Senado da luz verde a nuevos modelos de monedas de 10 y 20 pesos y autoriza materiales más económicos

El Senado concluyó su último día del periodo ordinario con la aprobación exprés de una reforma a la Ley Monetaria que permitirá modificar el diseño y la composición de las monedas de 10 y 20 pesos. La decisión avanzó bajo el argumento de disminuir los costos de producción sin alterar su valor de circulación. La minuta proveniente de la Cámara de Diputados recibió dispensa de trámites y fue llevada de inmediato al pleno, donde la mayoría legislativa respaldó el proceso acelerado.

El dictamen avalado faculta al Banco de México a emplear materiales alternativos en la fabricación de las monedas de 10 pesos. Con 89 votos a favor y 16 en contra, el Senado aprobó que el instituto central pueda utilizar aleaciones distintas a las empleadas actualmente, ampliando el margen técnico para su acuñación.

De forma paralela, la reforma también abre la puerta a la emisión de monedas de 20 pesos bajo un modelo estándar y genérico. Este punto fue aprobado por 91 votos a favor y 14 en contra, lo que confirma el respaldo mayoritario a la propuesta de actualización monetaria.

La nueva moneda de 10 pesos mantendrá en su anverso el Escudo Nacional acompañado de la leyenda Estados Unidos Mexicanos. En el reverso continuará la representación de la Piedra del Sol, con la figura de Tonatiuh y su máscara de fuego, además de los elementos obligatorios como valor nominal y año de acuñación. Este modelo seguirá siendo circular y bimetálico, con posibilidad de incorporar plata sterling, alpaca plateada o acero recubierto de níquel en la parte central, mientras que el anillo exterior podrá emplear bronce-aluminio, acero recubierto de bronce, bronce-aluminio-hierro o alpaca dorada.

En cuanto a la moneda de 20 pesos, la reforma define que su diseño de reverso mostrará el Templo de Kukulkán en Chichén Itzá, acompañado de sus identificadores de valor y fecha de emisión. El anverso permanecerá igual que en las demás piezas de circulación, con el Escudo Nacional y la leyenda oficial. El diseño genérico y estandarizado busca simplificar la producción y reducir costos para el Banco de México.

Con la aprobación de ambos dictámenes, el Senado turnó la reforma al Ejecutivo federal para su publicación en el Diario Oficial de la Federación, paso requerido para que los nuevos modelos y materiales puedan entrar en vigor.

Avanza la Justicia en el Senado con la aprobación de la Reforma para Pueblos Indígenas y Afromexicanos

En un histórico paso hacia la inclusión y el reconocimiento de los pueblos indígenas y afromexicanos, el Senado de México ha aprobado, con 32 votos a favor, un ambicioso proyecto de reforma que modifica el artículo segundo de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Esta decisión fue el resultado de un intenso análisis y debate llevado a cabo por las Comisiones de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos, bajo la dirección de Ernestina Godoy y Citlalli Hernández, respectivamente.

La sesión, que se llevó a cabo en la tarde de ayer, se convirtió en un foro donde los senadores tuvieron la oportunidad de expresar sus posturas sobre la trascendencia de esta reforma. Luis Donaldo Colosio Riojas, senador del Movimiento Ciudadano, enfatizó la importancia de abordar “una deuda histórica” con las comunidades que durante años han sido marginadas. “Hoy, no solo estamos votando por una reforma, estamos dando un paso hacia la justicia social”, afirmó Colosio, quien destacó que este cambio permitirá el acceso a derechos fundamentales, incluyendo la educación.

La reforma no solo reconoce a los pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho público, sino que también les otorga personalidad jurídica y patrimonio propio. Este reconocimiento implica que podrán establecer sus propios sistemas de gobierno y participar activamente en el desarrollo social, cultural y económico de sus comunidades. “Es un momento de reivindicación”, añadió Beatriz Mojica, senadora morenista y defensora de los derechos afromexicanos, quien lamentó la invisibilización histórica que han sufrido estos grupos en la narrativa nacional. “Hoy, nuestra historia se cuenta de manera más completa y justa”, señaló.

Desde el PAN, Ricardo Anaya subrayó que esta reforma es “una oportunidad única” para implementar acciones afirmativas que favorezcan a la población indígena. “Si se lleva a cabo correctamente, se logrará una igualdad sustantiva que garantice derechos y oportunidades”, afirmó, dejando claro que el compromiso no solo reside en la aprobación del dictamen, sino en su correcta implementación.

El camino hacia la consolidación de estos derechos no termina aquí. Las leyes secundarias que se desarrollarán a partir de esta reforma serán cruciales para garantizar que las promesas se materialicen en mejoras concretas para las comunidades. En este sentido, las senadoras y senadores presentes en la sesión manifestaron su compromiso de asegurar un presupuesto adecuado que responda a las necesidades de desarrollo de estas comunidades históricamente marginadas.

Este hito en la legislación mexicana marca un nuevo capítulo en la lucha por los derechos de los pueblos originarios y afromexicanos. Con la reforma ya aprobada, se abre un espacio para que estas comunidades no solo sean reconocidas, sino que también tengan un papel protagónico en la construcción de su futuro. La esperanza es que, con acciones contundentes y un compromiso real, se transforme la realidad de millones de mexicanos que anhelan justicia y dignidad.