Marx Arriaga afirmó que su salida de la Dirección General de Materiales Educativos se originó por negarse a modificar los libros de texto gratuitos vinculados a la Nueva Escuela Mexicana (NEM), proyecto educativo impulsado durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. En conferencia de prensa, sostuvo que recibió instrucciones para realizar cambios de fondo que, a su juicio, resultan incompatibles con la orientación pedagógica de ese modelo.
El funcionario explicó que las solicitudes comenzaron con ajustes al libro del maestro y posteriormente se extendieron a los materiales de Educación Primaria y Preescolar. Según detalló, le presentaron una tabla con los proyectos que debían modificarse, lo que en los hechos implicaba elaborar nuevos libros. “Prácticamente es hagan unos nuevos libros de texto”, señaló.
Entre los contenidos que se pidió retirar mencionó referencias a las violencias que ha enfrentado el magisterio, los mecanismos de organización docente y una visión histórica construida desde los territorios. También aseguró que se buscaba privilegiar un enfoque “instrumental” con una didáctica simplificada. “Que no se hablara ni de las violencias que ha sufrido el magisterio ni del mecanismo que ha utilizado para organizarse”, expresó.
Desde su oficina en un edificio de la Secretaría de Educación Pública (SEP), ubicado sobre Avenida Universidad en la colonia Xoco, Arriaga indicó que la presión se intensificó en semanas recientes mediante oficios y estrategias legales que calificó como intimidatorias. Afirmó que la normativa fue utilizada como “cachiporra” para forzar la decisión.
El exfuncionario vinculó las exigencias con la intención de elaborar un nuevo plan de estudios alejado de la NEM. En respuesta, dijo haber impulsado la creación de comités para defender el modelo educativo. Subrayó que los 107 libros del plan de estudios 2022 ya fueron publicados y recordó que su elaboración contó con la participación de docentes del país.
Arriaga aseguró que no ha recibido notificación formal de despido y que, por lo tanto, no entregará la oficina, pese a que este viernes fue escoltado por cinco policías que le solicitaron retirarse. Señaló que no atribuye la decisión a la presidenta Claudia Sheinbaum y dijo desconocer si fue avalada por el secretario de Educación, Mario Delgado, al tiempo que apuntó a la Subsecretaría de Educación Básica.
En su posicionamiento, defendió que los materiales incluyan temas como abusos del Estado contra el magisterio y episodios de la llamada guerra sucia. Añadió que, de no continuar en el cargo, regresará a la docencia y a la organización gremial, y reiteró que permanecerá en el espacio mientras no exista un oficio oficial que determine su separación.






