En una alianza estratégica que marca un nuevo capítulo en la cooperación internacional, México y Francia firmaron un acuerdo para reforzar la lucha conjunta contra el crimen organizado y sus redes transnacionales. El pacto busca blindar los puertos, fortalecer el control de precursores químicos y mejorar la vigilancia en el transporte marítimo de carga, donde suelen ocultarse operaciones ilícitas.
El convenio fue suscrito por el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, secretario de Marina, y por Jean Noël Barrot, ministro de Economía, Finanzas y Soberanía Industrial, Energética y Digital de Francia. Ambos gobiernos coincidieron en la urgencia de coordinar acciones frente a amenazas globales que cruzan fronteras con rapidez, aprovechando rutas comerciales y lagunas de control.
La llamada Carta de Intención establece una cooperación bilateral enfocada en frenar la fabricación y tráfico de drogas sintéticas, así como el contrabando y otros delitos que atentan contra la seguridad y la economía de ambas naciones. Uno de los puntos centrales será la detección y control de los precursores químicos que se utilizan para elaborar narcóticos, un tema clave en el combate al crimen organizado a nivel internacional.
El acuerdo también prevé reforzar los sistemas de inspección en contenedores que llegan a los puertos mexicanos, con la participación de la Secretaría de Marina. A través de las aduanas marítimas, se impulsará el intercambio de información e inteligencia con autoridades francesas para identificar las estructuras y métodos de operación de las organizaciones delictivas.
Todo este proceso se realizará bajo el respeto estricto a las leyes nacionales y los tratados internacionales, especialmente en lo referente a la protección de datos personales y confidencialidad. Además, el compromiso no se limita al intercambio de información: México y Francia acordaron fortalecer sus capacidades institucionales mediante seminarios, talleres, conferencias e intercambios de expertos.
Estas acciones buscan profesionalizar y actualizar al personal involucrado en temas de seguridad, logística y análisis de inteligencia, generando una red de cooperación más sólida y técnica.
Con esta alianza, ambos países envían un mensaje claro sobre la importancia de la colaboración internacional frente a los retos del crimen organizado moderno. La cooperación no solo busca contener el tráfico de sustancias ilegales, sino también prevenir su expansión mediante inteligencia compartida, innovación tecnológica y formación conjunta.
En un contexto global donde las rutas marítimas son el punto de partida y llegada de gran parte del comercio internacional, este acuerdo se convierte en una pieza clave para fortalecer la seguridad en el intercambio comercial y proteger las fronteras desde el mar.






