Hay películas que solo te hacen reír. Otras que te hacen pensar. Y luego hay historias como ELIO, la nueva joyita de Disney y Pixar, que te lleva directo al espacio mientras te revuelve el corazón. Y es que no todos los días aparece un niño tímido, lleno de curiosidad, que sin querer termina representando a la humanidad entera en una especie de ONU intergaláctica. Tal cual: del cuarto de su casa, directo al Comuniverso, un lugar donde se cruzan criaturas de todos los rincones de la galaxia.
ELIO ya está en cines y tiene todo para volarte la cabeza y acariciarte el alma. Pero no fue algo que se hizo de la noche a la mañana. Detrás hay un trabajo de años —cuatro, para ser exactos— en los que su equipo creativo se dedicó a moldear cada personaje, cada planeta, cada partícula flotando en el espacio. Desde los primeros trazos de Elio y su amigo alienígena Glordon, hasta ese universo estallado de formas, luces y sonidos que parece salido de un sueño loco, todo fue creado con un nivel de detalle que se siente hasta en la tela de la ropa del protagonista.
Y ojo, que ELIO no es solo aventura. También es identidad. El protagonista no es cualquier niño: es mitad mexicano y mitad dominicano. Su familia, su casa, la forma en que hablan y se mueven… todo está inspirado en esas raíces latinas. Para hacerlo bien, las directoras Domee Shi y Madeline Sharafian —junto con el codirector Adrian Molina, quien también estuvo detrás de Coco— se apoyaron en un grupo de asesores culturales que se encargaron de que cada detalle fuera auténtico y respetuoso. Porque cuando se trata de contar una historia con corazón, hasta los gestos cuentan.
Y lo más mágico: el Comuniverso. Ese mundo que Elio siempre imaginó, donde todo es nuevo, raro y brillante, fue diseñado para que se sintiera justo como su mayor deseo hecho realidad. Colores explosivos, formas que parecen salidas de otro planeta (literal), y hasta luces estilo disco para que cada escena tuviera esa energía de “¡wow!”. Es como ver en pantalla la fantasía de un niño que por fin encuentra el lugar al que siente que pertenece.
ELIO no es solo una peli más de Pixar. Es una aventura intergaláctica contada desde la ternura, el humor y una enorme sensibilidad. Una historia sobre sentirse diferente, querer encajar y descubrir que, a veces, ser raro es justo lo que te hace especial.
