Wenses y Lala: Celebrando 12 años de amor, memoria, paisajes naturales y emoción en escena

La obra mexicana Wenses y Lala celebra 12 años de funciones ininterrumpidas con una temporada especial que coincide con el Día del Amor y la Amistad. Este 14 de febrero, el montaje regresa al Teatro Royal Pedregal para conmemorar más de una década de presencia constante en la cartelera nacional, consolidándose como una de las piezas más representativas del teatro contemporáneo mexicano.

Producida por Los Tristes Tigres Compañía, Wenses y Lala fue escrita y dirigida por Adrián Vázquez, quien también interpreta a Wenses. La historia se desarrolla en un entorno rural de México y sigue la vida de dos personajes que, desde la infancia hasta la madurez, construyen un vínculo marcado por el amor, la memoria y el paso del tiempo. A través de recuerdos cotidianos —juegos infantiles, canciones familiares, paisajes naturales y silencios compartidos— la obra articula un relato que conecta la ternura con la dureza de la realidad.

Desde su estreno hace 12 años, el montaje ha recorrido múltiples temporadas con llenos constantes, posicionándose como un referente del teatro nacional por su capacidad de generar una experiencia emocional directa con el público. La obra alterna momentos de humor con pasajes de profunda carga emotiva, proponiendo una narrativa que atraviesa la violenciay la pérdida sin perder de vista la belleza de lo simple.

En esta nueva etapa, el personaje de Lala es interpretado por Sofía Sylwin, quien se integra al montaje aportando nuevos matices a la relación central. Su trabajo escénico establece un diálogo renovado con el Wenses de Adrián Vázquez, fortaleciendo la intimidad y la cercanía del relato. La producción de esta temporada está a cargo de Carlos Patrick Casanova y Mónica Aline Vega.

El aniversario coincide con una fecha simbólica que refuerza el eje temático de la obra: el amor en sus distintas formas y la permanencia de los lazos afectivos. En palabras de Adrián Vázquez: “Es muy significativo revisar lo que ha crecido la obra a lo largo de estos 12 años, pero cada función sigue siendo un nuevo reto y una nueva oportunidad para conectar con el espectador. Ver cómo el público se identifica con estos personajes, emocionándose junto a ellos, me reafirma con certeza la decisión hecha hace años: tomar al teatro como vocación de vida, puente directo al corazón de la conciencia humana”.

Wenses y Lala se presenta en el Teatro Royal Pedregal, ubicado en Periférico Sur 4363, colonia Jardines de la Montaña. Las funciones se realizan los sábados a las 20:00 horas y los domingos a las 18:00 horas. Los boletos tienen un costo de 600 pesos y pueden adquirirse en la taquilla del teatro y a través de la plataforma Ticketmaster. Con esta temporada especial, la obra reafirma su vigencia y su lugar en la memoria escénica del país.

Memoria en el asfalto vuelve al Helénico con un monólogo que recorre el Centro Histórico

El Foro Alternativo del Centro Cultural Helénico será sede de la nueva temporada de Memoria en el asfalto, un monólogo que propone un recorrido íntimo por el Centro Histórico de la Ciudad de México a través de la memoria, el amor y la pérdida. La obra, escrita por Aldo Martínez Sandoval, dirigida por Daniela Parra y protagonizada por Carlos Ordóñez, inicia funciones el 31 de enero y se presentará hasta el 15 de marzo de 2026, con un total de 14 funciones programadas.

Nominada a los Premios Metropolitanos de Teatro en la categoría de Mejor Espectáculo Unipersonal, la puesta en escena regresa para encontrarse nuevamente con el público en un espacio que privilegia la cercanía y la escucha. En este formato íntimo, cada espectador se convierte en testigo directo de una experiencia escénica centrada en la palabra, el cuerpo y la evocación emocional.

La obra comienza con una frase que establece el tono del relato: “Yo no nací, me despertaron.” A partir de ese punto, el personaje emprende una caminata física y simbólica por las calles de la ciudad, donde los nombres de países, la memoria prehispánica y los recuerdos personales se entrelazan para construir un mapa emocional.

El tránsito urbano se convierte en detonador de una búsqueda profunda: aquello que se ha perdido y que permanece adherido al asfalto, a los espacios y a la historia personal.

Memoria en el asfalto articula una historia de amor y pertenencia que también aborda la soledad, la inocencia y la madurez, explorando la relación afectiva que se establece con los lugares que marcan la vida. El monólogo transforma las calles del Centro Histórico en un territorio simbólico donde la nostalgia urbana y el arraigo dialogan con la experiencia individual del personaje.

El proyecto surge de un ejercicio de colectividad impulsado por Carlos Ordóñez, quien convocó al dramaturgo Aldo Martínez Sandoval y a la directora Daniela Parra, colaboradores con una trayectoria compartida dentro del teatro mexicano y vínculos con la Compañía Nacional de Teatro. El proceso creativo se consolidó con la participación de Juan Pablo Aguayo, en una dinámica donde dramaturgia, dirección y actuación se desarrollaron de manera orgánica.

Aldo Martínez Sandoval señala: “Viví en ese lugar muchos años de mi infancia, me protegió y curiosamente hasta el día de hoy es un sitio al que siempre vuelvo. Esta obra es un homenaje a cómo podemos amar profundamente los lugares y cómo esos recuerdos, aunque hermosos, también pueden doler.”

Con una duración aproximada de 75 minutos, la obra se presenta como una confesión escénica que invita al público a acompañar al personaje en un trayecto de memoria y reconocimiento. Memoria en el asfalto se consolida así como una propuesta teatral que transforma el espacio urbano en un archivo emocional compartido, donde el pasado y el presente se encuentran en escena.