Alertan que reforma a derechos de autor podría afectar libertad de expresión y frenar inversión cultural

La discusión de la reforma a la Ley Federal del Derecho de Autor, que también contempla modificaciones a la Ley Federal del Trabajo para regular derechos de artistas, intérpretes y ejecutantes, provocó advertencias en la Cámara de Diputados sobre posibles efectos en la libertad de expresión y la industria creativa.

El diputado del Partido Acción Nacional, Germán Martínez Cázares, expresó preocupación por el alcance de la iniciativa y cuestionó si los cambios podrían afectar negociaciones internacionales relacionadas con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), encabezadas por el canciller Marcelo Ebrard.

Desde tribuna, señaló: “¿no está estropeando el trabajo de Marcelo Ebrard para ratificar el T-MEC y obtener una buena negociación, sobre todo en este mundo tan delicado como es el digital? ¿Ya se le preguntó a su nuevo compañero, el canciller?”.

El legislador también advirtió sobre posibles riesgos para la libertad de expresión. “Ayudemos sin falsos nacionalismos. Es complicado porque puede atacar la libertad de expresión”, afirmó durante la discusión.

Martínez sostuvo además que la regulación podría contravenir estándares internacionales desarrollados por la Corte Interamericana de Derechos Humanos. “no es lo mismo regular la transformación, modificación e imitación, que violar estándares internacionales desarrollados concretamente por la Corte Interamericana de Derechos Humanos para cumplir con la legalidad, la necesidad y la proporcionalidad de la información”, declaró.

Asimismo, recordó que la organización Artículo 19 ha advertido que un exceso regulatorio podría generar efectos inhibitorios en la creación cultural y la crítica pública. También consideró que legislar sobre inteligencia artificial resulta complejo e incluso podría ser inútil ante la falta de infraestructura tecnológica nacional.

Por su parte, la diputada del Partido Revolucionario Institucional, Ivonne Ruiz, afirmó que la reforma genera duplicidades entre la legislación laboral y la de derechos de autor, lo que podría provocar interpretaciones contradictorias. Además, señaló que la iniciativa no considera la diversidad de la industria cultural mexicana, donde muchos artistas carecen de condiciones equitativas de negociación.

La legisladora advirtió que el aumento de costos y la complejidad jurídica podrían reducir proyectos, inversión y empleo, afectando a actores, músicos, técnicos y creativos que forman parte de la cadena productiva del sector cultural.

Eurídice toma la voz en Chapultepec: Teatro inmersivo que reescribe el mito desde la mirada femenina

A partir del 28 de febrero, la Ciudad de México será escenario de una experiencia escénica íntima y poco convencional con el estreno de Eurídice según Eurídice, una producción de Por Piedad Teatro dirigida por Ana Graham. La obra iniciará temporada en el Jardín Escénico Chapultepec, detrás del Auditorio Nacional, en el marco de la celebración del Día de la Mujer del INBAL, y posteriormente recorrerá distintos espacios no convencionales como parques, museos y galerías.

 

Se trata de un texto original de Alexander Wright, con canciones de Phil Grainger, que propone una reinterpretación contemporánea del mito de Orfeo y Eurídice, pero narrada desde la perspectiva femenina. La ficción fusionaactuación, baile, canto, música en vivo y spoken-word en un montaje para solo 48 personas por función, lo que genera un entorno cercano entre intérpretes y público.

 

La puesta en escena subvierte la narrativa patriarcal tradicional que centra la historia en el descenso de Orfeo al inframundo. Aquí, el foco está en Eurídice: su crecimiento, la construcción de su identidad y su autodeterminación. La propuesta responde a la línea artística de Por Piedad Teatro, caracterizada por abordar discursos urgentes con estructuras escénicas novedosas.

 

“No es exactamente un musical, pero tampoco podríamos decir que no lo es”, explica Ana Graham. El proyecto implica una logística compleja al tratarse de una especie de tour por espacios teatrales y no teatrales, tanto cerrados como al aire libre, lo que exige planeación técnica minuciosa e infraestructura autosuficiente.

 

En escena, María Kemp y Aldo Guerra asumen múltiples retos. Ambos son actores, músicos y bailarines. Kemp destaca que la obra “exige encontrar el poder de la palabra y jugar con ella”, además de permitir que el lenguaje habite todo el espacio. También subraya que el proceso ha sido “un acto de confianza”.

 

Guerra, por su parte, da vida a distintos personajes, baila tap, toca teclado y guitarra —instrumento nuevo para él— y alterna entre narrador y personaje. Lograr que el público distinga esas transiciones mientras se ejecutan acciones musicales y coreográficas es, en sus palabras, lo que “hace esta obra algo único y muy especial”.

 

El equipo creativo incluye la traducción de Antonio Vega y Ana Graham; la dirección y adaptación musical y diseño sonoro de Cristóbal MarYán; el diseño de escenografía e iluminación de Anna Adrià; el vestuario a cargo de Graham; la asistencia de dirección de Belén Aguilar; la producción ejecutiva de Mónica García y la coordinación técnica de Allan Flores. Con esta propuesta, Eurídice no espera ser rescatada: toma la palabra y reescribe su propia historia.

Adiós Robert Redford: Leyenda de Hollywood y fundador del Festival de Sundance

Robert Redford, uno de los actores y directores más influyentes del cine estadounidense, falleció este martes 16 de septiembre a los 89 años en su casa de Utah. El deceso ocurrió mientras dormía, en la intimidad de su hogar en Sundance, el lugar que eligió para vivir durante las últimas décadas de su vida, rodeado de su familia y de la naturaleza que siempre defendió. La noticia fue confirmada por su equipo de representación en Estados Unidos, sin especificar la causa de su muerte. 

Nacido el 18 de agosto de 1936 en Santa Monica, California, bajo el nombre de Charles Robert Redford Jr., inició su camino artístico en la década de los 60, cuando su cabellera rubia y sonrisa juvenil lo catapultaron a la fama como el galán más cotizado de Hollywood. Sin embargo, Redford nunca se conformó con la imagen de estrella: eligió personajes arriesgados, se involucró en causas sociales y abrió un espacio para el cine independiente que cambió para siempre la industria.

 

Su ascenso se consolidó en los años 70 con títulos que hoy forman parte de la historia del séptimo arte: El candidato (1972), Todos los hombres del presidente (1976), sobre el caso Watergate, y Tal como éramos (1973). Fue en esa misma época cuando selló una de las duplas más memorables del cine junto a Paul Newman. Juntos protagonizaron Butch Cassidy and the Sundance Kid (1969), cinta que inspiró el nombre de lo que más tarde sería el Instituto Sundance, y El golpe (1973), ganadora del Oscar a Mejor Película, donde Redford obtuvo una nominación como Mejor Actor.

 

En 1980 alcanzó la cima de su carrera detrás de la cámara al ganar el Oscar a Mejor Director con Gente como uno (Ordinary People), que también se llevó el premio a Mejor Película. Desde entonces, su presencia en pantalla fue más selectiva, pero aún dejó huella con títulos como África mía (1985), junto a Meryl Streep; All Is Lost (2013), donde sostuvo solo todo el peso de la historia como un náufrago; y The Old Man and the Gun (2018), película que consideró su despedida definitiva de la actuación.

 

A lo largo de más de seis décadas, Redford combinó su labor como actor, director y productor con un activismo constante. Defendió el medio ambiente, promovió la conservación de los paisajes naturales de Utah y se convirtió en uno de los más firmes opositores al cambio climático, llegando incluso a participar en sesiones de la ONU.

 

Su legado trasciende Hollywood. Con la fundación del Instituto Sundance y el Festival de Sundance, abrió camino a generaciones de cineastas independientes que encontraron ahí una plataforma para dar a conocer sus proyectos.

 

Robert Redford se retira de la vida dejando una filmografía emblemática, un festival convertido en referencia mundial y una imagen de resiliencia artística y compromiso social que marcó a varias generaciones de espectadores y creadores.

Actúan, producen y dominan Hollywood: El boom latino que conquista la meca del cine

La industria del cine ya no suena solo en inglés. Hoy, el español también marca la pauta en Hollywood y lo hace con fuerza. Actores y actrices de origen latino, nacidos tanto en América Latina como en Estados Unidos, están cobrando cheques millonarios y protagonizando las franquicias más grandes del mundo. De Avatar a The Last of Us, del Latin GRAMMY al Óscar… el talento latino ya no se esconde, brilla yfactura.

Pedro Pascal, chileno de nacimiento y con un nivel actoral de otro mundo, está ganando 600 mil dólares por episodio en The Last of Us. Sí, el mismo que hizo que el apocalipsis se viera casi poético. Zoe Saldaña, con sangre dominicana y puertorriqueña, no se queda atrás: lidera las dos franquicias más taquilleras de la historia (Avatar y Avengers) y se llevó un Óscar por Emilia Pérez. Así, casual.

Salma Hayek, la mexicana que sigue siendo fuego puro en pantalla, suma 200 millones de dólares de fortuna y al menos 10 millones por su papel en Eternals. “Nunca pensé que sería una superheroína mexicana a mis 50 años”, dijo una vez. Y lo fue, con estilo y poder.

Desde Colombia, Sofía Vergara rompió moldes y récords como la actriz mejor pagada en su momento por Modern Family, con 500 mil por episodio y 180 millones en su cuenta. Benicio del Toro, puertorriqueño de impacto, ganador del Óscar por Traffic, suma 45 millones tras dejar huella en Star Wars y Sicario.

 Ana de Armas, cubana imparable, se ganó un lugar con papeles potentes en Knives Out, James Bond yBlonde. Cobra casi un millón por proyecto. Y Andy García, ícono de Cuba en Hollywood, ya suma más de 100 películas y una fortuna de 20 millones. Nivel leyenda.

Ahora, del lado made in USA, los latinos también rompen fuerte. Selena Gomez, texana con raíces mexicanas, es un fenómeno total. Productora, actriz, cantante y empresaria, con una fortuna estimada de mil millones de dólares y 6 millones por temporada de Only Murders in the Building.

Jennifer Lopez, con 400 millones acumulados y contratos millonarios por American Idol y su música, es símbolo de constancia y visión. Jessica Alba construyó un imperio que la llevó a sumar 200 millones. Y no se olvida a nombres como Eva Mendes, Rosario Dawson, Michael Peña, Wilmer Valderrama, Jay Hernandez… todos dejando huella con talento, carisma y disciplina.

El informe de Spoiler.mx lo deja claro: el poder latino no es moda, es una nueva realidad en Hollywood. Ya no están en segundo plano. Están al frente, cobrando cheques enormes, ganando premios y cambiando las reglas del juego. La historia está cambiando… y se cuenta en español.

Circo Olímpico: El show callejero que revive la irreverencia del México del siglo XIX

Hay espectáculos que no solo se ven, se sienten. Circo Olímpico o el país de la maroma es justo eso: una explosión de acrobacias, risas, nostalgia y crítica social, envuelta en un viaje directo a las entrañas del México más callejero y festivo del siglo XIX. En serio, esto no es solo teatro ni solo circo… es una bomba cultural que revive los míticos patios de maroma, aquellos espacios semiclandestinos donde la cuerda floja, los fantoches, los chistes incómodos y la magia callejera se unían para soltar verdades en forma de carcajada.

Este espectáculo trae de vuelta la esencia más pura del arte popular mexicano. Nada de grandes carpas, luces robóticas ni elefantes amaestrados. Aquí todo es carne viva: los actores, los malabares, los sketches, la crítica sin filtros. Paola Herrera dirige esta joyita, con Horacio Arango, Santiago Manuel Fernández, Ernesto Ponce y el músico Félix Ruiz metiéndole alma, cuerpo y vértigo a cada función.

“Una vuelta a la carpa, a lo sorprendente del circo… a entrar por sesenta minutos en un mundo de asombro y risas”, dice Paola. Y vaya que lo logran. El escenario se convierte en una cápsula de tiempo donde lo invisible se vuelve visible solo con la energía del elenco. No hay pistas, ni estructuras monumentales, pero sí un poder brutal para trastocar el tiempo y hacer que el siglo XXI se mire en el espejo del pasado.

Inspirado en el legendario Circo Olímpico de 1857, que estaba en una casona de lo que hoy es la calle Argentina en el Centro Histórico, este montaje no tiene pretensiones de museo. Aquí se juega en serio con la historia, la tradición, la burla y el performance. El resultado: un carrusel de imaginarios donde lo mexicano se vive en cada sketch, cada acorde, cada maroma.

La música —compuesta por Fores Basura— suena a Ciudad de México, con ecos de merolicos, letras que narran etapas del circo nacional y un ritmo que atraviesa generaciones. Todo eso con una producción que no escatima: vestuarios, teatrino, iluminación, fantoches y pura energía bruta.

Del 19 de julio al 3 de agosto, el Teatro El Galeón, Abraham Oceransky, se transforma en ese espacio rebelde, crítico, lleno de picardía, donde hasta el más serio suelta una carcajada. Funciones sábados y domingos a la 13 hrs.

El país de la maroma está de regreso.