El gobierno de Claudia Sheinbaum presentó oficialmente la Copa Mundial FIFA 2026 desde el Complejo Cultural Los Pinos, marcando el inicio de una etapa clave en la preparación de México como una de las tres sedes del torneo junto con Estados Unidos y Canadá.
Con la mirada puesta en el 11 de junio, día de la inauguración, se confirmó una inversión de 9 mil millones de pesos para modernizar el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), uno de los principales puntos de llegada de los más de 5.5 millones de visitantes que se esperan durante el evento.
Las obras de infraestructura avanzan a ritmo acelerado en distintas zonas del país. Además de la remodelación del AICM, se desarrolla un tren de pasajeros que conectará el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) con la estación Buenavista, con el fin de mejorar la movilidad hacia la zona hotelera de la capital.
Este nuevo sistema de transporte busca facilitar el traslado de los turistas que arriben a cualquiera de los aeropuertos de la zona metropolitana y ofrecer una experiencia eficiente y moderna para los asistentes al Mundial.
El impacto económico del torneo será significativo. La Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey —las tres ciudades sede en México— se preparan para recibir un flujo sin precedentes de visitantes, aficionados y delegaciones deportivas. Se espera una importante derrama económica en sectores como turismo, transporte, hotelería, gastronomía y entretenimiento, consolidando al país como un epicentro de actividad global durante el verano de 2026.
Sheinbaum adelantó que el próximo lunes los gobernadores de Nuevo León, Samuel García; Jalisco, Pablo Lemus; y la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, presentarán los avances de las obras en sus respectivas entidades. Este encuentro busca coordinar las estrategias de infraestructura, seguridad y movilidad necesarias para garantizar que México esté listo para su tercera experiencia mundialista, después de haber sido sede en 1970 y 1986.
Junto con la inversión pública, también se impulsan proyectos privados vinculados al evento, entre ellos la modernización del Estadio Azteca, que será sede del partido inaugural y uno de los símbolos más representativos del futbol internacional.
El Mundial 2026 no solo marcará un hito deportivo, sino también una oportunidad económica y logística sin precedentes para México. Con una inversión histórica, el país se alista para recibir a millones de visitantes y volver a colocarse en el centro del mundo futbolístico, en un evento que unirá a tres naciones bajo una misma pasión.
