En la penumbra del teatro, una sombra blanca se mueve como si flotara. Es el Pulpo Fantasma, criatura misteriosa que no viene sola: trae consigo un mar entero, hecho de danza, proyecciones y música que laten como olas. Todo se mezcla en una experiencia que acaricia los sentidos y siembra una semilla de conciencia sobre el planeta azul.
Bajo la dirección de Patricia Marín, esta puesta en escena abre un portal hacia las profundidades marinas. Las familias entran a un espacio que vibra con colores líquidos, texturas ondulantes y sonidos que parecen salir de una concha gigante. No es solo un espectáculo, es una invitación a sumergirse y mirar de cerca un ecosistema que palpita y, al mismo tiempo, pide auxilio.
El viaje parte de una especie real: el pulpo fantasma, apenas reconocido como habitante de los mares mexicanos. Inspirada en su rareza y en la urgencia de cuidar el océano, la historia lo sigue junto al cuidador, un símbolo de esperanza que se enfrenta a enemigos invisibles como la contaminación y laexplotación. La narrativa fluye con el lenguaje del movimiento, el brillo de las imágenes y un guion que, sin ser palabra hablada, lo dice todo.
La propuesta visual, creada por Ghiju Díaz de León, envuelve al público en una ilusión marina: escenarios hiperrealistas ilustrados, proyectados en cuatro lienzos que rodean la escena y se sincronizan con la coreografía gracias al videomapping. El efecto es estar en el fondo del mar, viendo cómo cada criatura y corriente se mueve con vida propia.
En paralelo, la música de Rogelio Marín pinta el ambiente sonoro con texturas de las profundidades, ritmos bailables y sonidos ambientales que hacen eco de ballenas lejanas, burbujas y corrientes. Todo en un balance exacto para no robar protagonismo a la danza ni a las imágenes, sino para impulsarlas.
La obra nace de una colaboración entre AM Producciones, Danza Visual, Mar… es de México y Fundación Santa Lucía, A.C., con el respaldo de Culturalmente Responsable y el Estímulo Fiscal EFIARTES. Más que un montaje, es un gesto de arte como herramienta para cuidar el mar y para que las infancias vean, sientan y comprendan el valor de lo que hay bajo las olas.
El Teatro de las Artes del CENART abrirá sus puertas el 16 y 17 de agosto de 2025, con funciones a las 12:00 y 14:00 horas. Boletos a $150, disponibles en taquillas y en cenart.gob.mx.
En escena, cada movimiento, cada luz y cada nota son una gota que se suma a la marea de quienes quieren un océano vivo.
