La noche eterna del Baby’O”: El documental que revive la historia del Acapulco que nunca duerme

La memoria de Acapulco y su época dorada vuelve a brillar en la pantalla grande con La noche eterna del Baby’O, el nuevo documental dirigido por Emilio Maillé, que tendrá su estreno oficial el 14 de octubre durante la edición 23 del Festival Internacional de Cine de Morelia

La proyección se llevará a cabo en Cinépolis Centro, Sala 1, a las 18:15 horas, marcando su primera presentación ante el público antes de llegar exclusivamente a ViX el 20 de noviembre, donde estará disponible para nuevas audiencias en todo el mundo.

La película recorre, a lo largo de 110 minutos, la historia de Baby’O, la discoteca más emblemática de México, que abrió sus puertas en 1976 y rápidamente se convirtió en un ícono de la vida nocturna de Acapulco. Con una estética cuidada y un enfoque íntimo, el documental revive las noches doradas que marcaron generaciones y que convirtieron al puerto en sinónimo de glamour, elegancia y desenfreno.

En su momento, Baby’O fue mucho más que un club. Fue un punto de encuentro para celebridades nacionales e internacionales, entre ellos Luis Miguel, Elizabeth Taylor, Michael Jordan, Bono Sylvester Stallone, quienes convirtieron al lugar en una parada obligada de lujo y exclusividad. Su ambiente, su música y su estilo reflejaron la esencia de un Acapulco que se reinventaba cada noche frente al mar.

Pero La noche eterna del Baby’O no solo rescata el esplendor de una época. También se adentra en la resiliencia del puerto, una ciudad que ha enfrentado incendios, crisis económicas y, más recientemente, la devastación del huracán Otis. A través de la historia del club, el documental traza un retrato simbólico del espíritu acapulqueño: la capacidad de renacer una y otra vez, de mantener viva la memoria colectivaincluso en medio de la adversidad.

El proyecto es una producción original de N+ Docs, realizada en colaboración con Redrum, con guion de Guillermo Osorno Covarrubias, fotografía de Ernesto Pardo y edición de Octavio Iturbe y David Torres. La producción ejecutiva está a cargo de Marie Jeanne Kushfe, Dayana Rodrigues y Stacy Perskie, consolidando un equipo creativo que aporta una mirada fresca y nostálgica a la vez.

El documental se presenta como un viaje sensorial y emocional que combina archivo histórico, testimonios y una atmósfera visual que evoca las luces, la música y el magnetismo de aquel lugar mítico. Más allá de la nostalgia, propone entender cómo el Baby’O se convirtió en símbolo de identidad cultural y resistencia dentro del imaginario mexicano.

Con esta obra, Emilio Maillé transforma la historia de una discoteca en un retrato profundo sobre la memoria y el espíritu de Acapulco, demostrando que algunas noches —y algunos lugares— simplemente se niegan a terminar.

Sheinbaum depura cifras del “huachicol” fiscal y alista control total de combustibles

La presidenta Claudia Sheinbaum informó este jueves que su gobierno trabaja en un proceso de recopilación y cruce de datos entre varias dependencias federales para determinar con precisión el daño económico causado por el llamado “huachicol” fiscal, una red de contrabando de combustibles que opera desde hace años en el país.

Durante su conferencia matutina, la mandataria federal aclaró que la cifra de 600 mil millones de pesos, mencionada la semana pasada por la titular de la Procuraduría Fiscal de la Federación, Grisel Galeano, no corresponde a una estimación oficial. Explicó que los cálculos que circularon en días recientes surgieron de un análisis elaborado por un diputado federal, por lo que “no hay un dato de Secretaría de Hacienda oficial de cuánto recurso significa el contrabando de combustible”.

Sheinbaum detalló que actualmente un grupo de trabajo interinstitucional revisa los datos de Petróleos Mexicanos (Pemex), el Servicio de Administración Tributaria (SAT), la Secretaría de Energía y Aduanas, con el fin de consolidar una sola fuente de información confiable sobre la producción, importación y venta de combustibles.

“Tenemos un grupo de trabajo en donde estamos juntando todas las bases de datos de tal manera que haya una sola fuente de información en el gobierno federal de la cantidad de combustible que se importa vinculado con la cantidad de combustible que se vende y la que se produce”, indicó la presidenta.

El objetivo, explicó, es contar antes de que concluya octubre con un sistema que permita tener trazabilidad total de los combustibles en tiempo real, algo que, según reconoció, no existía en administraciones anteriores. Con esta herramienta, el gobierno podrá identificar si se comercializa más combustible del que se produce o importa legalmente, y así determinar el tamaño real del contrabando.

La mandataria precisó que hasta ahora existen querellas por 16 mil millones de pesos relacionadas con el llamado “huachicol fiscal”, una cifra que coincide con la reportada por la Procuraduría Fiscal.

El tema ha cobrado relevancia en las últimas semanas, luego de que la Fiscalía General de la República (FGR) informara el inicio de un juicio contra 10 marinos y funcionarios aduaneros presuntamente implicados en una red de contrabando que permitió el ingreso ilegal de millones de litros de combustible bajo el argumento de que eran aditivos, para luego venderlos dentro del país y evadir impuestos.

Entre los señalados figura el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, sobrino político del exsecretario de Marina, Rafael Ojeda Durán, quien encabezó la dependencia durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.

Con la depuración de cifras y la integración de datos entre dependencias, el gobierno federal busca cerrar el paso a las prácticas que alimentaron durante años el mercado ilícito de combustibles y reforzar el control sobre toda la cadena energética nacional.

CDMX cambia reglas de basura: Habrá tres tipos de separación y nuevas plantas de tratamiento

La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, anunció este miércoles una nueva medida ambiental que transformará la forma en que los capitalinos separan sus desechos.

A partir del 1 de enero de 2026, la basura deberá clasificarse en tres categorías: orgánica, inorgánica reciclable e inorgánica no reciclable, con el objetivo de fortalecer el manejo responsable de los residuos y fomentar el aprovechamiento sustentable de los materiales.

El Gobierno de la Ciudad de México detalló que la medida estará acompañada de una campaña informativa dirigida a la población para explicar los cambios y promover la correcta separación desde los hogares, comercios y espacios públicos.

La nueva clasificación considera dentro de los residuos orgánicos los restos de verduras, frutas y hortalizas, así como cascarones de huevo, restos de café y té, filtros de papel para café, pan, tortillas, productos lácteos sin recipiente, huesos, aceite de cocina usado, servilletas de papel y heces de animales.

En la categoría de residuos inorgánicos no reciclables se incluyen pañuelos usados, papel de baño, bolsas de frituras, preservativos, toallas sanitarias, curitas, pañales, celofán, calzado, colillas de cigarro y chicle. Estos materiales no pueden ser reincorporados al ciclo productivo y deberán destinarse a sitios de disposición final.

Por su parte, los residuos inorgánicos reciclables comprenderán papel y cartón, plásticos, vidrio, metales, ropa y textiles, madera y envases, materiales que podrán ser aprovechados en procesos de reciclaje industrial.

Brugada destacó que esta nueva estrategia busca fortalecer la infraestructura ambiental de la ciudad, por lo que se destinarán recursos para el desarrollo de plantas de tratamiento de residuos orgánicos, con la meta de alcanzar la producción de 300 mil toneladas de composta. 

Aunque no precisó el monto de inversión, aseguró que el plan forma parte de una política integral para reducir la presión sobre los rellenos sanitarios y aprovechar al máximo los desechos.

La medida representa un cambio estructural en la gestión de residuos sólidos urbanos en la capital del país, que actualmente genera más de 12 mil toneladas diarias de basura, según cifras del propio gobierno local.

Con la entrada en vigor del nuevo sistema, el gobierno capitalino busca reducir el impacto ambiental, mejorar los procesos de reciclaje y compostaje, y avanzar hacia una ciudad más limpia y sostenible mediante la participación activa de los habitantes. La implementación iniciará el 1 de enero de 2026, tras un periodo de preparación y difusión que arrancará en los próximos meses.