Pemex detalla acuerdo petrolero con Cuba y presenta inversiones históricas rumbo a 2026

Petróleos Mexicanos (Pemex) informó que México mantiene un solo contrato comercial para el envío de petróleo a Cuba, vigente desde 2023, y precisó que durante el año pasado la isla pagó 496 millones de dólares por esos cargamentos, sin registrar adeudos pendientes. Así lo confirmó el director general de la empresa productiva del Estado, Víctor Rodríguez, durante su participación en la conferencia matutina del gobierno federal.

De acuerdo con el funcionario, el volumen de crudo enviado a La Habana se ha mantenido sin variaciones relevantes, ya que el contrato opera bajo condiciones estables. Rodríguez explicó que el suministro se define conforme a las necesidades solicitadas por Cuba y a la disponibilidad de Pemex, al tratarse de un contrato abierto. En términos de impacto operativo, detalló que el petróleo enviado representa menos del 1% de la producción total de crudo y alrededor del 0.1% de las ventas de la empresa.

La presidenta Claudia Sheinbaum complementó esta información al señalar que la mayor parte del petróleo enviado a Cuba corresponde a un acuerdo comercial y no a ayuda humanitaria. No obstante, reconoció que el tema enfrenta un contexto internacional complejo debido a los aranceles impuestos por Estados Unidos a los países que comercializan petróleo con la isla. En ese marco, indicó que el gobierno mexicano busca cumplir el contrato vigente sin afectar los intereses nacionales y mantener el apoyo humanitario.

En el mismo espacio, Pemex dio a conocer los ejes centrales de sus proyectos estratégicos con horizonte en 2026, los cuales contemplan inversiones por 425 mil millones de pesos. Estos recursos estarán destinados al desarrollo de campos petroleros, así como al incremento de la producción de crudo y gas natural. La meta planteada para los hidrocarburos líquidos es alcanzar una producción de 1.8 millones de barriles diarios, mientras que en gas natural se prevé llegar a 4 mil 500 millones de pies cúbicos diarios.

En el ámbito industrial, se concluirá la modernización de las refinerías de Tula y Salina Cruz, con el objetivo de lograr una capacidad de procesamiento conjunta de 1 millón 560 mil barriles diarios. Las inversiones, de carácter público y mixto, también buscan fortalecer la industria petroquímica y el segmento de fertilizantes, con una meta de producción anual de 560 mil toneladas de amoniaco para 2026.

Pemex destacó además el desempeño de la refinería Olmeca, en Dos Bocas, que en diciembre alcanzó un pico de producción de 320 mil barriles diarios. Actualmente procesa alrededor de 300 mil barriles, con la meta de recuperar y sostener ese máximo en 2026. Al cierre del año, esta instalación se posicionó como la de mayor nivel de procesamiento dentro del sistema nacional de refinación.

En materia financiera, la secretaria de Energía, Luz Elena González, informó que durante 2025 Pemex logró reducir su deuda en 20%, fortalecer su operación y avanzar en la integración vertical para disminuir costos. También se registraron avances en el pago a proveedores. Por su parte, Víctor Rodríguez subrayó que la deuda financiera actual es la más baja de los últimos 11 años y que la producción de petróleo se ha estabilizado para garantizar el abasto de crudo a las refinerías, con resultados favorables en refinación.

Sheinbaum impulsa diálogo trilateral para preservar el T-MEC y mantener la cooperación

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reafirmó su intención de entablar comunicación directa con los gobiernos de Estados Unidos y Canadá para abordar el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en un contexto marcado por recientes posicionamientos públicos de ambos países durante el Foro Económico Mundial de Davos. La mandataria subrayó que el objetivo central de su gobierno es mantener vigente el acuerdo comercial, al considerarlo benéfico para las tres naciones de América del Norte.

Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que busca conversar tanto con el presidente estadounidense, Donald Trump, como con el primer ministro canadiense, Mark Carney, para tratar los temas relacionados con las negociaciones del tratado. Reconoció que no ha sostenido una conversación reciente con Carney, aunque precisó que los canales de comunicación permanecen abiertos y que existe disposición para concretar ese diálogo en el corto plazo.

La presidenta destacó que la postura de México es clara: trabajar activamente para evitar una ruptura del acuerdo comercial regional. “Nosotros vamos a trabajar para que no se rompa (el acuerdo). Y creemos que es conveniente para los tres países mantener el acuerdo comercial”, afirmó. En ese sentido, insistió en que el T-MEC continúa siendo una herramienta clave para la integración económica, la estabilidad comercial y el desarrollo conjunto de la región.

Respecto a las diferencias expresadas por Trump y Carney en Davos, Sheinbaum restó importancia a las interpretaciones que apuntan a un enfrentamiento directo entre ambos líderes. Desde su perspectiva, las declaraciones reflejan enfoques distintos frente al escenario internacional, más que un conflicto de fondo. “Yo no lo llamaría un choque de discurso, sino que sencillamente son distintos puntos de vista frente a lo que está ocurriendo a nivel internacional”, señaló.

En el ámbito bilateral con Estados Unidos, la presidenta informó que México mantiene una agenda de trabajo constante que abarca tanto temas comerciales como de seguridad. Como parte de estas gestiones, adelantó que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, realizará una visita a territorio estadounidense la próxima semana, con el fin de dar seguimiento a los asuntos relacionados con el intercambio económico y el marco del T-MEC.

Sheinbaum reiteró que su gobierno continuará impulsando el diálogo con ambos socios comerciales para atender las negociaciones vinculadas al acuerdo. “Vamos a trabajar… vamos a tratar de tener una conversación y por supuesto con el presidente Trump, todas las negociaciones que tienen que ver con el acuerdo comercial”, expresó, dejando claro que la prioridad de México es preservar la cooperación trilateral y fortalecer los mecanismos de entendimiento entre los tres países.

Anaya alerta sobre riesgos al T-MEC y advierte impacto directo en empleo y exportaciones de México

En el contexto del debate político y económico sobre el futuro del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), el coordinador del Partido Acción Nacional (PAN) en el Senado, Ricardo Anaya, advirtió que diversas acciones y omisiones del actual gobierno federal ponen en riesgo la continuidad del acuerdo comercial. El legislador señaló como factores críticos los presuntos vínculos de integrantes de la jerarquía de Morena con el crimen organizado, el envío de petróleo a Cuba y la llamada reforma judicial impulsada por la administración en turno.

Las declaraciones fueron realizadas en entrevista con medios de comunicación durante los trabajos de la Comisión Permanente del Congreso, donde Anaya subrayó la relevancia estratégica del tratado para la economía nacional. En ese espacio, afirmó que la falta de acciones contundentes contra el crimen organizado representa un problema central en la relación con Estados Unidos y Canadá. “La mal llamada reforma judicial es parte del problema y segundo, pues la omisión del gobierno mexicano de combatir al crimen organizado y sobre todo los vínculos de quienes están en la jerarquía de Morena con el crimen organizado”, enfatizó.

El senador panista sostuvo que el T-MEC es fundamental para el país y que cualquier error en su negociación o renovación tendría consecuencias económicas de gran magnitud. De acuerdo con sus declaraciones, alrededor de 12 millones de empleos en México dependen directamente del tratado, además de que el 85% de las exportaciones nacionales tienen como destino el mercado estadounidense. “Prácticamente, 12 millones de empleos dependen del Tratado de Libre Comercio. Casi un tercio de toda la masa salarial, es decir, un tercio de todos los salarios que los mexicanos recibimos, están directamente vinculados al Tratado de Libre Comercio”, afirmó.

Anaya calificó como “de vida o muerte” para México la suscripción del acuerdo comercial y advirtió que un escenario en el que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum no lograra concretarlo sería “catastrófico” para la estabilidad económica del país. En ese sentido, exigió a la denominada Cuarta Transformación evitar acciones que puedan servir como argumento al gobierno estadounidense para no firmar o renegociar el tratado en términos desfavorables.

El legislador también hizo un llamado a que la negociación con los socios comerciales se realice con profesionalismo y visión de largo plazo. “Por eso lo que nosotros le exigimos al gobierno es que no haya ni improvisación ni sumisión. Lo que tiene que haber es capacidad, talento, altura de miras para negociar con profesionalismo la renovación del Tratado Libre de Comercio que es indispensable para nuestro país”, expresó.

Asimismo, exigió al gobierno federal convencer a Estados Unidos y Canadá de la importancia del acuerdo y alcanzar una negociación favorable. “Lo que está en juego es el futuro económico de millones de familias en nuestro país”, sostuvo. Anaya recordó que recientemente el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que el T-MEC es irrelevante para su país, postura que, según el senador, contrasta con la dependencia económica de México respecto al tratado. “Para México no sólo no es irrelevante… el Tratado de Libre de Comercio para la economía mexicana es de vida o muerte”, insistió.

México afina postura rumbo a la revisión del T-MEC: Economía avanza en consultas

La Secretaría de Economía (SE) informó que las consultas públicas previas a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) avanzan hacia la construcción de un “consenso interno” sobre las prioridades nacionales que se presentarán en la evaluación del acuerdo comercial.

Del 6 al 10 de octubre, la dependencia encabezada por Marcelo Ebrard realizó mesas de trabajo con sectores productivos estratégicos, así como con representantes empresariales, académicos y de la sociedad civil, con el propósito de recabar información, comentarios y propuestas que permitan delinear la posición de México en la próxima revisión del tratado.

“Estamos haciendo una evaluación de cómo funcionó el T-MEC. Y la estamos haciendo con todos los sectores económicos relevantes y en todos los estados del país, escuchando a todos para tener una posición de consenso y legitimidad interna, de cara al proceso de revisión del acuerdo”, afirmó el titular de la SE.

En esta etapa, las consultas se enfocaron en los sectores de madera-mueble y papel, bebidas y alimentos procesados, plásticos y juguete, y minería, de acuerdo con la información oficial difundida este domingo.

Las sesiones se llevaron a cabo en los estados de Guerrero, Tlaxcala, San Luis Potosí, Querétaro y Nuevo León, con la participación de cámaras industriales, asociaciones, especialistas y representantes del sector privado vinculados al comercio con América del Norte.

La Secretaría detalló que se distribuyeron cuestionarios específicos para recabar datos y opiniones sobre los principales retos y oportunidades en la aplicación del tratado, con el fin de realizar un análisis estadístico de los sectores y clasificar las aportaciones según los capítulos del T-MEC.

Estas mesas de trabajo forman parte del proceso consultivo interno que se desarrolla de manera paralela en Estados Unidos y Canadá, con miras a la revisión del acuerdo comercial prevista para 2026, la cual fue anunciada a inicios de 2025.

El T-MEC, que sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), fue suscrito en 2018 durante el primer mandato del entonces presidente estadounidense Donald Trump e implementado el 1 de julio de 2020. La próxima evaluación del tratado ocurre en un contexto internacional marcado por la guerra arancelaria global impulsada por la administración de Trump y las nuevas dinámicas del comercio mundial.

De acuerdo con la SE, los resultados de las consultas permitirán definir una postura nacional sólida y consensuada frente a los socios de Norteamérica, con base en los intereses de los distintos sectores económicos del país y en las condiciones actuales del comercio regional.

T-MEC: Rumbo a una revisión exprés bajo la batuta de Ebrard

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anunció que se perfila una revisión expedita del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en busca de mayor claridad y certidumbre para inversionistas, consumidores y la actividad económica en general. La revisión, prevista en el artículo 34.7 del acuerdo comercial, contempla una evaluación a seis años de su entrada en vigor, y la posibilidad de extender su vigencia por otros 16 años si los tres países lo acuerdan.

Ebrard explicó que el objetivo central es agilizar el proceso, disminuir incertidumbres y enviar señales claras a los mercados. “Entre más rápido se reduzca la incertidumbre, es mejor para la inversión y para nuestra vida cotidiana”, afirmó durante la presentación del programa Hecho en México de Stori, Kapital Bank y Banco Dondé.

Con una visión enfocada en facilitar el camino para las decisiones empresariales y económicas, planteó que las conversaciones con Estados Unidos y Canadá podrían avanzar en el segundo semestre del año. El tono, según él, ya es favorable: “Estamos, creo, que en la misma idea”, respondió cuando se le preguntó por la postura de la administración del presidente estadounidense, Donald Trump.

El artículo 34.7 del T-MEC compromete a las partes a una revisión a los seis años de vigencia del acuerdo. Si no hay consenso para su prórroga, el tratado será revisado cada año hasta que se tome una decisión definitiva. El tratado no determina si será el Congreso o el Ejecutivo quien lleve a cabo este ejercicio, pero Ebrard deja claro que su liderazgo en el tema está enfocado en mantener la estabilidad comercial entre las tres economías.

La postura mexicana se enfoca en la continuidad del acuerdo, la protección de los flujos comerciales y la construcción de consensos técnicos que favorezcan la integración económica regional. Ebrard dejó ver que, aunque existen diferencias puntuales, especialmente sobre aranceles, el diálogo con Washington es “crecientemente cordial”.

“De parte del Secretario de Comercio he encontrado una persona razonable, una persona que escucha argumentos; puede que no esté de acuerdo, pero los escucha, toma nota y, en lo que ha podido, ha facilitado este diálogo”, agregó.

El secretario puntualizó que más del 80% del comercio entre México y Estados Unidos fluye actualmente sin aranceles, lo que considera un logro fundamental que no puede perderse. En ese contexto, reiteró que su presencia constante en Washington no es casualidad: hay muchos temas por atender y la relación bilateral requiere atención continua.

“La integración es tan alta, tan importante, que eso nos limita a ambas partes, porque tenemos que ponernos de acuerdo, si no es muy caro”, concluyó Ebrard, dejando en claro que la prioridad es mantener la dinámica económica sin sobresaltos, con un acuerdo revisado que beneficie a las tres naciones.