Diputados aprueban por unanimidad reforma constitucional para crear Ley General contra la extorsión

La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad una reforma constitucional que permitirá al Congreso de la Unión expedir una Ley General contra el Delito de Extorsión, con el objetivo de unificar el tipo penal en todo el país, establecer sanciones claras y eliminar vacíos legales en la materia. La iniciativa, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, recibió 474 votos a favor y fue turnada al Senado de la República para su análisis y eventual aprobación.

Con esta modificación al artículo 73 de la Constitución Política, se facultará al Congreso a homologar las sanciones y tipificaciones relacionadas con la extorsión y sus agravantes, además de garantizar la persecución de oficio de este ilícito. La propuesta busca prevenir, investigar y castigar de manera uniforme este delito, considerado de alto impacto.

En tribuna, el morenista Leonel Godoy presentó el dictamen de la Comisión de Puntos Constitucionales y advirtió que la incidencia del delito de extorsión aumentó 58 por ciento en los últimos seis años, pasando de un promedio diario de 19 casos en 2018 a 29 en enero de 2025. Subrayó que “las estafas telefónicas y el cobro de piso son las dos principales modalidades de extorsión, y deriva en que los comercios, carreteras, negocios, huertas, ganadería, toda la actividad económica, incluso la más pequeña, está siempre presionada por el delito de cobro de piso”.

Desde la bancada del PAN, el diputado Héctor Saúl Téllez detalló que durante los primeros diez meses del gobierno de Claudia Sheinbaum se registraron 9 mil 21 casos de extorsión, una cifra superior a los 7 mil 249 reportados en el mismo periodo de la administración de Andrés Manuel López Obrador, a los 6 mil 792 de Enrique Peña Nieto y a los 2 mil 599 de Felipe Calderón. “La extorsión no es una cuota, es un impuesto criminal que cobra la delincuencia por vivir y trabajar. Le pega a la tiendita, al taxi, al taller, a la panadería, a la farmacia y al campo”, señaló.

Los registros muestran que entre 2018 y 2025, el Estado de México concentró 23 mil 563 carpetas de investigación por extorsión, seguido por Veracruz con 6 mil 12; Nuevo León con 5 mil 013; Jalisco con 4 mil 866; y la Ciudad de México con 4 mil 428.

Por parte del PRI, el diputado Alejandro Domínguez calificó la extorsión como “un flagelo nacional” que ha crecido de forma sostenida y que coloca a miles de familias mexicanas en una situación de indefensión. Citó datos del INEGI que revelan que la cifra negra del delito alcanzaba en 2023 el 97.2 por ciento, lo que significa que apenas uno de cada diez víctimas denuncia.

La iniciativa presidencial advierte que una de las principales dificultades en el combate a este delito es la falta de homologación de penas entre entidades federativas. Mientras el Código Penal Federal establece sanciones de dos a ocho años, en Oaxaca van de uno a tres años, y en Chihuahua de cinco a treinta años. Actualmente, los códigos federal y locales establecen un rango promedio de cuatro años con seis meses a doce años, con discrepancias significativas entre estados.

De acuerdo con el artículo 390 del Código Penal Federal, la extorsión es cometida por “quien sin derecho obligue a otro a dar, hacer, dejar de hacer o tolerar algo, para obtener un lucro para sí o para otro, o causando a alguien un perjuicio patrimonial”.

En la exposición de motivos, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, detalló que ocho estados concentran más de la mitad de las extorsiones del país: Guanajuato, Estado de México, Nuevo León, Ciudad de México, Veracruz, Jalisco, Guerrero y Michoacán.

CDMX prohíbe vapeadores y endurece sanciones contra drogas sintéticas en defensa de la salud pública

El Congreso de la Ciudad de México aprobó un dictamen que marca un cambio significativo en la política de salud local: la prohibición de la venta y uso de cigarrillos electrónicos, vapeadores y dispositivos análogos en la capital. La medida se enmarca en una estrategia más amplia que también sanciona la producción y distribución de sustancias tóxicas, precursores químicos y el uso ilícito del fentanilo y otras drogas sintéticas no autorizadas.

El proyecto, avalado por mayoría, modifica los artículos 9, “Ciudad Solidaria”, y 10, “Ciudad Productiva”, de la Constitución Política de la Ciudad de México. En el dictamen se establece con claridad: “La ley de la materia y demás aplicables, sancionarán toda actividad relacionada con cigarrillos electrónicos, vapeadores y demás sistemas o dispositivos análogos que señale la ley”.

Durante la discusión en el Congreso capitalino, el diputado de Morena, Alberto Vanegas Arenas, explicó que la iniciativa busca fortalecer el derecho humano a la salud. Argumentó que los cigarrillos electrónicos y los vapeadores no representan una alternativa segura, especialmente porque los principales consumidores en el país son adolescentes. “Llegan a fumar casi el doble que un consumidor adulto”, aseguró el legislador.

Desde otra perspectiva, la diputada de Movimiento Ciudadano, Patricia Urriza Arellano, propuso que en lugar de prohibir se regulara el mercado de vapeadores. Afirmó que con controles de calidad estrictos, el Estado podría obtener beneficios económicos. “El mercado de vapeadores podría llegar a significar siete mil millones de pesos anuales en impuestos”, destacó.

El debate también contó con la postura del diputado del Partido del Trabajo (PT), Ernesto Villarreal Cantú, quien respaldó la prohibición señalando que estos dispositivos no contribuyen a disminuir el consumo de tabaco. “Generan la adicción a sustancias más nocivas”, dijo. Además, citó estudios que revelan que casi un millón de adolescentes de entre 12 y 17 años han utilizado vapeadores, lo que evidencia un riesgo de salud pública que requiere medidas urgentes.

La aprobación del dictamen se suma a los esfuerzos del gobierno capitalino por establecer políticas más estrictas contra el consumo de productos nocivos y sustancias ilícitas. El enfoque no se limita al ámbito del tabaquismo, sino que refuerza la lucha contra drogas sintéticas como el fentanilo, considerado una de las amenazas más graves para la salud en el país y en el continente.

Con esta decisión, la Ciudad de México se coloca a la vanguardia de las restricciones sobre vapeadores en Latinoamérica. La medida abre el camino a nuevos retos en materia de aplicación y fiscalización, así como a un debate nacional que podría extenderse en los próximos meses.

Avanza la Justicia en el Senado con la aprobación de la Reforma para Pueblos Indígenas y Afromexicanos

En un histórico paso hacia la inclusión y el reconocimiento de los pueblos indígenas y afromexicanos, el Senado de México ha aprobado, con 32 votos a favor, un ambicioso proyecto de reforma que modifica el artículo segundo de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Esta decisión fue el resultado de un intenso análisis y debate llevado a cabo por las Comisiones de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos, bajo la dirección de Ernestina Godoy y Citlalli Hernández, respectivamente.

La sesión, que se llevó a cabo en la tarde de ayer, se convirtió en un foro donde los senadores tuvieron la oportunidad de expresar sus posturas sobre la trascendencia de esta reforma. Luis Donaldo Colosio Riojas, senador del Movimiento Ciudadano, enfatizó la importancia de abordar “una deuda histórica” con las comunidades que durante años han sido marginadas. “Hoy, no solo estamos votando por una reforma, estamos dando un paso hacia la justicia social”, afirmó Colosio, quien destacó que este cambio permitirá el acceso a derechos fundamentales, incluyendo la educación.

La reforma no solo reconoce a los pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho público, sino que también les otorga personalidad jurídica y patrimonio propio. Este reconocimiento implica que podrán establecer sus propios sistemas de gobierno y participar activamente en el desarrollo social, cultural y económico de sus comunidades. “Es un momento de reivindicación”, añadió Beatriz Mojica, senadora morenista y defensora de los derechos afromexicanos, quien lamentó la invisibilización histórica que han sufrido estos grupos en la narrativa nacional. “Hoy, nuestra historia se cuenta de manera más completa y justa”, señaló.

Desde el PAN, Ricardo Anaya subrayó que esta reforma es “una oportunidad única” para implementar acciones afirmativas que favorezcan a la población indígena. “Si se lleva a cabo correctamente, se logrará una igualdad sustantiva que garantice derechos y oportunidades”, afirmó, dejando claro que el compromiso no solo reside en la aprobación del dictamen, sino en su correcta implementación.

El camino hacia la consolidación de estos derechos no termina aquí. Las leyes secundarias que se desarrollarán a partir de esta reforma serán cruciales para garantizar que las promesas se materialicen en mejoras concretas para las comunidades. En este sentido, las senadoras y senadores presentes en la sesión manifestaron su compromiso de asegurar un presupuesto adecuado que responda a las necesidades de desarrollo de estas comunidades históricamente marginadas.

Este hito en la legislación mexicana marca un nuevo capítulo en la lucha por los derechos de los pueblos originarios y afromexicanos. Con la reforma ya aprobada, se abre un espacio para que estas comunidades no solo sean reconocidas, sino que también tengan un papel protagónico en la construcción de su futuro. La esperanza es que, con acciones contundentes y un compromiso real, se transforme la realidad de millones de mexicanos que anhelan justicia y dignidad.

Senado aprueba reforma para declarar el 1 de octubre como día de descanso obligatorio

Con una votación unánime de 116 votos a favor y ninguno en contra, el Senado de la República dio luz verde a una reforma que establece el 1 de octubre como día de descanso obligatorio cada seis años, coincidiendo con la transmisión de poder del Ejecutivo Federal. Esta medida se aplica en el marco de la toma de protesta del nuevo titular de dicho poder.

La reforma modifica la Ley Federal del Trabajo para alinearla con el artículo 83 de la Constitución Política. De este modo, se oficializa que cada 1 de octubre, cada seis años, se convertirá en un día de asueto nacional.

El dictamen aprobado destaca que este día no solo marcará el cambio de liderazgo en el gobierno federal, sino que también será una oportunidad para la reflexión y el descanso. Además, servirá como un momento para que la ciudadanía celebre la democracia y refuerce los valores cívicos, políticos, y sociales que sustentan la estabilidad de México.

El documento ha sido enviado a la Cámara de Diputados para su revisión.