La Duquesa de Malfi revive una tragedia que incomoda y transforma

Hay obras que no solo se ven: se sienten como un puñal silencioso que atraviesa la historia y se clava en el presente. Así me pasó con La Duquesa de Malfi, una tragedia escrita hace siglos que hoy llega al escenario mexicano con más fuerza y vigencia que nunca. Bajo la dirección de Ruby Tagle Willingham, esta puesta en escena se presenta como un grito de dignidad entre tanta oscuridad hasta el 29 de junio en el Teatro Orientación Luisa Josefina Hernández.

Esta no es una historia cualquiera. En medio de una corte donde el poder y la corrupción lo controlan todo —incluso el cuerpo de las mujeres—, aparece una duquesa que no está dispuesta a ceder su voluntad. Rodeada de hombres violentos, fanatismo y opresión, ella se convierte en una llama que arde con fuerza en un lugar donde todo busca apagarla. Es una historia basada en hechos reales, pero también un espejo de nuestro presente, donde todavía se cuestiona quién tiene derecho a decidir sobre el cuerpo de una mujer.

El montaje de Tagle no se queda en el pasado. Con un equipo creativo de lujo y una estética poderosa, la puesta equilibra fidelidad histórica con una mirada contemporánea. Hay tensión, hay belleza, hay brutalidad y también poesía. El diseño de iluminación de Jesús Hernández, el vestuario de Carlo Demichelis, la música de Emil Rzajev y hasta las coreografías de combate escénico nos llevan por un camino emocional que no da tregua.

El elenco, encabezado por Paulina Treviño, da vida a personajes atrapados entre la ambición, la melancolía y la represión. Y sí, también hay esperanza, una esperanza encarnada en una mujer que, contra todo, no renuncia a ser quien es. Esa duquesa no es solo un personaje: es símbolo, es advertencia, es desafío.

Más allá del drama, esta obra busca ser un acto de resistencia simbólica. Un conjuro escénico, como lo llama su directora, para que el horror que se muestra no se repita en la vida real. Porque el teatro, cuando se hace con verdad, tiene el poder de señalar las heridas del presente y proponer una cura. No solo es arte, es una declaración.

Y en este tiempo donde lo efímero reina, ver una obra como La Duquesa de Malfi es detenerse, escuchar, sentir y, sobre todo, pensar. Porque el dolor narrado puede convertirse en conciencia, y la belleza, en rebeldía.

La Marcha LGBT+ 2025 toma Reforma con justicia y el lema: Diversidad sin fronteras y con memoria

La Ciudad de México fue escenario de una nueva jornada histórica este sábado 28 de junio con la realización de la 47ª edición de la Marcha del Orgullo LGBT+. Bajo el lema “Diversidad sin fronteras. Justicia, resistencia y unidad”, miles de personas salieron a las calles en una movilización que mezcló celebración, memoria y protesta.

Desde el Ángel de la Independencia hasta el Zócalo capitalino, Paseo de la Reforma se convirtió en una pasarela vibrante con lentejuelas, glitter, música, banderas multicolor y atuendos llamativos. Carros alegóricos, performances y ritmos latinos, pop y electrónicos acompañaron a contingentes de colectivos, familias, activistas e integrantes de la comunidad LGBTTTIQ+.

Al inicio de la marcha, un bloque visibilizó una problemática que sigue presente en distintos puntos del país: la desaparición forzada de personas de la diversidad sexual. En la Glorieta de los Desaparecidos, también conocida como del Ahuehuete, colectivos y familiares alzaron la voz para exigir justicia y atención estatal ante estos casos.

“Nos movilizamos para exigir el reconocimiento pleno de nuestros derechos. Todas las personas, sin importar su orientación sexual, identidad o expresión de género, tenemos derecho a ser buscadas, identificadas y acceder a la verdad, justicia, memoria y reparación”, expuso uno de los colectivos en su posicionamiento.

Entre los asistentes estuvo Joanna, madre de Lilith, una mujer transgénero desaparecida en enero de 2023 en Puerto Escondido, Oaxaca. Desde entonces, ha participado en distintas manifestaciones, señalando la indolencia de las autoridades. “Me encontré con una Fiscalía indolente, con un agente investigador que revictimizó a Lilith en tres ocasiones”, narró.

En su testimonio, compartió que Lilith comenzó su transición en la preparatoria, y que pese a ello, las primeras fichas de búsqueda oficiales usaron su nombre legal, sin reconocer su identidad de género. “Lamentablemente, no aceptaron o apoyaron la identidad de Lilith”, sostuvo su madre.

En el mismo espacio, la hermana de Margarita Cuevas —una joven lesbiana de 19 años asesinada en 2022— también exigió justicia. Detalló que su cuerpo fue localizado en el estado de Morelos 13 días después de su desaparición, y que la investigación se encuentra estancada.

A la protesta se sumó la Iglesia Anglicana de México, que ofreció oraciones en honor a las personas desaparecidas de la comunidad. “Sabemos que sigue siendo un problema importante en nuestro país los crímenes de odio hacia la comunidad”, expresó un sacerdote presente en la movilización.

La marcha continuó su trayecto por avenida Juárez, Eje Central y la calle 5 de Mayo, hasta llegar al Zócalo, donde la fiesta siguió con música y encuentros espontáneos entre grupos que, además de celebrar el orgullo, mantuvieron viva la exigencia de justicia para quienes hoy no están.

Senado aprueba búsqueda inmediata de desaparecidos y padrón biométrico nacional para menores

El Senado de la República aprobó reformas clave a la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, Desaparición Cometida por Particulares y al Sistema Nacional de Búsqueda de Personas. Las modificaciones normativas, surgidas de una iniciativa presentada por Claudia Sheinbaum el 31 de marzo, fueron avaladas con 89 votos a favor de legisladores de Morena, PT, PVEM, PAN y Movimiento Ciudadano, y 13 votos en contra por parte del PRI.

El dictamen elimina el plazo de espera de 72 horas para iniciar una búsqueda. A partir de su aprobación, las autoridades deben actuar desde el primer momento en que se presenta una denuncia de desaparición. La medida fue impulsada por colectivos de madres buscadoras y se convierte en uno de los ejes fundamentales del nuevo marco legal.

El documento establece que la CURP será utilizada como el identificador oficial en procesos de búsqueda, lo que permitirá articular una Plataforma Única de Identidad, sistema que estará enlazado con diversas bases de datos: el Registro Nacional de Personas Desaparecidas, el Banco Nacional de Datos Forenses y otros registros administrativos.

La Secretaría de Gobernación estará a cargo de un programa de recolección y gestión de datos biométricos, con énfasis en niñas, niños y adolescentes. Esta dependencia será responsable de integrar dicha información a la CURP, en coordinación con autoridades federales, estatales y municipales. La finalidad será consolidar un registro de identidad más robusto y facilitar la localización de personas.

El nuevo modelo también incluye la monitoreación en tiempo real de la CURP, así como el acceso de la Fiscalía General de la República, fiscalías locales, instituciones de seguridad pública y el Centro Nacional de Inteligencia a bases de datos que contengan datos biométricos y otros elementos de identificación.

Además de acelerar la apertura de carpetas de investigación y generar una búsqueda inmediata, la reforma contempla la creación de una base única forense, el fortalecimiento de registros estatales y la homologación del delito de desaparición con el de secuestro.

Durante la sesión, se aceptó una reserva presentada por la senadora Margarita Valdéz para que gobiernos estatales y municipales, en un plazo de 180 días, regulen cementerios, panteones, servicios funerarios, crematorios y fosas comunes.

Por otro lado, no fue aprobada la propuesta de la senadora Maki Ortiz para integrar una sección permanente de denuncia ciudadana en la Plataforma Única de Identidad. Tampoco se aceptó la reserva del senador Erick Jaimes, que buscaba reconocer a madres y familiares de personas desaparecidas como coadyuvantes oficiales en las investigaciones. La mayoría de Morena se opuso a ambas propuestas. El dictamen fue enviado a la Cámara de Diputados para su revisión.