El primer actor Arturo Ríos conmemora 50 años de carrera artística con una temporada especial de El Final, obra de Samuel Beckett, que se presentará en el Teatro El Granero del Centro Cultural del Bosque. La propuesta, organizada por Por Piedad Teatro y la Coordinación Nacional de Teatro del INBAL, se convierte en un homenaje a su trayectoria, marcada por interpretaciones memorables y una entrega constante al escenario.
La temporada se llevará a cabo del 3 de octubre al 9 de noviembre con funciones de jueves a domingo. Además de las 21 presentaciones, el festejo incluye una retrospectiva fotográfica en el lobby del teatro y conversatorios posteriores a ciertas funciones, con el objetivo de acercar al público a la historia y aportes del actor.
Bajo la dirección de Ana Graham, la puesta en escena revive el universo de Beckett, donde un anciano expulsado de su última morada enfrenta la hostilidad de la ciudad de Dublín. El personaje se convierte en un espejo de la condición humana, explorando la soledad, la vejez y la muerte desde una mirada áspera pero profundamente poética. La obra muestra cómo la lucha por la dignidad se sostiene incluso en medio del aislamiento.
El montaje cuenta con un equipo creativo que refuerza el carácter experimental y sensible de la obra. Antonio Vega realizó la traducción y la instalación artística; Víctor Zapatero diseñó la iluminación y el espacio escénico; Cristóbal MarYán creó la música original y el diseño sonoro; Belén Aguilar funge como asistente de dirección. Además, Ana Graham, quien ha colaborado con Ríos por más de dos décadas, se encargó también del vestuario y de la producción ejecutiva junto con Mónica García.
La elección de El Final tiene un valor simbólico para el actor. Esta obra fue dirigida por Graham en sus primeros años de carrera y marcó el inicio de una colaboración artística que se mantiene hasta hoy. El reencuentro con el texto de Beckett representa para Ríos no solo un reto escénico, sino también una celebración de los caminos que ha recorrido junto al teatro.
Con medio siglo de trayectoria, Ríos se reafirma como un intérprete capaz de profundizar en personajes complejos y de mantener un compromiso vital con la escena. Este homenaje desde el INBAL, en el mismo espacio donde gran parte de su carrera se desarrolló, es también un tributo al teatro como arte de permanencia, memoria y encuentro.
La celebración promete convertirse en un momento clave de la cartelera cultural de otoño, una oportunidad para acompañar a un actor fundamental del teatro mexicano en un viaje escénico que cruza medio siglo de historia.
