La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó este jueves el desfile cívico-militar por el 115 aniversario del inicio de la Revolución Mexicana, una ceremonia marcada por el contexto de protestas convocadas por el movimiento “Generación Z” tras las detenciones registradas en la marcha del sábado pasado. Desde primeras horas, la mandataria recorrió la plancha del Zócalo capitalino a bordo de un vehículo militar, acompañada por el almirante Raymundo Pedro Morales, secretario de Marina, y el general Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa.
Este es el segundo desfile revolucionario que la presidenta encabeza desde que asumió el cargo. A su paso, estuvo acompañada por integrantes de su gabinete, así como por el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Hugo Aguilar, y por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada. Luego de entonar el Himno Nacional, se programó que los titulares de Defensa, Marina y la propia mandataria dirigieran mensajes oficiales.
En el Centro Histórico se implementaron cortes viales debido a las movilizaciones anunciadas, y fueron suspendidos los servicios de varias estaciones de la Línea 2 del Metro, entre San Antonio Abad y Revolución. Las medidas se aplicaron como parte del operativo de control y seguridad ante las manifestaciones previstas para la mañana.
Durante su discurso, Sheinbaum dirigió un mensaje firme a sus críticos y a sectores de la oposición, a quienes acusó de generar violencia y promover incluso una intervención extranjera. En una intervención que fue ovacionada, subrayó valores que, dijo, su gobierno ha mantenido, como la austeridad y el combate a la corrupción. “El que convoca la violencia se equivoca. El que alienta al odio se equivoca […] El que cree que las mujeres somos débiles, se equivoca”, expresó ante los asistentes. Agregó que su administración respeta la Constitución, la democracia y las libertades, además de atender las demandas de la población.
La ceremonia se llevó a cabo cinco días después de los hechos de violencia registrados durante la movilización en el Centro Histórico, donde hubo confrontaciones entre policías y manifestantes. Sin mencionar directamente esos incidentes, la presidenta condenó cualquier forma de violencia y recalcó que “México no volverá a caminar hacia atrás”, al insistir en que la paz deriva de la justicia y no de la imposición.
En su mensaje también criticó a sectores de los medios de comunicación y a comentaristas que, dijo, incurren en calumnias o adaptan sus posturas según sus intereses. Afirmó que, pese a campañas de desinformación, “el pueblo sabe que no nos vamos a doblegar frente a la ilegalidad o la injusticia”, al asegurar que su administración ha mantenido principios de honestidad y transparencia.
