El comisionado presidencial para la reforma electoral, Pablo Gómez, aseguró que el gobierno federal mantiene como prioridad la imparcialidad en las instituciones electorales de México y garantizó que esa será la base del proyecto que presentará la presidenta Claudia Sheinbaum.
“Nosotros formamos parte de una corriente histórica en México, que luchó siempre y sigue luchando por abrirle camino a la imparcialidad de los órganos electorales, administrativos y jurisdiccionales, esa posición la mantiene el gobierno de la presidenta Sheinbaum y la mantendrá hasta el final de este proceso”, afirmó el funcionario.
Gómez subrayó que quienes integran la actual administración no sólo han defendido esta causa durante décadas, sino que ahora buscan concretar un cambio definitivo en el sistema electoral. “Ahora queremos cambio, también, ya dar el último salto y definitivo para garantizar la imparcialidad de todos los órganos electorales”, señaló.
El anuncio se dio después de un encuentro con integrantes del Instituto Nacional Electoral (INE), encabezados por su consejera presidenta Guadalupe Taddei. Tras la reunión, el exdiputado federal y exsenador plurinominal aclaró que en este momento no existe ninguna iniciativa en firme sobre la mesa, ya que el proceso se encuentra en una fase de análisis y crítica al sistema electoral vigente. “De la crítica saldrán los elementos para cambiar, de cambio”, puntualizó.
Como parte de la estrategia para abrir el debate, Pablo Gómez adelantó que se convocará a audiencias públicas donde podrán participar todos los actores interesados en aportar propuestas y observaciones. Detalló que se habilitará una página de internet para el registro de participantes, a fin de dar transparencia al proceso de organización.
Además, confirmó que se llevarán a cabo foros especializados en la Secretaría de Gobernación, con el objetivo de discutir a fondo los temas más relevantes de la futura reforma. Estas actividades buscan reunir a partidos políticos, especialistas, académicos y ciudadanos que quieran contribuir al rediseño de las reglas electorales del país.
El funcionario insistió en que el propósito es fortalecer la confianza en los órganos encargados de organizar y calificar las elecciones en México. En este sentido, recalcó que la administración actual pretende dar un paso histórico en la consolidación de la imparcialidad como principio rector de la vida democrática.
La ruta hacia la reforma, de acuerdo con Gómez, será incluyente y abierta a todas las voces, con la intención de que las modificaciones que se propongan cuenten con sustento social y legitimidad pública antes de ser presentadas en el Congreso.






