Quebecine MX 2026: El cine de Québec aterriza en México con estrenos e invitados internacionales

El cine contemporáneo de Québec regresa a la Ciudad de México con una edición renovada de Quebecine MX, un festival que reúne historias sobre amor, identidad, crisis climática, migración y futuro. La edición número 11 se realiza del 26 de febrero al 8 de marzo de 2026 en la Cineteca Nacional, con una selección de 11 largometrajes recientes, varios de ellos inéditos en el país y acompañados por sus propios creadores.

El festival arrancó el pasado jueves 26 de febrero con una función gratuita de Amor apocalipsis, dirigida por Anne Émond, quien estará presente para dialogar con el público. La película presenta la historia de Adam, un hombre paralizado por el miedo al fin del mundo que encuentra una inesperada conexión emocional en medio de la ansiedad climática, mostrando el amor como un acto de resistencia en tiempos inciertos.

La muestra incluye la participación de cuatro cineastas invitados: Anne Émond, Xiaodan He, Julien Élie y Ariane Falardeau St-Amour, quienes participarán en sesiones de preguntas y respuestas. Estas actividades buscan generar un encuentro directo entre el público mexicano y los creadores que están redefiniendo el cine quebequense.

El director de programación, Jean-Sébastien Durocher, explicó el objetivo de esta nueva etapa del festival: “Después de celebrar 10 años, quisimos dar un nuevo impulso a la Muestra de Cine de Québec y ampliar nuestra audiencia. Este año, traemos al público mexicano visiones de directores comprometidos que interrogan con creatividad una época desconcertante”.

Entre los títulos destacados se encuentra Montréal, querida, de Xiaodan He, que retrata un romance intergeneracionalentre dos mujeres y aborda temas como identidad, cultura y emancipación femenina. También destaca Dos mujeres de oro, dirigida por Chloé Robichaud, que explora el deseo, la libertad y las normas sociales; y Mil secretos, mil peligros, de Philippe Falardeau, centrada en las tensiones familiares y la ansiedad.

El festival también presenta historias sobre crisis ambientales y cambios sociales. El documental Shifting Baselines, de Julien Élie, examina el impacto humano y ecológico de la carrera espacial en comunidades cercanas a instalaciones de lanzamiento. Por su parte, Fénix, de Jonathan Beaulieu-Cyr, aborda las consecuencias emocionales de la guerra en una familia canadiense, mientras Convivir, de Halima Elkhatabi, muestra la búsqueda de vivienda compartida entre jóvenes como reflejo de una generación en transformación.

Como parte de su enfoque en la diversidad y la solidaridad internacional, Quebecine MX incluye funciones especiales de El embalsamador, del cineasta iraní exiliado Abdolreza Kahani, una película filmada con un iPhone que explora el exilio, la supervivencia y la represión.

La programación también incluye propuestas para público joven y familiar, como Mi robot y yo, del director Kid Koala, que narra la historia de una astronauta y el robot que la crió, separados por una misión espacial. Esta cinta será la encargada de cerrar el festival.

Además de las funciones presenciales, el evento amplía su alcance con proyecciones en línea gratuitas del 9 al 16 de marzo a través de la plataforma Nuestro Cine MX. También habrá funciones especiales en la Filmoteca de la UNAM y la Universidad Nacional Autónoma de México durante marzo, incluyendo una proyección de Amor apocalipsis por el Día Internacional de la Francofonía.

Quebecine MX es una organización sin fines de lucro dedicada a difundir el cine de autor quebequense en América Latina, con el respaldo de instituciones culturales de Canadá y México. Con esta edición, el festival busca acercar nuevas narrativas al público joven, expandir el acceso al cine internacional y abrir conversaciones sobre los desafíos emocionales, sociales y ambientales que definen a la actualidad.

Selección del nuevo titular de la ASF avanza entre debate legal por la candidatura de Natalia Téllez

La Cámara de Diputados de México inició el proceso de entrevistas para elegir al próximo titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), organismo encargado de fiscalizar el uso de los recursos públicos federales y supervisar la correcta aplicación del gasto del gobierno. En esta etapa, legisladores revisan perfiles y trayectorias de los aspirantes que buscan dirigir la institución responsable de la rendición de cuentas en el país.

El proceso ha generado debate por la participación de la magistrada Natalia Téllez, quien compite por el cargo pese a haber sido candidata en la elección judicial del año pasado para integrar la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). La discusión surge debido a que la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas establece como requisito no haber sido postulado para un cargo de elección popular durante el año previo al nombramiento.

Durante su comparecencia ante legisladores, el diputado del Partido del Trabajo, Javier Vázquez Calixto, planteó un escenario hipotético: si se produjera la ausencia de una ministra en la Suprema Corte, ¿optaría por ese puesto o por dirigir la ASF? La magistrada respondió que no dejaría sin conducción a una institución que consideró fundamental para la fiscalización del gasto público.

En la elección judicial pasada, Téllez obtuvo 2 millones 303 mil 18 votos, resultado que la colocó por debajo de Sara Irene Herrerías y en el sexto lugar entre las candidatas mujeres, posición que la mantiene como posible integrante del máximo tribunal en caso de una vacante femenina.

Téllez fue designada en abril de 2021 como magistrada de la tercera sección de la Sala Superior del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA) para un periodo de 15 años. Su nombramiento fue aprobado por el Senado con 96 votos a favor y 21 en contra, en una sesión donde legisladores de oposición cuestionaron el procedimiento, debate que fue respondido por el entonces coordinador de Morena, Ricardo Monreal, al presentar el acuerdo que respaldaba la designación.

Ante los cuestionamientos sobre su elegibilidad para la ASF, la magistrada envió el 2 de marzo una carta a los diputados encargados del proceso. En el documento argumentó que la candidatura a ministra de la Suprema Corte no debe considerarse técnicamente un cargo de elección popular dentro del sistema constitucional mexicano, por lo que —según su postura— la restricción legal no aplicaría en su caso.

Contrato para producir 95 millones de credenciales del INE provoca alertas internas

La adjudicación del contrato para producir 95 millones de credenciales para votar entre 2026 y 2031 generó advertencias dentro del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE), luego de que tres consejeros señalaran posibles riesgos en el manejo de datos del padrón electoral tras la participación de Talleres Gráficos de México junto con empresas privadas en el proceso de fabricación.

Durante una sesión del Consejo General, los consejeros Dania Ravel, Claudia Zavala y Arturo Castillo pidieron revisar la contratación realizada por la Dirección Ejecutiva de Administración, área que depende de la consejera presidenta Guadalupe Taddei, luego de que se adjudicara el contrato al consorcio integrado por Cosmocolor, Icards Solutions y Talleres Gráficos de México.

Los consejeros plantearon que para la elaboración de las credenciales es necesario utilizar datos personales de los ciudadanos contenidos en el padrón electoral y la lista nominal, por lo que solicitaron mayor claridad sobre el flujo de esa información y sobre las funciones específicas que tendrá cada empresa en el proceso de impresión y personalización.

El consejero Arturo Castillo señaló que el informe presentado por la Dirección Ejecutiva del Registro Federal de Electores no detalla de forma suficiente los mecanismos de transmisión y resguardo de la información que será utilizada durante la fabricación de las credenciales. Indicó que se requiere una descripción precisa de los tramos de transferencia de datos hacia las empresas participantes y de los controles que garantizarán su uso exclusivo para este proceso.

Por su parte, Dania Ravel destacó que Talleres Gráficos de México es un organismo descentralizado dependiente del Ejecutivo federal, lo que, señaló, puede generar tensiones con la autonomía constitucional del INE y con la percepción de independencia que exige la ciudadanía respecto a la autoridad electoral.

La consejera también aclaró que los consejeros no participan en la definición de las licitaciones ni en los procesos de contratación, ya que esas responsabilidades corresponden a las áreas administrativas del instituto.

En la misma discusión, Claudia Zavala expresó inquietud sobre el alcance de las actividades que realizará cada empresa dentro del proceso de impresión y personalización de las credenciales, debido a que esas tareas implican el uso de información personal de los ciudadanos.

Ante los señalamientos, la consejera presidenta Guadalupe Taddei rechazó que exista conflicto de interés o riesgo de vulneración del padrón electoral. Señaló que ninguna empresa contratada por el INE ha tenido acceso directo al padrón o a la lista nominal y afirmó que las áreas técnicas mantienen controles sobre el manejo de los datos personales.

El contrato fue adjudicado en diciembre pasado por un monto de hasta mil 75 millones de pesos para la producción de 95 millones de credenciales, con un costo unitario estimado de 0.66 dólares, equivalente a aproximadamente 11.99 pesos mexicanos por identificación.