Changarro llega al Cenart con danza, música y teatro para retratar la historia de los comerciantes ambulantes

La obra interdisciplinaria Changarro iniciará su gira de estreno en el Centro Nacional de las Artes, recinto de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, con una propuesta que combina danza, música en vivo y elementos teatrales para abordar la historia y relevancia de los comerciantes ambulantes en la Ciudad de México, en el contexto de los 700 años de la fundación de México-Tenochtitlán.

La puesta en escena reúne a 10 artistas en el escenario y articula una narrativa que conecta a los pochtecascomerciantes prehispánicos que desempeñaban funciones como diplomáticos, historiadores y espías— con sus equivalentes contemporáneos, entre ellos recolectores de basura, franeleros, vendedores de comida y comerciantes ambulantes. A través de esta estructura, la obra propone una lectura escénica de la vida urbana y su evolución social.

El montaje integra distintos lenguajes artísticos y musicales que dialogan con la diversidad cultural de la capital mexicana. La propuesta incluye cumbia, reguetón, fandango, ópera, rap, danza azteca, zapateado, lengua de señas mexicana y canto coral, elementos que transforman la calle en un espacio escénico dinámico. Dentro de la estructura dramática, piezas como El jale me jala abordan el trabajo de los recolectores de residuos desde el reguetón, mientras que la cumbia final, Mañana es otro día, plantea un cierre enfocado en la perseverancia colectiva.

El desarrollo de la obra contó con la revisión académica de Diana Silva, doctora en sociología por el El Colegio de México, con el objetivo de respaldar el contenido histórico y social de la propuesta escénica. Este enfoque busca reflejar la evolución de los comerciantes desde los pochtecas hasta la actualidad.

Diseñada como una obra adaptable, “Changarro” puede presentarse tanto en foros tradicionales como en espacios abiertos, desde teatros hasta canchas deportivas, lo que permite acercar la propuesta a distintos públicos. La producción está a cargo de Somasona Ensemble, con dramaturgia y dirección de Caitlin Hutchins.

Sobre el origen del proyecto, la directora explicó: “Changarro nació de observar y convivir con los comerciantes ambulantes que dan vida a nuestra ciudad, desde los artesanos de ‘Corazón Valiente’ en Coyoacán hasta los franeleros de mi colonia. Estas experiencias, junto con nuestra gira de ‘Defensores’ en el Centro Histórico y mi proceso de naturalización mexicana, me inspiraron a crear una obra que honre su trabajo y su humanidad”.

La producción también fue reconocida con el Fomento a Producción y Proyectos Culturales 2024 del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales. Antes de su llegada al Cenart, la obra se presentó en la Casa del Tiempo, la UAM Iztapalapa, la Utopía Meyehualco, así como en las alcaldías Nezahualcóyotl y Coyoacán.

“Changarro” ofrecerá funciones el sábado 18 y domingo 19 de abril a las 12:00 horas en la Plaza de las Artes del Cenart. La entrada será libre para el público.

Un monólogo sobre la despedida: “Acomodar” llega al Cenart con sello franco-mexicano

El Centro Nacional de las Artes (Cenart) abre sus escenarios a una propuesta internacional que conecta dos tradiciones teatrales en una misma puesta: Acomodar, obra del creador francés Pascal Rambert que tendrá su estreno en México con una temporada en el Foro de las Artes. La pieza, escrita y dirigida por el propio Rambert, se presenta como un monólogo protagonizado por el actor Alberto Lomnitz y forma parte de una colaboración artística entre Francia y México.

La historia se sitúa en el espacio íntimo de una habitación de hotel. Ahí, un hombre en la etapa final de su vida, tras haber recibido un reconocimiento a su trayectoria, enfrenta la memoria de una relación amorosa que marcó su existencia. Desde ese punto, el personaje transita por recuerdos y reflexiones vinculadas con la ausencia, en un recorrido que articula temas como el amor, la pérdida y la muerte.

El montaje tiene su origen en la obra Ranger, presentada previamente en Francia, y llega ahora al público mexicano en una versión en español bajo el título Acomodar. Este estreno se enmarca en la conmemoración del Día Mundial del Teatro y forma parte de un proceso de intercambio cultural que busca vincular la escena europea con el contexto mexicano. La producción en el país está a cargo de Adime Producciones.

La propuesta escénica integra una lectura que dialoga con elementos culturales de ambas naciones. A la visión europeasobre la despedida se suma una perspectiva mexicana que incorpora nociones como la celebración, el renacimiento y ladimensión espiritual. El resultado se construye a partir de un lenguaje escénico que privilegia la sobriedad y la exploración emocional.

Pascal Rambert, reconocido por su trayectoria como escritor, director y coreógrafo, ha desarrollado una relación sostenida con el teatro mexicano durante más de seis años. Su obra ha sido presentada en distintos circuitos internacionales y ha sido traducida a más de 20 idiomas. En 2016 recibió el Premio de Teatro de la Académie Française por el conjunto de su trabajo. Sobre su participación en este proyecto, el autor señala: “Es una historia de amorcon un gran país. El actor Alberto Lomnitz asume el reto de sostener la obra en solitario, en un formato que exige precisión técnica y una fuerte implicación emocional.

El proyecto cuenta con el respaldo del estímulo fiscal Efiartes y el apoyo de la empresa Inbursa, así como de la Embajada de Francia en México, el Instituto Francés de América Latina (IFAL) y el propio Cenart.

La temporada se llevará a cabo del 27 de marzo al 26 de abril, con excepción del periodo del 2 al 5 de abril. Las funciones están programadas jueves y viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas. El costo de entrada es de 200 pesos, con promociones especiales como “Jueves de 50 pesos” y descuentos 2×1 disponibles en línea y en taquilla.

El Pulpo Fantasma: Danza, luces y océano en un viaje que respira bajo el agua

En la penumbra del teatro, una sombra blanca se mueve como si flotara. Es el Pulpo Fantasma, criatura misteriosa que no viene sola: trae consigo un mar entero, hecho de danza, proyecciones y música que laten como olas. Todo se mezcla en una experiencia que acaricia los sentidos y siembra una semilla de conciencia sobre el planeta azul.

Bajo la dirección de Patricia Marín, esta puesta en escena abre un portal hacia las profundidades marinas. Las familias entran a un espacio que vibra con colores líquidos, texturas ondulantes y sonidos que parecen salir de una concha gigante. No es solo un espectáculo, es una invitación a sumergirse y mirar de cerca un ecosistema que palpita y, al mismo tiempo, pide auxilio.

El viaje parte de una especie real: el pulpo fantasma, apenas reconocido como habitante de los mares mexicanos. Inspirada en su rareza y en la urgencia de cuidar el océano, la historia lo sigue junto al cuidador, un símbolo de esperanza que se enfrenta a enemigos invisibles como la contaminación y laexplotación. La narrativa fluye con el lenguaje del movimiento, el brillo de las imágenes y un guion que, sin ser palabra hablada, lo dice todo.

La propuesta visual, creada por Ghiju Díaz de León, envuelve al público en una ilusión marina: escenarios hiperrealistas ilustrados, proyectados en cuatro lienzos que rodean la escena y se sincronizan con la coreografía gracias al videomapping. El efecto es estar en el fondo del mar, viendo cómo cada criatura y corriente se mueve con vida propia.

En paralelo, la música de Rogelio Marín pinta el ambiente sonoro con texturas de las profundidades, ritmos bailables y sonidos ambientales que hacen eco de ballenas lejanas, burbujas y corrientes. Todo en un balance exacto para no robar protagonismo a la danza ni a las imágenes, sino para impulsarlas.

La obra nace de una colaboración entre AM Producciones, Danza Visual, Mar… es de México y Fundación Santa Lucía, A.C., con el respaldo de Culturalmente Responsable y el Estímulo Fiscal EFIARTES. Más que un montaje, es un gesto de arte como herramienta para cuidar el mar y para que las infancias vean, sientan y comprendan el valor de lo que hay bajo las olas.

El Teatro de las Artes del CENART abrirá sus puertas el 16 y 17 de agosto de 2025, con funciones a las 12:00 y 14:00 horas. Boletos a $150, disponibles en taquillas y en cenart.gob.mx.

En escena, cada movimiento, cada luz y cada nota son una gota que se suma a la marea de quienes quieren un océano vivo.

Los Maromeros: Un viaje mágico entre montañas, mitos y mujeres que resisten

Hoy quiero contarles sobre una obra que me hizo ver el teatro con otros ojos. No es solo una puesta en escena, es como si te llevaran de la mano por un territorio salvaje, íntimo y profundo donde la memoria, los sueños y las heridas se entrelazan. Se llama Los Maromeros, y es la nueva creación de Verónica Musalem, una de las dramaturgas más potentes y sensibles de nuestro país, que está celebrando más de tres décadas contando historias que atraviesan.

Esta obra se estará presentando en el Teatro Salvador Novo del CENART hasta el 7 de junio,  y de verdad, si tienen chance, no se la pueden perder. Los Maromeros es parte de una trilogía que se inspira en la Sierra de Oaxaca, ese lugar donde la realidad parece tener otra textura, otra forma de latir. La historia sigue a una mujer que, al borde del colapso, se encuentra con una joven misteriosa que la guía hacia un proceso de renacimiento. Pero este no es un viaje cualquiera: es un ritual, un espejo, una tormenta.

La magia de esta obra es que combina lo urbano con lo ancestral, lo real con lo mítico. Y todo, absolutamente todo, está diseñado para envolverte: desde la escenografía e iluminación de Alain Kerriouhasta el vestuario de Edyta Rzewuska y la música de Alberto Santiago. Lo visual, lo sonoro y lo corporal te transportan a una sierra viva, simbólica, que se convierte en otro personaje más dentro del relato.

Los Maromeros es, en muchos sentidos, un canto a lo femenino, a lo invisible, a lo que arde y a lo que duele. Forma parte de una trilogía poderosa junto con Los Caminantes y Los Errantes o ese amor, todas creadas con apoyo del Sistema Nacional de Creadores. Son textos que han cruzado fronteras, hablados en francés, árabe, húngaro… y que han resonado desde París hasta Nueva York, desde Madrid hasta Santiago.

La obra está interpretada por un elenco fuerte y conmovedor: Gabriela Núñez, Gastón Yanes, Aleyda Gallardo, Luis Ernesto Verdín, Ginés Cruz, Ana Corti y David Sicars. Todos logran que la historia no solo se vea, sino que se sienta como una herida abierta que también puede sanar.

Verónica Musalem no solo escribe: ella habita sus palabras. Su trayectoria ha sido reconocida una y otra vez —Premio Emilio Carballido, becaria de FONCA, Iberescena, y muchas más—, pero lo más impresionante es su capacidad para seguir preguntándose, seguir explorando. Desde óperas en Bellas Artes hasta documentales, su obra nunca deja de moverse, de buscar el corazón de las cosas.

Así que si buscas una experiencia que te saque de lo cotidiano, que te hable de lo femenino sin clichés, que te lleve al origen para entender lo que somos hoy, Los Maromeros es esa obra. Cruda, poética, poderosa… como la vida misma.