Sheinbaum interrumpió gira del sureste y viajó a Oaxaca para coordinar ayuda tras impacto de Erick

La presidenta Claudia Sheinbaum se trasladó a Oaxaca tras el paso del huracán Erick, ahora degradado a depresión tropical, para coordinar la atención a las comunidades más afectadas. La mandataria llegó a la entidad en helicóptero, procedente de Puerto Escondido, donde fue recibida por el gobernador Salomón Jara. La imagen del encuentro fue compartida en redes sociales por el propio gobernador.

Durante la jornada, Sheinbaum recorrió zonas afectadas, entre ellas Corralero, en el municipio de Pinotepa Nacional, por donde ingresó el fenómeno natural como huracán categoría 3. En esta localidad, la presidenta afirmó que las comunidades damnificadas recibirían apoyo en materia de alimentación, agua potable y reconstrucción de viviendas.

La titular del Ejecutivo federal estuvo acompañada por los secretarios de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla; de Marina, Raymundo Morales; de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez; de Bienestar, Ariadna Montiel; y de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jesús Esteva. También participaron Leticia Ramírez, coordinadora de Asuntos Intergubernamentales y de Atención Ciudadana, y el gobernador Salomón Jara.

Durante su visita, la mandataria federal explicó que la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina asumirían la tarea de distribuir insumos básicos en las comunidades afectadas. Se priorizó el abastecimiento de alimentos y agua potable para la población damnificada. Paralelamente, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes fue instruida para restablecer la conectividad con las poblaciones incomunicadas por los daños en caminos y carreteras.

En los videos difundidos desde sus redes sociales, Sheinbaum expresó que los censos para la entrega directa de apoyos serían realizados por el personal de la Secretaría de Bienestar, una vez que las rutas de acceso quedaran restablecidas.

La visita a Oaxaca implicó la reprogramación de su agenda previa. La gira que tenía contemplada en Quintana Roo fue suspendida. En esa entidad, la gobernadora Mara Lezama confirmó que Sheinbaum cambió su itinerario tras evaluar la magnitud de los daños en el sur del país. “La presidenta ha decidido —lo acaba de confirmar— que va a Oaxaca para acompañar a nuestras hermanas y hermanos con el objetivo de brindar toda la ayuda”, señaló Lezama en una entrevista radiofónica.

El huracán Erick impactó la costa oaxaqueña como categoría 3, dejando a su paso una decena de municipios con daños severos. Entre los principales efectos se reportaron comunidades incomunicadas, cientos de personas evacuadas y daños estructurales en viviendas y caminos. Aunque el fenómeno perdió fuerza en las siguientes horas, continuó generando lluvias en distintas zonas del estado.

La visita de Sheinbaum a Oaxaca marcó uno de los primeros despliegues federales de su administración en respuesta a una emergencia natural. Su recorrido coincidió con una etapa crítica para la región, en la que el apoyo logístico y la coordinación interinstitucional resultaron clave para atender la emergencia y comenzar la fase de recuperación.

Mientras tanto, en Quintana Roo, las actividades relacionadas con el programa Casa por Casa y el encuentro con representantes del IMSS-Bienestar en Felipe Carrillo Puerto fueron aplazadas. La gobernadora Lezama reafirmó que su administración mantendría comunicación constante con Oaxaca y con la federación para ofrecer apoyo adicional si se consideraba necesario.

Paz en el cielo, violencia en las calles: helicóptero con bandera blanca sobrevuela Culiacán

El viernes 11 de octubre, Culiacán fue testigo de un acontecimiento inusual: un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana sobrevoló la ciudad con una bandera blanca en medio de una jornada violenta. Este evento, captado en video y compartido en redes sociales, provocó una ola de especulaciones. Algunos internautas lo vieron como un mensaje de paz, una súplica por frenar la creciente ola de violencia que azota la capital de Sinaloa, mientras que otros lo interpretaron como un ruego para proteger a los militares desplegados en la zona.

 

Sin embargo, la Novena Zona Militar desmintió estos rumores. A través de un comunicado, informó que el vuelo formaba parte de los ensayos para la ceremonia de inauguración de la Liga Arco Mexicana del Pacífico, que se llevará a cabo en el estadio de los Tomateros de Culiacán. A pesar de esta explicación oficial, las tensiones en la ciudad siguen en aumento, y la percepción pública se mantiene en un estado de alerta ante la inseguridad reinante.

 

La violencia en Culiacán no ha dado tregua. En los primeros diez días de octubre, se han registrado 60 homicidios, producto de la guerra interna entre las facciones del Cártel de Sinaloa: Los Chapitos y Los Mayos. Esta disputa, que se ha intensificado desde septiembre, ha desatado una serie de enfrentamientos que han dejado un rastro de sangre y miedo en la capital sinaloense. “Es increíble que mientras en el cielo ondea una bandera blanca, en nuestras calles seguimos contando muertos”, expresó indignada una comerciante local, quien prefirió mantenerse en el anonimato.

 

Los hechos de violencia no se limitan a las muertes. El 11 de octubre fue particularmente caótico: civiles armados bloquearon el bulevar Lola Beltrán incendiando vehículos y generando pánico entre los transeúntes. En el fraccionamiento Valle Alto, un hombre intentó robar un cajero automático usando una retroexcavadora, mientras que en Plaza Barrancos, un grupo de motociclistas asaltó varios comercios de ropa y calzado. Estos incidentes, sumados a los saqueos en una agencia de motocicletas Italika, han convertido a Culiacán en un epicentro de caos.

 

Ante esta situación, la respuesta de las autoridades ha sido reforzar la seguridad. Más de dos mil elementos de la Guardia Nacional, acompañados por 100 miembros de las Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano, han sido desplegados en la región. A bordo de unidades blindadas, conocidas como Ocelotl, los militares patrullan la ciudad en un intento por contener la escalada de violencia. No obstante, los resultados han sido limitados. Solo el sábado se reportaron ocho asesinatos en distintos puntos de la capital.

 

“Estamos hartos, no podemos seguir viviendo con miedo”, expresó un participante de la “Caravana por la seguridad”, una marcha organizada por el colectivo “Culiacán Valiente”, que tuvo lugar el sábado. Familias, activistas, comerciantes y madres de desaparecidos exigieron una solución inmediata a la inseguridad que asola la ciudad. A pesar de la fuerte presencia militar, la sensación de vulnerabilidad persiste en la población.