Robert Redford, uno de los actores y directores más influyentes del cine estadounidense, falleció este martes 16 de septiembre a los 89 años en su casa de Utah. El deceso ocurrió mientras dormía, en la intimidad de su hogar en Sundance, el lugar que eligió para vivir durante las últimas décadas de su vida, rodeado de su familia y de la naturaleza que siempre defendió. La noticia fue confirmada por su equipo de representación en Estados Unidos, sin especificar la causa de su muerte.
Nacido el 18 de agosto de 1936 en Santa Monica, California, bajo el nombre de Charles Robert Redford Jr., inició su camino artístico en la década de los 60, cuando su cabellera rubia y sonrisa juvenil lo catapultaron a la fama como el galán más cotizado de Hollywood. Sin embargo, Redford nunca se conformó con la imagen de estrella: eligió personajes arriesgados, se involucró en causas sociales y abrió un espacio para el cine independiente que cambió para siempre la industria.
Su ascenso se consolidó en los años 70 con títulos que hoy forman parte de la historia del séptimo arte: El candidato (1972), Todos los hombres del presidente (1976), sobre el caso Watergate, y Tal como éramos (1973). Fue en esa misma época cuando selló una de las duplas más memorables del cine junto a Paul Newman. Juntos protagonizaron Butch Cassidy and the Sundance Kid (1969), cinta que inspiró el nombre de lo que más tarde sería el Instituto Sundance, y El golpe (1973), ganadora del Oscar a Mejor Película, donde Redford obtuvo una nominación como Mejor Actor.
En 1980 alcanzó la cima de su carrera detrás de la cámara al ganar el Oscar a Mejor Director con Gente como uno (Ordinary People), que también se llevó el premio a Mejor Película. Desde entonces, su presencia en pantalla fue más selectiva, pero aún dejó huella con títulos como África mía (1985), junto a Meryl Streep; All Is Lost (2013), donde sostuvo solo todo el peso de la historia como un náufrago; y The Old Man and the Gun (2018), película que consideró su despedida definitiva de la actuación.
A lo largo de más de seis décadas, Redford combinó su labor como actor, director y productor con un activismo constante. Defendió el medio ambiente, promovió la conservación de los paisajes naturales de Utah y se convirtió en uno de los más firmes opositores al cambio climático, llegando incluso a participar en sesiones de la ONU.
Su legado trasciende Hollywood. Con la fundación del Instituto Sundance y el Festival de Sundance, abrió camino a generaciones de cineastas independientes que encontraron ahí una plataforma para dar a conocer sus proyectos.
Robert Redford se retira de la vida dejando una filmografía emblemática, un festival convertido en referencia mundial y una imagen de resiliencia artística y compromiso social que marcó a varias generaciones de espectadores y creadores.
