Sedena mueve ficha en Sinaloa tras entregas a EU y señalamientos por narcotráfico

En medio de las investigaciones y acusaciones por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa contra funcionarios estatales, la Novena Zona Militar tendrá un relevo en su estructura de mando. La gobernadora interina Yeraldine Bonilla Valverde confirmó que el general de brigada Julio César Islas Sánchez asumirá la comandancia en sustitución de Santos Gerardo Soto.

El anuncio ocurre días después de que los exsecretarios de Seguridad y de Finanzas de Sinaloa se entregaran a autoridades de Estados Unidos, tras los señalamientos por narcotráfico realizados por el gobierno de Donald Trump. En ese mismo contexto también fue mencionado el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.

Aunque el nombramiento ya fue confirmado, Bonilla Valverde explicó que el nuevo jefe militar todavía no entra en funciones porque aún no se define la fecha de la toma de protesta.

“¿A qué se debió el cambio?: No nos informaron cuál es el cambio, pero regularmente el Ejército es de la manera en que ellos trabajan, permanecen unos meses aquí y hacen movimientos después en los mandos”, declaró la mandataria en entrevista con medios locales.

La gobernadora interina insistió en que desconoce las razones específicas detrás de la sustitución en la Novena Zona Militar, una de las principales estructuras operativas del Ejército en el estado.

Mientras se concreta el relevo, el gobierno estatal aseguró que mantendrá coordinación con la Federación y reforzará las acciones de seguridad en Sinaloa.

El ajuste militar se suma a la presión política y de seguridad que enfrenta la administración estatal desde que autoridades estadounidenses vincularon a funcionarios sinaloenses con actividades relacionadas con el narcotráfico.

En días previos, Bonilla Valverde también se deslindó del nombramiento del general Gerardo Mérida Sánchez como secretario de Seguridad Pública estatal. La mandataria afirmó que la designación no correspondió a Rubén Rocha Moya, sino directamente a la Secretaría de la Defensa Nacional.

“Debe aclararse que el general Mérida no fue una decisión del exgobernador con licencia, sino una decisión de la propia Sedena, que lo envía al estado de Sinaloa como secretario de Seguridad Pública del estado”, afirmó. El Gabinete de Seguridad confirmó el viernes que el general en retiro se entregó a autoridades estadounidenses el lunes 11 de mayo.

1,600 militares refuerzan seguridad en Sinaloa tras hechos de violencia y ataque a legisladores

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) reforzó la presencia militar en Sinaloa con el arribo de mil 600 elementos del Ejército mexicano, como parte de una estrategia para atender el incremento de hechos de violencia registrado en la entidad. Con este nuevo despliegue, el número total de efectivos militares en el estado asciende a aproximadamente tres mil, entre los que se incluyen alrededor de 200 integrantes de Fuerzas Especiales.

El envío de los nuevos contingentes se concretó a menos de 24 horas de un ataque armado contra los diputados Sergio Torres Félix, dirigente estatal de Movimiento Ciudadano, y Elizabeth Rafaela Montoya Ojeda, ambos pertenecientes a ese instituto político. Este contexto marcó la urgencia del refuerzo de seguridad en puntos estratégicos del territorio sinaloense.

De acuerdo con la Sedena, entre los elementos movilizados se encuentran 90 integrantes del Cuerpo de Fuerzas Especiales, quienes fueron trasladados desde distintos estados del país. El despliegue se realizó por vía aérea mediante cuatro aeronaves de transporte pesado de la Fuerza Aérea Mexicana, las cuales arribaron a los municipios de Culiacán y Mazatlán, considerados zonas clave dentro del esquema de seguridad estatal.

La institución castrense informó que estos efectivos se integran al operativo permanente que ya mantienen el Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional en Sinaloa, enfocado en el combate a las actividades ilícitas de grupos delictivos con presencia en la región. El objetivo central del refuerzo es fortalecer las capacidades operativas de la III Región Militar y de la Novena Zona Militar, responsables de la seguridad en la entidad.

Según lo detallado por la Sedena, la misión específica del personal desplegado consiste en actuar de manera coordinada con autoridades de los tres órdenes de gobierno. Las tareas asignadas incluyen acciones de disuasión, prevención del delito y patrullajes en diferentes zonas del estado, con la finalidad de generar condiciones de mayor tranquilidad para la población.

La dependencia subrayó que las operaciones se realizan conforme a lo establecido en la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza y con respeto irrestricto a los derechos humanos. El despliegue busca beneficiar directamente a la población sinaloense mediante un entorno de mayor seguridad, en un contexto marcado por recientes episodios de violencia que han impactado tanto a actores políticos como a la sociedad en general.

Refuerzan seguridad en Sinaloa: Sedena despliega 90 elementos de Fuerzas Especiales

Como parte de las acciones para reforzar la seguridad en el estado, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) desplegó este domingo a 90 elementos del Cuerpo de Fuerzas Especiales en la ciudad de Culiacán. El operativo responde a los esfuerzos coordinados del Gobierno Federal ante el conflicto entre grupos criminales que operan en la entidad.

Los militares partieron a las 11:35 horas desde la base aérea militar de Santa Lucía, en el Estado de México, a bordo de una aeronave C-130 Hércules de la Fuerza Aérea Mexicana. Su destino: integrarse a las acciones de seguridad en el territorio sinaloense bajo el mando de la Novena Zona Militar.

Este nuevo contingente se suma a las unidades de Fuerzas Especiales y Fusileros Paracaidistas que llegaron a Sinaloa el pasado 22 de julio, como parte de una estrategia de contención y combate a la criminalidad en puntos clave del estado.

En un comunicado, la Sedena explicó que la misión de los elementos enviados es colaborar con autoridades federales, estatales y municipales para fortalecer el Estado de derecho e inhibir actividades delictivas en la región. La movilización se enmarca dentro del despliegue nacional permanente que mantiene el Ejército en apoyo a las tareas de seguridad pública.

La llegada de estos refuerzos coincide con la visita del Gabinete de Seguridad al estado, realizada también el domingo. Durante la jornada, los titulares de las principales instituciones de seguridad federal presentaron un informe detallado sobre los resultados recientes de las operaciones implementadas.

El secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, informó que, en los últimos nueve meses, las autoridades han logrado la detención de casi mil 500 personas vinculadas a actividades delictivas en la entidad. Además, se han asegurado más de tres mil armas de fuego, lo que representa uno de los mayores decomisos a nivel nacional en el mismo periodo.

Las medidas forman parte de un plan integral de respuesta ante la disputa entre grupos criminales, que ha generado episodios de violencia en distintas zonas del estado. Con esta nueva fase de despliegue, el gobierno federal busca restablecer la seguridad y confianza ciudadana, así como garantizar el desarrollo normal de la vida pública en Sinaloa.

El operativo militar en Culiacán es reflejo de la estrategia nacional que prioriza la presencia territorial, inteligencia táctica y cooperación interinstitucional como ejes centrales en el combate a la inseguridad.

Paz en el cielo, violencia en las calles: helicóptero con bandera blanca sobrevuela Culiacán

El viernes 11 de octubre, Culiacán fue testigo de un acontecimiento inusual: un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana sobrevoló la ciudad con una bandera blanca en medio de una jornada violenta. Este evento, captado en video y compartido en redes sociales, provocó una ola de especulaciones. Algunos internautas lo vieron como un mensaje de paz, una súplica por frenar la creciente ola de violencia que azota la capital de Sinaloa, mientras que otros lo interpretaron como un ruego para proteger a los militares desplegados en la zona.

 

Sin embargo, la Novena Zona Militar desmintió estos rumores. A través de un comunicado, informó que el vuelo formaba parte de los ensayos para la ceremonia de inauguración de la Liga Arco Mexicana del Pacífico, que se llevará a cabo en el estadio de los Tomateros de Culiacán. A pesar de esta explicación oficial, las tensiones en la ciudad siguen en aumento, y la percepción pública se mantiene en un estado de alerta ante la inseguridad reinante.

 

La violencia en Culiacán no ha dado tregua. En los primeros diez días de octubre, se han registrado 60 homicidios, producto de la guerra interna entre las facciones del Cártel de Sinaloa: Los Chapitos y Los Mayos. Esta disputa, que se ha intensificado desde septiembre, ha desatado una serie de enfrentamientos que han dejado un rastro de sangre y miedo en la capital sinaloense. “Es increíble que mientras en el cielo ondea una bandera blanca, en nuestras calles seguimos contando muertos”, expresó indignada una comerciante local, quien prefirió mantenerse en el anonimato.

 

Los hechos de violencia no se limitan a las muertes. El 11 de octubre fue particularmente caótico: civiles armados bloquearon el bulevar Lola Beltrán incendiando vehículos y generando pánico entre los transeúntes. En el fraccionamiento Valle Alto, un hombre intentó robar un cajero automático usando una retroexcavadora, mientras que en Plaza Barrancos, un grupo de motociclistas asaltó varios comercios de ropa y calzado. Estos incidentes, sumados a los saqueos en una agencia de motocicletas Italika, han convertido a Culiacán en un epicentro de caos.

 

Ante esta situación, la respuesta de las autoridades ha sido reforzar la seguridad. Más de dos mil elementos de la Guardia Nacional, acompañados por 100 miembros de las Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano, han sido desplegados en la región. A bordo de unidades blindadas, conocidas como Ocelotl, los militares patrullan la ciudad en un intento por contener la escalada de violencia. No obstante, los resultados han sido limitados. Solo el sábado se reportaron ocho asesinatos en distintos puntos de la capital.

 

“Estamos hartos, no podemos seguir viviendo con miedo”, expresó un participante de la “Caravana por la seguridad”, una marcha organizada por el colectivo “Culiacán Valiente”, que tuvo lugar el sábado. Familias, activistas, comerciantes y madres de desaparecidos exigieron una solución inmediata a la inseguridad que asola la ciudad. A pesar de la fuerte presencia militar, la sensación de vulnerabilidad persiste en la población.