Sheinbaum anuncia quitas masivas de créditos de vivienda y celebra reformas legislativas

La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó este sábado un evento en Morelos donde combinó anuncios sobre vivienda con la celebración de recientes reformas aprobadas por el Congreso de la Unión. Durante su gira, la mandataria destacó la eliminación de pensiones elevadas a exfuncionarios, la aprobación del llamado “plan B” electoral y la implementación de un programa de condonación de créditos del Fovissste que, aseguró, ha beneficiado a millones de familias.

En el acto, realizado junto a la gobernadora Margarita González Saravia y miembros del gabinete federal, la presidenta entregó certificados de condonación, reducción o quita de créditos de vivienda a 825 familias morelenses. La medida forma parte de un programa nacional que, según explicó, ha alcanzado a cinco millones de hogares en el país con el objetivo de facilitar la obtención de escrituras y aliviar deudas acumuladas.

Sheinbaum señaló que muchos trabajadores adquirieron viviendas mediante créditos del Infonavit o Fovissste con condiciones que terminaron generando deudas crecientes. Como ejemplo, mencionó casos de financiamientos a diez años por 70 mil pesos que, con el paso del tiempo, se transformaron en adeudos de hasta 700 mil pesos.

“Y se pagaba, y se pagaba, y cada vez se debía más. ¿Cómo va a haber un crédito de una institución del Estado que cada vez se debe más? Lo hicieron de tal manera que hay cinco millones de familias en México que tienen este tipo de créditos, que los adquirieron de buena fe y al final se convirtieron en deudas impagables”, sostuvo.

La mandataria también explicó que el gobierno federal acordó un plan conjunto con el director del ISSSTE, Martí Batres; el titular del Infonavit, Octavio Romero; la directora del Fovissste, Jabnely Maldonado Meza; y la secretaria de Desarrollo Urbano, Edna Vega. El acuerdo contempla disminuir montos, eliminar adeudos o reducir plazos para quienes ya cubrieron una parte considerable de sus créditos. “Porque ya pagaron lo suficiente, porque ya pagaron lo justo”, afirmó Sheinbaum al explicar el alcance del programa.

Durante el mismo evento, la presidenta también destacó la aprobación del “plan B” de la reforma electoral, al considerar que permitirá reducir gastos en instituciones como congresos estatales, el Instituto Nacional Electoral, sindicaturas y el Senado. Según indicó, los recursos ahorrados se destinarán a mejorar servicios en los municipios.

Además, celebró la reforma que elimina las llamadas “pensiones doradas” para exfuncionarios de alto nivel en organismos como Pemex, la Comisión Federal de Electricidad, el Banco de México y Luz y Fuerza del Centro.

La gira en Morelos combinó así anuncios en materia de vivienda con la promoción de cambios legislativos que, de acuerdo con la presidenta, buscan redirigir recursos públicos y aliviar la situación financiera de millones de trabajadores que adquirieron vivienda mediante créditos institucionales.

Cuestionan Plan de Desarrollo de la CDMX por posible centralización del poder y riesgos ambientales

El proyecto de Plan General de Desarrollo (PGD) de la Ciudad de México, impulsado por la administración encabezada por Clara Brugada, enfrenta críticas de organizaciones civiles y activistas urbanos que advierten posibles impactos en la gobernanza, el medio ambiente y el ordenamiento territorial de la capital. Entre los principales señalamientos destaca la propuesta de crear “Casas de Gobierno” en cada una de las 16 alcaldías, figura que, según sus detractores, podría modificar el actual esquema de toma de decisiones comunitarias.

El PGD es el instrumento que definirá el crecimiento y la organización urbana de la Ciudad de México durante los próximos 20 años. En él se establecerán las zonas donde será posible construir, así como los mecanismos para proteger el suelo de conservación. 

Las autoridades han señalado que el plan busca transformar la capital en una metrópoli sostenible, con énfasis en vivienda, movilidad sustentable, gestión del agua y desarrollo urbano con enfoque de derechos humanos.

Sin embargo, organizaciones y ciudadanos consideran que el documento, elaborado por el Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva (IPDP), no refleja esos objetivos. Josefina MacGregor Anciola, directora de la asociación civil Suma Urbana, afirma que la propuesta plantea cambios profundos en la gobernanza local.

De acuerdo con el proyecto, las “Casas de Gobierno” evolucionarían hacia Consejos de Gobierno Comunitario con facultades normativas, jurídicas y presupuestales. Estas instancias, según MacGregor, se encargarían de acercar servicios públicos, programas sociales y organizar consultas vecinales con decisiones vinculantes.

El activista urbano Jaziel Ibarra también cuestiona la propuesta y advierte que las decisiones podrían tomarse mediante asambleas con “asistentes coptados y coercionados en su voto” y con “decisiones dirigidas y no una voluntad genuina”. Además, señala que estas nuevas instancias funcionarían como una estructura paralela a las alcaldías.

Las críticas también apuntan a posibles efectos en el desarrollo urbano y el medio ambiente. Activistas consideran que el PGD podría permitir la regularización de construcciones levantadas sin permisos.

Asimismo, Ibarra advierte que el proyecto facilitaría la expansión de plataformas de renta de corta estancia. “El proyecto PGD viene a legalizar un proceso de turistificación ilegal de los territorios en la CDMX”, señala. Los críticos sostienen que esto podría incentivar la gentrificación y el desplazamiento de habitantes.

También alertan que el documento permitiría urbanizar áreas de conservación y zonas de recarga acuífera, lo que pondría en riesgo la sustentabilidad hídrica. A esto se suma la preocupación por el crecimiento urbano sin infraestructura suficiente, lo que podría saturar vialidades y transporte público.

El proyecto permanece en consulta pública hasta el 10 de abril. Tras este proceso, el Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva integrará el documento final que será enviado al Congreso de la Ciudad de México, donde será analizado y eventualmente votado por el pleno.

Corte frena reforma en Campeche y devuelve a municipios el control de licencias para obras

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) invalidó de manera unánime una reforma a la Ley de Obras Públicas del estado de Campeche, aprobada el 12 de julio de 2024, que facultaba a la gobernadora Layda Sansores San Román para otorgar licencias de construcción de “obras de interés estatal y de gran impacto” en los 13 municipios de la entidad. La resolución concluyó que dicha modificación vulneró la autonomía municipal prevista en la Constitución federal.

El fallo se dio al resolver la acción de inconstitucionalidad 284/2024, promovida por el municipio de Campeche, y cuyo proyecto fue presentado por el ministro Irving Espinosa Betanzos. En el análisis, la Corte determinó que el Congreso local transfirió indebidamente al Poder Ejecutivo una atribución constitucional que corresponde de forma exclusiva a los ayuntamientos: la regulación, control y autorización de la construcción dentro de su territorio.

De acuerdo con el proyecto aprobado, la reforma no se limitó a establecer bases generales o mecanismos de coordinación entre niveles de gobierno, sino que eliminó por completo la intervención municipal en la autorización de obras públicas de gran impacto. Esta estructura normativa, señaló el ministro ponente, concentró la decisión únicamente en la titular del Ejecutivo estatal, despojando a los municipios de una facultad que la Constitución les reconoce expresamente.

“Esta estructura normativa no se limita a establecer bases generales o lineamientos de coordinación, sino que elimina la intervención municipal en la autorización de obras públicas de gran impacto, trasladando la decisión exclusivamente a la gobernadora de Campeche, así se despoja al municipio de una facultad que la Constitución le reconoce”, expuso Espinosa Betanzos durante la sesión.

Como parte de la resolución, el Pleno invalidó el artículo 14 Bis de la Ley de Obras Públicas de Campeche, así como el segundo artículo transitorio de la reforma, al considerarlos contrarios al orden constitucional. Los ministros coincidieron en que la modificación afectaba directamente el principio de autonomía municipal, uno de los pilares del federalismo mexicano.

El ministro presidente de la SCJN, Hugo Aguilar Ortiz, subrayó que los municipios deben conservar la capacidad de otorgar licencias de construcción y permisos, conforme a lo establecido en el artículo 115 de la Constitución. En su intervención, advirtió que la creación de una categoría de obras públicas de interés estatal y de gran impacto no puede utilizarse como vía para eliminar una facultad constitucional de los ayuntamientos.

Con esta decisión, la Corte reafirmó que la planeación, autorización y control del desarrollo urbano y de las construcciones dentro de los municipios no puede ser desplazada por legislaciones locales que concentren dichas atribuciones en el Poder Ejecutivo estatal, aun cuando se trate de proyectos considerados de alto impacto o interés general.