FURIAS: Transforma el mito de Medea en un rito escénico contemporáneo en CDMX

Porta Teatro presentará FURIAS: Medea, mi madre y yo, una puesta en escena que reinterpreta el mito clásico desde una perspectiva actual para integrarlo al movimiento global que exige acciones contra la violencia de género. La obra, creada y dirigida por Itzhel Razo, se inscribe en la campaña internacional de los 16 Días de Activismo y propone un espacio donde el cuerpo y la memoria funcionan como herramientas para comprender y resignificar la experiencia femenina. Esta producción combina teatro y danza para construir un viaje emocional que conecta lo ancestral con lo contemporáneo.

La puesta en escena se presentará en dos temporadas durante diciembre de 2024. La primera tendrá lugar del 28 de noviembre al 6 de diciembre en el Teatro Raúl Flores Canelo del Centro Nacional de las Artes, ubicado en Río Churubusco 79, esquina con Calzada de Tlalpan, en la alcaldía Coyoacán. Las funciones serán viernes y sábado a las 19:00 horas y domingo a las 18:00, con boletos de 150 pesos y descuentos del 50% para estudiantes, maestros, personas con credencial del INAPAM y personas con discapacidad.

El público podrá acceder a promociones de 2×1 los miércoles en compra en línea y los viernes en taquilla. La segunda temporada se llevará a cabo del 16 al 21 de diciembre en el Teatro Benito Juárez, en Villalongín 15, colonia Cuauhtémoc, con funciones de martes a viernes a las 20:00 horas, sábado a las 19:00 y domingo a las 18:00. En este recinto, los boletos tendrán un costo de 204 pesos con promoción de 2×1 los jueves mediante Ticketmaster.

FURIAS continúa la exploración creativa de Itzhel Razo sobre memoria, cuerpo y linaje femenino, eje que también desarrolló en su obra Wilma, reconocida con el Dora Mavor Moore Award. En esta nueva creación, la directora incorpora danza, texto y elementos multimedia para construir un espacio ritual que indaga en la maternidad, la ira, el deseo y las emociones profundas asociadas a la figura mítica de Medea. La obra forma parte del díptico Yo fémĭna, iniciado con Carne de Cañón, y amplía su investigación sobre cómo se transmiten violencias heredadas y cómo estas moldean identidades y vínculos.

El elenco está conformado por Patricia Rivera, Michelle Ferrer, Elisa Romero e Itzhel Razo, quienes en conjunto crean una atmósfera visceral sustentada en movimiento, presencia escénica y una narrativa corporal que busca exponer la relación entre memoria individual y colectiva. El diseño artístico está a cargo de un equipo especializado: Aurelio Palomino en el diseño de espacio, Ángel Luna en sonido y asesoría actoral, Roberto Paredes en iluminación, Sergio Mirón en vestuario, Ann Beltrán en multimedia, Andrea Cruz Meléndez en producción general, Azhareel Sierra en coreografía junto con Razo y Nancy Arroyo como asesora coreográfica.

La producción se realiza con el apoyo de Holiday Inn Hotels & Resorts mediante el estímulo fiscal EFIARTES. Con esta obra, Porta Teatro incorpora un discurso escénico que se suma al llamado internacional por la erradicación de la violencia contra las mujeres, utilizando el teatro como herramienta para activar memoria, generar reflexión y abrir un espacio simbólico donde la experiencia femenina encuentra un territorio de expresión y resistencia.

Los Maromeros: Un viaje mágico entre montañas, mitos y mujeres que resisten

Hoy quiero contarles sobre una obra que me hizo ver el teatro con otros ojos. No es solo una puesta en escena, es como si te llevaran de la mano por un territorio salvaje, íntimo y profundo donde la memoria, los sueños y las heridas se entrelazan. Se llama Los Maromeros, y es la nueva creación de Verónica Musalem, una de las dramaturgas más potentes y sensibles de nuestro país, que está celebrando más de tres décadas contando historias que atraviesan.

Esta obra se estará presentando en el Teatro Salvador Novo del CENART hasta el 7 de junio,  y de verdad, si tienen chance, no se la pueden perder. Los Maromeros es parte de una trilogía que se inspira en la Sierra de Oaxaca, ese lugar donde la realidad parece tener otra textura, otra forma de latir. La historia sigue a una mujer que, al borde del colapso, se encuentra con una joven misteriosa que la guía hacia un proceso de renacimiento. Pero este no es un viaje cualquiera: es un ritual, un espejo, una tormenta.

La magia de esta obra es que combina lo urbano con lo ancestral, lo real con lo mítico. Y todo, absolutamente todo, está diseñado para envolverte: desde la escenografía e iluminación de Alain Kerriouhasta el vestuario de Edyta Rzewuska y la música de Alberto Santiago. Lo visual, lo sonoro y lo corporal te transportan a una sierra viva, simbólica, que se convierte en otro personaje más dentro del relato.

Los Maromeros es, en muchos sentidos, un canto a lo femenino, a lo invisible, a lo que arde y a lo que duele. Forma parte de una trilogía poderosa junto con Los Caminantes y Los Errantes o ese amor, todas creadas con apoyo del Sistema Nacional de Creadores. Son textos que han cruzado fronteras, hablados en francés, árabe, húngaro… y que han resonado desde París hasta Nueva York, desde Madrid hasta Santiago.

La obra está interpretada por un elenco fuerte y conmovedor: Gabriela Núñez, Gastón Yanes, Aleyda Gallardo, Luis Ernesto Verdín, Ginés Cruz, Ana Corti y David Sicars. Todos logran que la historia no solo se vea, sino que se sienta como una herida abierta que también puede sanar.

Verónica Musalem no solo escribe: ella habita sus palabras. Su trayectoria ha sido reconocida una y otra vez —Premio Emilio Carballido, becaria de FONCA, Iberescena, y muchas más—, pero lo más impresionante es su capacidad para seguir preguntándose, seguir explorando. Desde óperas en Bellas Artes hasta documentales, su obra nunca deja de moverse, de buscar el corazón de las cosas.

Así que si buscas una experiencia que te saque de lo cotidiano, que te hable de lo femenino sin clichés, que te lleve al origen para entender lo que somos hoy, Los Maromeros es esa obra. Cruda, poética, poderosa… como la vida misma.