A partir del 28 de febrero, la Ciudad de México será escenario de una experiencia escénica íntima y poco convencional con el estreno de Eurídice según Eurídice, una producción de Por Piedad Teatro dirigida por Ana Graham. La obra iniciará temporada en el Jardín Escénico Chapultepec, detrás del Auditorio Nacional, en el marco de la celebración del Día de la Mujer del INBAL, y posteriormente recorrerá distintos espacios no convencionales como parques, museos y galerías.
Se trata de un texto original de Alexander Wright, con canciones de Phil Grainger, que propone una reinterpretación contemporánea del mito de Orfeo y Eurídice, pero narrada desde la perspectiva femenina. La ficción fusionaactuación, baile, canto, música en vivo y spoken-word en un montaje para solo 48 personas por función, lo que genera un entorno cercano entre intérpretes y público.
La puesta en escena subvierte la narrativa patriarcal tradicional que centra la historia en el descenso de Orfeo al inframundo. Aquí, el foco está en Eurídice: su crecimiento, la construcción de su identidad y su autodeterminación. La propuesta responde a la línea artística de Por Piedad Teatro, caracterizada por abordar discursos urgentes con estructuras escénicas novedosas.
“No es exactamente un musical, pero tampoco podríamos decir que no lo es”, explica Ana Graham. El proyecto implica una logística compleja al tratarse de una especie de tour por espacios teatrales y no teatrales, tanto cerrados como al aire libre, lo que exige planeación técnica minuciosa e infraestructura autosuficiente.
En escena, María Kemp y Aldo Guerra asumen múltiples retos. Ambos son actores, músicos y bailarines. Kemp destaca que la obra “exige encontrar el poder de la palabra y jugar con ella”, además de permitir que el lenguaje habite todo el espacio. También subraya que el proceso ha sido “un acto de confianza”.
Guerra, por su parte, da vida a distintos personajes, baila tap, toca teclado y guitarra —instrumento nuevo para él— y alterna entre narrador y personaje. Lograr que el público distinga esas transiciones mientras se ejecutan acciones musicales y coreográficas es, en sus palabras, lo que “hace esta obra algo único y muy especial”.
El equipo creativo incluye la traducción de Antonio Vega y Ana Graham; la dirección y adaptación musical y diseño sonoro de Cristóbal MarYán; el diseño de escenografía e iluminación de Anna Adrià; el vestuario a cargo de Graham; la asistencia de dirección de Belén Aguilar; la producción ejecutiva de Mónica García y la coordinación técnica de Allan Flores. Con esta propuesta, Eurídice no espera ser rescatada: toma la palabra y reescribe su propia historia.
