Pesca clandestina en el Golfo: Tripulación mexicana cae en operativo federal

Un caso sin precedentes ha llamado la atención en la frontera sur de Estados Unidos. Cuatro ciudadanos mexicanos han sido acusados formalmente por un gran jurado en el Distrito Sur de Texas por presunta pesca ilegal en aguas estadounidenses del Golfo de México. La información fue confirmada este jueves por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), destacando que se trata del primer caso de este tipo procesado en la región.

Los acusados son Miguel Ángel Ramírez Vidal, de 32 años; Jesús David Luna Márquez, de 20; Jesús Roberto Morales Amador, de 27; y José Daniel Santiago Mendoza, de 22. Según el comunicado oficial, enfrentan cargos por “transporte ilegal de pescado extraído del Golfo de México” con la presunta intención de comercializarlo en territorio mexicano.

De acuerdo con el Departamento de Justicia, la embarcación en la que viajaban fue detectada aproximadamente a siete millas náuticas (unos 13 kilómetros) al norte de la línea fronteriza marítima entre México y Estados Unidos, y más de 33 kilómetros al este de la Isla del Padre, en Texas. En ese punto, el grupo habría sido sorprendido pescando con cerca de cuatro kilómetros de sedal de nailon grueso y un aproximado de mil 200 anzuelos.

La acusación federal sostiene que los implicados operaban en una lancha sin identificación visible: sin nombre, sin registro oficial, sin bandera de ningún país y sin luces de navegación. Las autoridades también afirman que ninguno de los tripulantes contaba con permisos válidos para realizar actividades de pesca en aguas jurisdiccionales de Estados Unidos.

Entre los hallazgos más relevantes del caso se encuentra la cantidad de producto presuntamente capturado: aproximadamente 315 kilogramos de huachinango, especie altamente valorada en el mercado, que habría sido extraída de forma ilegal para su posterior venta en México.

Las penas que podrían enfrentar, en caso de ser encontrados culpables, incluyen hasta cinco años de prisión federal, además de una multa económica que podría alcanzar los 250 mil dólares, según la legislación vigente.

El caso ha encendido alertas sobre la vigilancia en aguas internacionales y las prácticas ilegales que amenazan los recursos marinos compartidos. Mientras avanzan los procedimientos judiciales, las autoridades continúan reforzando los operativos de control en las zonas marítimas del sur de Texas.

Osiel Cárdenas, el viejo fantasma del narco, regresa a México para enfrentar la justicia

Osiel Cárdenas, el nombre que alguna vez sembró terror en las calles y fronteras, ha regresado a México. El exlíder del cartel del Golfo y brazo operativo de Los Zetas fue deportado por Estados Unidos para enfrentar cargos por homicidio y posesión ilegal de armas. Tras décadas tras las rejas en el país vecino, su retorno reabre una página oscura del narcotráfico en territorio mexicano.

 

A sus 57 años, Cárdenas fue entregado sin incidentes en la garita de San Diego a las autoridades mexicanas por elementos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). No es la primera vez que pisa suelo mexicano bajo custodia: en 1993, después de su detención en Texas por narcotráfico, fue trasladado al país en virtud del Tratado de Ejecución de Sentencias Penales. Sin embargo, el destino lo volvió a atrapar, y su historial delictivo se extendió como una mancha que no se borra fácilmente.

 

Su captura inicial en 1992 fue un duro golpe para el narcotráfico: Cárdenas fue arrestado en Brownsville con dos kilogramos de cocaína y la firme intención de distribuirla. Años después, los cargos aumentaron exponencialmente. La Fiscalía de Houston lo acusó de 13 delitos relacionados con el tráfico de drogas, lavado de dinero y agresión a funcionarios federales. En 2010, fue sentenciado a 25 años de prisión y multado con 50 millones de dólares, cifra que reflejaba el poderío financiero de su imperio ilegal.

 

A pesar de su larga condena, Cárdenas fue liberado recientemente de la prisión de Terre Haute, Indiana, tras cumplir 17 años. Su retorno es una bomba de tiempo para las autoridades mexicanas, que deberán enfrentar a un hombre cuya influencia y contactos aún podrían ser una amenaza.

 

“Es un capítulo que no está cerrado”, comentó un analista de seguridad. “Su nombre todavía resuena en el mundo del narcotráfico, y su presencia podría reconfigurar ciertos equilibrios de poder.”

 

Ahora, Cárdenas deberá responder en suelo mexicano por delitos pendientes, un recordatorio de que las sombras del pasado nunca desaparecen del todo. Mientras tanto, el país observa con cautela y preocupación: el regreso de un líder de su calibre no es una simple anécdota, sino una advertencia.

 

México vuelve a enfrentar a un viejo fantasma. Esta vez, la justicia tiene una segunda oportunidad para sellar su destino.