Concierto por la Paz: Un viaje musical que une Irán, Senegal y México en un mismo latido sonoro

El próximo 3 de noviembre a las 20:00 horas, la Capilla Gótica del Instituto Cultural Helénico se convertirá en un punto de encuentro entre culturas, sonidos y esperanzas compartidas. En ese escenario se llevará a cabo el Concierto por la Paz, una experiencia musical que reúne a artistas de distintos países bajo una misma misión: transmitir, a través de la música, un mensaje de unidad, armonía y reflexión global.

La presentación estará a cargo del Kaliveh Ensamble del Mundo, un proyecto fundado por la percusionista iraní Sara Ahmadi y la artista mexicana Renata Wimer, que desde 2010 ha tejido un puente entre tradiciones sonoras de diferentes continentes. En esta edición, el ensamble estará integrado por Babou Diebaté de Senegal, Gitanjali Jain, Santiago Ruiz, Rodrigo Valenzuela y Diego Isaías, junto a las fundadoras. Cada uno aporta su herencia cultural y su estilo particular para crear una fusión que trasciende idiomas y fronteras.

El repertorio fue concebido especialmente para esta ocasión y está construido sobre un diálogo entre instrumentos tradicionales y contemporáneos. Sonarán el daf, el tanbur, el tar, la kora, el esraj, el duduk, el ney, el ney-anban, junto al violín, violonchelo, contrabajo y las voces del ensamble. Esta combinación de timbres promete una experiencia sonora envolvente, donde cada nota busca conectar al público con la esencia espiritual de la paz.

El Concierto por la Paz es organizado por Kaliveh Ensamble del Mundo en colaboración con Teatro del Mundo Producciones, y más allá de su valor artístico, se presenta como una invitación a reflexionar sobre la importancia de la colaboración y la empatía en tiempos de crisis global. La propuesta aborda la pregunta central de cómo la música puede contribuir a una cultura de paz en el planeta, respondiendo con composiciones que entrelazan raíces de Irán, Senegal, India, Turquía y México en un mismo lenguaje universal.

Cada integrante representa una voz dentro de este mosaico sonoro. Sara Ahmadi, con su dominio del daf y la baglama, aporta el pulso rítmico de la música persa; Babou Diebaté, con la kora, evoca las tradiciones orales africanas que transmiten historias de esperanza; mientras Gitanjali Jain suma la emotividad de su voz, conectando las sonoridades orientales con matices occidentales. A su vez, Santiago Ruiz incorpora la riqueza melódica de sus flautas del Medio Oriente e India, y Rodrigo Valenzuela y Diego Isaías refuerzan la base armónica desde las cuerdas. Renata Wimer, con su esraj, tar iraní y violonchelo, guía la fusión de culturas con una visión centrada en la colaboración artística.

La Capilla Gótica, con su atmósfera íntima y resonancia natural, será el marco ideal para esta propuesta musical que celebra la diversidad como un camino hacia la paz. Lejos de cualquier intención política, el concierto busca recordar que la música es un medio capaz de derribar muros y de crear vínculos emocionales entre personas de distintas latitudes.

Kaliveh Ensamble del Mundo ha llevado su mensaje de diálogo intercultural a diferentes países, y ahora regresa a México con una experiencia diseñada para tocar el alma de los asistentes.

El 3 de noviembre, la Capilla Gótica se llenará de sonidos que hablan de unión, respeto y esperanza. Será una noche para dejarse envolver por melodías que, más que escucharse, se sienten como un abrazo entre culturas.

ELIO: El niño que soñaba con aliens y terminó viajando por todo el universo

Hay películas que solo te hacen reír. Otras que te hacen pensar. Y luego hay historias como ELIO, la nueva joyita de Disney y Pixar, que te lleva directo al espacio mientras te revuelve el corazón. Y es que no todos los días aparece un niño tímido, lleno de curiosidad, que sin querer termina representando a la humanidad entera en una especie de ONU intergaláctica. Tal cual: del cuarto de su casa, directo al Comuniverso, un lugar donde se cruzan criaturas de todos los rincones de la galaxia.

ELIO ya está en cines y tiene todo para volarte la cabeza y acariciarte el alma. Pero no fue algo que se hizo de la noche a la mañana. Detrás hay un trabajo de años —cuatro, para ser exactos— en los que su equipo creativo se dedicó a moldear cada personaje, cada planeta, cada partícula flotando en el espacio. Desde los primeros trazos de Elio y su amigo alienígena Glordon, hasta ese universo estallado de formas, luces y sonidos que parece salido de un sueño loco, todo fue creado con un nivel de detalle que se siente hasta en la tela de la ropa del protagonista.

Y ojo, que ELIO no es solo aventura. También es identidad. El protagonista no es cualquier niño: es mitad mexicano y mitad dominicano. Su familia, su casa, la forma en que hablan y se mueven… todo está inspirado en esas raíces latinas. Para hacerlo bien, las directoras Domee Shi y Madeline Sharafian —junto con el codirector Adrian Molina, quien también estuvo detrás de Coco— se apoyaron en un grupo de asesores culturales que se encargaron de que cada detalle fuera auténtico y respetuoso. Porque cuando se trata de contar una historia con corazón, hasta los gestos cuentan.

Y lo más mágico: el Comuniverso. Ese mundo que Elio siempre imaginó, donde todo es nuevo, raro brillante, fue diseñado para que se sintiera justo como su mayor deseo hecho realidad. Colores explosivos, formas que parecen salidas de otro planeta (literal), y hasta luces estilo disco para que cada escena tuviera esa energía de “¡wow!”. Es como ver en pantalla la fantasía de un niño que por fin encuentra el lugar al que siente que pertenece.

ELIO no es solo una peli más de Pixar. Es una aventura intergaláctica contada desde la ternura, el humor y una enorme sensibilidad. Una historia sobre sentirse diferente, querer encajar y descubrir que, a veces, ser raro es justo lo que te hace especial.

Ciclo de Teatro para la Primera Infancia, ideal para los peques con mucha diversión

¡Atención, mamás, papás y pequeños! Este mayo, la ciudad de México tiene algo súper especial para ustedes: el Ciclo de Teatro para la Primera Infancia, un espacio donde los más pequeños de la casa, desde bebés hasta niños de 6 años, podrán disfrutar de dos obras de teatro diseñadas especialmente para su desarrollo sensorial y emocional. Esta es una oportunidad única de sumergirse en el mundo mágico del teatro desde los primeros años de vida.

Del 10 al 18 de mayo de 2025, el Centro Cultural Helénico, a través del programa nacional Alas y Raíces,presenta dos espectáculos que no solo buscan entretener, sino también fortalecer el acceso a la cultura para los niños más pequeños, tal como lo marca la Convención sobre los Derechos del Niño. Este ciclo está pensado para que los bebés, niñas y niños vivan experiencias sensoriales que les permitan conectar con el arte, el juego y, por supuesto, con su creatividad.

El fin de semana del 17 y 18 de mayo, será el turno de A volar, una obra dirigida a niños de entre 3 y 6 años. Creada por José Palacios, del Grupo Ecléctico de Teatro, este unipersonal hará volar la imaginación de los niños con un espectáculo lleno de música, sonidos, objetos y títeres. A través de este juego escénico, los pequeños acompañarán a un niño en su proceso de descubrimiento del mundo que lo rodea, guiado por el vuelo de las aves.

Lo mejor de todo es que la entrada es gratuita, pero las funciones tienen cupo limitado. Si planeas asistir a ver A volar, las fichas de acceso se repartirán 30 minutos antes de cada función, ¡así que llega con tiempo!

Estas obras no solo forman parte de este ciclo, sino que también son beneficiarias del programa Creadores Escénicos 2020-2023 del Sistema Creación, lo que garantiza su calidad y compromiso con el desarrollo cultural de la infancia.

Así que si tienes peques en casa, no dejes pasar esta oportunidad para compartir con ellos una experiencia única en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico, y nos vemos para disfrutar del mejor teatro para los más peques.