La crónica de un día de furia y resistencia que obligó al país a mirar de frente la violencia

La presidenta Claudia Sheinbaum emitió un mensaje desde Tabasco este sábado, horas después de los disturbios registrados en el Centro Histórico de la Ciudad de México durante la marcha convocada por la llamada “Generación Z” y el “Movimiento del Sombrero”. Desde ese estado, la mandataria afirmó: “Decimos no a la violencia: si uno no está de acuerdo, siempre por la vía pacífica”, en referencia directa a los hechos ocurridos en la capital.

La movilización, que inició por la mañana en el Ángel de la Independencia y avanzó hacia el Zócalo, reunió a miles de asistentes con consignas dirigidas al gobierno federal y demandas relacionadas con la violencia en el país. Al llegar al cuadrante de Palacio Nacional, un grupo de encapuchados identificado como bloque negro golpeó con martillos y piedras las vallas metálicas que protegían la sede del Ejecutivo y a elementos de la policía capitalina. Estas estructuras fueron derribadas tras varios minutos de tensión.

Los ataques derivaron en un enfrentamiento con cuerpos policiacos, quienes respondieron con gas lacrimógeno y extintores. La dispersión alcanzó a asistentes de todas las edades, incluidos niños y transeúntes que caminaban por la zona.

En el transcurso de la tarde, autoridades de la Ciudad de México iniciaron el desalojo del Zócalo y las calles aledañas. La orden se emitió alrededor de las 4:00 de la tarde, momento en el que los uniformados comenzaron a replegar a los manifestantes. Fue durante esta operación que se registraron agresiones contra jóvenes, transeúntes y periodistas, así como el robo de equipo fotográfico y teléfonos celulares.

Testimonios de afectados señalaron golpes, empujones y uso excesivo de la fuerza. Un joven relató que, al intentar auxiliar a dos mujeres durante un altercado con policías, fue tirado al piso y pateado por ocho oficiales. Otro adulto mayor describió agresiones contra jóvenes que únicamente observaban la marcha. Vendedores ambulantes también denunciaron pérdidas por la confiscación de productos.

El operativo continuó hasta liberar por completo la Plaza de la Constitución y las calles 5 de Mayo, Madero, 20 de Noviembre, 16 de Septiembre y Pino Suárez. En redes sociales circularon videos que mostraron a policías golpeando a manifestantes y transeúntes, motivo por el cual un mando superior ordenó por radio: “Ya dejen de perseguir a la gente, ya dejen de perseguir a la gente”.

Hacia las 7:00 de la noche, un enfrentamiento entre comerciantes y un pequeño grupo de manifestantes en avenida Juárez desencadenó una riña que obligó a los presentes a huir hacia la Alameda Central y calles cercanas. Ambulancias del ERUM atendieron a heridos, mientras algunos jóvenes fueron detenidos y trasladados hacia la calle de Moneda, sin que se precisara su destino.

A pesar de la intervención policial, diversos contingentes continuaron lanzando consignas como “¡México, México! ¡Viva Manzo!” y “ustedes lo mataron”, en referencia al caso de Carlos Manzo, cuya muerte originó parte de la movilización.

Un siglo XXI con alma barroca: La Pasión de Cristo toma el Zócalo

La Plaza de la Constitución, ese espacio icónico donde convergen la historia, la memoria y la identidad nacional, se convertirá nuevamente en el escenario vivo de uno de los relatos más conmovedores de la humanidad. Este 18 de abril, la Compañía Nacional de Teatro Clásico Fénix Novohispano celebra 25 años consecutivos de representar la Pasión de Cristo en el Zócalo de la Ciudad de México, reafirmando así una tradición que combina arte, espiritualidad y reflexión social.

Este año, la dirección escénica corre a cargo de la maestra Norma Duarte, figura clave de esta agrupación que ha dado vida a distintos personajes a lo largo de una década. En esta ocasión, la interpretación de Jesús estará a cargo del actor Christopher Martínez, quien recorrerá la plancha del Zócalo acompañado por 30 actores y 20 músicos en vivo, llevando al público por un viaje emotivo que toca fibras profundas.

La actriz Mara Violena, egresada de la UNAM, encarna a la Virgen María, y su papel está cargado de simbolismo, siendo un espejo del dolor de tantas madres que hoy buscan justicia en nuestro país. La historia cobra una dimensión contemporánea, conectando los padecimientos bíblicos con las heridas sociales actuales.

El elenco incluye a reconocidas figuras como Pedro Adame, quien interpretará a Pilatos; Alhelí Ábrego como su esposa, y José Juan de la O en el papel de Barrabás. Cada uno aporta una lectura actual a sus personajes, haciendo eco de una realidad que sigue marcada por la violencia, la ambición desmedida y la falta de empatía.

El evento comienza a las 10:00 horas con un toque de cornetas en tono de duelo, un gesto solemne que honra a las víctimas de las últimas décadas en México. A partir de ahí, el Viacrucis recorrerá la Plaza Mayor, un espacio que guarda una fuerte carga histórica desde 1525, cuando Hernán Cortés cedió el terreno a los franciscanos para levantar su templo y claustro.

Fénix Novohispano, bajo la dirección de Francisco Hernández, ha mantenido viva la llama del teatro clásico desde su fundación en el año 2000, presentando más de 100 obras en recintos emblemáticos como el Palacio Nacional, la Catedral Metropolitana, el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, entre otros. Su legado es una muestra de la vitalidad del arte escénico en contextos públicos y de su poder para generar comunidad.

La representación de la Pasión de Cristo no solo recuerda un episodio esencial en la tradición cristiana, también se convierte en un espejo para mirar nuestro presente. Una experiencia donde el arte y la fe se entrelazan, invitando a la reflexión desde el corazón de la ciudad.

Celebración en el Zócalo: Sheinbaum destaca suspensión de aranceles

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó un mitin en el Zócalo capitalino para celebrar la suspensión de aranceles a las exportaciones mexicanas. Desde tempranas horas, miles de simpatizantes de Morena se congregaron en la Plaza de la Constitución, donde disfrutaron de la música del mariachi de la Guardia Nacional y del Grupo Armada, conformado por miembros de la Marina, quienes interpretaron un popurrí de salsa y cumbia. 

El evento contó con la presencia de trabajadores sindicalizados del IMSS, ISSSTE, Pemex, CFE, SNTE, DIF, CATEM y otros gremios. En los edificios circundantes se desplegaron mantas de apoyo a la mandataria. Entre los símbolos presentes, destacaron banderas con la imagen de un murciélago, en referencia al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.

 

En la zona principal del templete se ubicaron 80 sillas de madera tapizadas en rojo, destinadas a gobernadores, miembros del gabinete legal y representantes del poder legislativo. Políticos y empresarios, como Francisco Cervantes, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, asistieron al evento, que fue amenizado por bandas musicales de la Armada de México, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional.

 

Durante su discurso, Sheinbaum enfatizó que la relación con Estados Unidos se ha basado en el diálogo y el respeto, lo que permitió la suspensión de los aranceles impuestos el 4 de marzo por el expresidente Donald Trump. Explicó que tras una llamada telefónica el 6 de marzo, la medida se aplazó hasta el 2 de abril. Sin embargo, confió en que México quedará exento de futuros aranceles debido a los tratados comerciales firmados en las últimas tres décadas.

 

Sheinbaum también destacó la necesidad de frenar el tráfico de armas hacia México como parte de la estrategia de seguridad para evitar la llegada de drogas como el fentanilo a Estados Unidos. Subrayó que su gobierno seguirá insistiendo en que el gobierno estadounidense refuerce el control de armas en su territorio.

 

En materia económica, la presidenta presentó cinco puntos clave para fortalecer el desarrollo de México: fortalecer el mercado interno, aumentar la autosuficiencia en alimentos y energía, impulsar la inversión pública, fomentar la producción nacional y consolidar los programas de bienestar. Aseguró que su administración busca garantizar la salud, educación, alimentación, vivienda y salarios justos como derechos fundamentales.

 

El evento, que reunió a más de 350 mil personas, transcurrió en calma y sin incidentes, según informó el gobierno de la Ciudad de México.

No llegamos todas: Histórica marcha en CDMX exige justicia y acciones contra la violencia

El 8 de marzo, más de 200 mil mujeres marcharon en la Ciudad de México para exigir justicia y medidas efectivas contra la violencia de género. La manifestación, que tuvo lugar en el Día Internacional de la Mujer, se convirtió en un reclamo directo hacia la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien las asistentes acusaron de no escuchar sus demandas y de intentar limitar su acceso a la Plaza de la Constitución con vallas de seguridad. 

El lema “No llegamos todas” resonó en la marcha, en memoria de las más de 3,400 mujeres asesinadas en 2024, de las cuales 839 fueron víctimas de feminicidio. La protesta, que se desarrolló de manera pacífica desde el Ángel de la Independencia hasta el Zócalo, finalizó a las 8:30 de la noche con saldo blanco, según el gobierno capitalino.

 

A diferencia de su predecesor, Andrés Manuel López Obrador, quien protegía el Palacio Nacional con vallas en cada marcha feminista, Sheinbaum extendió el cerco a toda la explanada del Zócalo desde días antes de la manifestación. Esta decisión indignó a familiares de víctimas de feminicidio, quienes instalaron un plantón y declararon huelga de hambre frente a la residencia presidencial.

 

La protesta fue resguardada por un operativo de 800 mujeres policías, quienes se mantuvieron a distancia y portaban extintores con polvo químico no tóxico supervisados por la Comisión de Derechos Humanos de la CDMX. Sin embargo, la presencia de vallas metálicas fue percibida por muchas manifestantes como un intento de silenciar su movimiento.

 

Sandra Soto, hermana de una víctima de feminicidio en 2017, exigió justicia y la oportunidad de dialogar con la presidenta. “Sheinbaum dice que con ella llegamos todas, pero nos encontramos con una muralla de hierro”, denunció. Su testimonio reflejó el sentir de miles de mujeres que salieron a las calles en todo el país para exigir acciones contra la violencia machista.

 

La protesta también fue un llamado de atención para la presidenta, quien ha defendido su política de seguridad y argumentado que la colocación de vallas fue una medida preventiva. No obstante, las manifestantes insisten en que las acciones del gobierno deben centrarse en proteger a las mujeres y castigar a los agresores, en un país donde más de 10 mujeres son asesinadas al día.

 

El plantón instalado en el Zócalo permanecerá hasta que Sheinbaum reciba a las víctimas y establezca compromisos concretos para frenar la violencia de género. Mientras tanto, las voces de las manifestantes siguen resonando en todo México, donde ciudades como Guadalajara, Monterrey, Puebla y Oaxaca también fueron testigos de multitudinarias marchas en favor de los derechos de las mujeres.