El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, llamó a actuar con “prudencia” y “sangre fría” ante el nuevo anuncio arancelario realizado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y confirmó que la próxima semana viajará a Washington para precisar el alcance de las medidas y defender los intereses comerciales de México.
El posicionamiento se dio luego de que Trump reaccionara al fallo de la Supreme Court of the United States, que invalidó los aranceles “recíprocos” y otras tarifas impuestas bajo poderes de emergencia. En respuesta, el mandatario estadounidense anunció un nuevo gravamen global del 10% sustentado en un marco legal distinto y sin requerir aval del Congreso.
Ante este escenario, Ebrard subrayó la necesidad de analizar con precisión el impacto de las nuevas disposiciones. “Lo primero que tenemos que hacer es actuar (…) con sangre fría”, señaló, al explicar que el anuncio de Trump ocurrió prácticamente en paralelo a la resolución judicial, lo que obliga a revisar cómo se instrumentarán las nuevas tarifas y bajo qué fundamentos.
El titular de Economía detalló que establecerá contacto con sus contrapartes en Estados Unidos y que su visita —ya programada— permitirá confirmar con mayor exactitud si las condiciones comerciales para México se mantienen o si habrá ajustes. El objetivo central es contar con claridad jurídica y operativa frente a las modificaciones anunciadas.
Actualmente, el 85% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos no paga arancel, recordó Ebrard. Los gravámenes que existen en sectores como vehículos, acero y aluminio responden a fundamentos legales distintos a los aranceles “recíprocos” que estaban en el centro de la discusión invalidada por la Corte.
En paralelo a la defensa comercial, el secretario vinculó el contexto arancelario con la necesidad de fortalecer la capacidad industrial del país. Consideró “sustantivo, crítico, esencial” impulsar la producción nacional de insumos estratégicos, especialmente ante tensiones geopolíticas y cambios en las reglas del comercio internacional.
Entre los sectores clave mencionó a los semiconductores, fundamentales para la industria automotriz, aeronáutica y electrónica. Su desarrollo, explicó, puede traducirse en mayor independencia productiva, empleos mejor remunerados e innovación tecnológica.
Sobre la relación bilateral, Ebrard sostuvo que el pronóstico es “salir adelante” este año, respaldado por el nivel de integración económica entre ambos países en el marco de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá. México se mantiene como principal exportador hacia Estados Unidos y también como su principal comprador, un dato que, en medio de la coyuntura arancelaria, define el peso estratégico de la relación comercial entre ambas economías.
