Selección del nuevo titular de la ASF avanza entre debate legal por la candidatura de Natalia Téllez

La Cámara de Diputados de México inició el proceso de entrevistas para elegir al próximo titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), organismo encargado de fiscalizar el uso de los recursos públicos federales y supervisar la correcta aplicación del gasto del gobierno. En esta etapa, legisladores revisan perfiles y trayectorias de los aspirantes que buscan dirigir la institución responsable de la rendición de cuentas en el país.

El proceso ha generado debate por la participación de la magistrada Natalia Téllez, quien compite por el cargo pese a haber sido candidata en la elección judicial del año pasado para integrar la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). La discusión surge debido a que la Ley de Fiscalización y Rendición de Cuentas establece como requisito no haber sido postulado para un cargo de elección popular durante el año previo al nombramiento.

Durante su comparecencia ante legisladores, el diputado del Partido del Trabajo, Javier Vázquez Calixto, planteó un escenario hipotético: si se produjera la ausencia de una ministra en la Suprema Corte, ¿optaría por ese puesto o por dirigir la ASF? La magistrada respondió que no dejaría sin conducción a una institución que consideró fundamental para la fiscalización del gasto público.

En la elección judicial pasada, Téllez obtuvo 2 millones 303 mil 18 votos, resultado que la colocó por debajo de Sara Irene Herrerías y en el sexto lugar entre las candidatas mujeres, posición que la mantiene como posible integrante del máximo tribunal en caso de una vacante femenina.

Téllez fue designada en abril de 2021 como magistrada de la tercera sección de la Sala Superior del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA) para un periodo de 15 años. Su nombramiento fue aprobado por el Senado con 96 votos a favor y 21 en contra, en una sesión donde legisladores de oposición cuestionaron el procedimiento, debate que fue respondido por el entonces coordinador de Morena, Ricardo Monreal, al presentar el acuerdo que respaldaba la designación.

Ante los cuestionamientos sobre su elegibilidad para la ASF, la magistrada envió el 2 de marzo una carta a los diputados encargados del proceso. En el documento argumentó que la candidatura a ministra de la Suprema Corte no debe considerarse técnicamente un cargo de elección popular dentro del sistema constitucional mexicano, por lo que —según su postura— la restricción legal no aplicaría en su caso.

México inicia una nueva era democrática con la histórica elección del Poder Judicial

Este domingo marcó el inicio de una etapa sin precedentes en la historia democrática de México. Comenzaron las campañas para la elección de jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), un proceso que consolida un modelo inédito de participación ciudadana.

Durante la inauguración de la ampliación de la carretera Bavispe-Nuevo Casas Grandes, en Sonora, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó que con este proceso, México se convertirá en “el país más democrático del mundo” al permitir que el pueblo elija a los tres poderes.

“Ahora somos el único país del mundo en el que también el pueblo va a elegir a sus jueces, juezas, magistradas, magistrados, ministras y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación”, señaló la mandataria.

Según el Instituto Nacional Electoral (INE), más de 100 millones de ciudadanos están convocados a participar en la elección del 1 de junio, en la que se elegirán 881 cargos federales entre tres mil 422 aspirantes registrados.

Sheinbaum subrayó que la democracia mexicana ha evolucionado al punto de permitir a los ciudadanos definir no solo el Poder Ejecutivo y el Legislativo, sino también el Judicial. Explicó que, hasta ahora, los jueces y magistrados eran designados por el Senado o internamente dentro del Poder Judicial, pero este nuevo modelo traslada esa responsabilidad directamente al pueblo.

Las campañas se desarrollarán durante 60 días, hasta el 28 de mayo. Sin embargo, el proceso ha generado preocupación en distintos sectores. Organismos internacionales, asociaciones civiles y actores políticos han alertado sobre posibles riesgos, como la intromisión del Ejecutivo y del crimen organizado en los comicios.

Además, el INE estableció que los candidatos no recibirán recursos públicos y solo podrán utilizar fondos propios con montos limitados. Para los aspirantes a juzgados, el tope será de aproximadamente 220 mil pesos, mientras que los candidatos a la SCJN podrán gastar hasta 1.4 millones de pesos.

La Iglesia católica también hizo un llamado a la ciudadanía para reflexionar sobre la importancia de esta elección y la necesidad de informarse sobre los candidatos. En paralelo, el INE prohibió a funcionarios públicos, gobiernos y ministros de culto promover la participación ciudadana en la elección judicial.

El proceso avanza en medio de un debate intenso sobre sus implicaciones, mientras México se prepara para definir un nuevo capítulo en su democracia.