La mañana del pasado miércoles, alrededor de cien exjueces y exmagistrados federales tomaron la avenida Insurgentes Sur, en la Ciudad de México, para reclamar la falta de pagos que, aseguran, les adeuda el Poder Judicial. El cierre vial se realizó a la altura del cruce con Loreto, justo frente al Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ), donde los inconformes esperaban ser atendidos por autoridades judiciales, aunque no obtuvieron respuesta.
El grupo de exjuzgadores denunció que no se les ha entregado la indemnización extraordinaria que les corresponde tras haber dejado sus cargos dentro del sistema judicial. Este pago, previsto por la normativa interna del Poder Judicial, busca garantizar estabilidad económica a quienes concluyen su labor como impartidores de justicia, pero los manifestantes aseguran que ha sido retenido sin justificación.
La protesta provocó un bloqueo total en ambos sentidos de Insurgentes Sur, una de las principales arterias de la capital, generando congestión vehicular y el desvío de rutas de transporte público. Los participantes, vestidos de traje y con carteles en mano, expresaron su descontento con consignas que exigían respeto a sus derechos laborales y al reconocimiento de su trayectoria dentro del sistema judicial.
Esta movilización se suma a la realizada un día antes, el martes 11 de noviembre, cuando el mismo grupo bloqueó la avenida Revolución y marchó hacia el Tribunal de Disciplina Judicial. En ambas jornadas, su objetivo fue el mismo: presionar a las autoridades judiciales para que liberen los pagos pendientes y establezcan un canal formal de diálogo con los exfuncionarios.
El reclamo de los exjueces y exmagistrados surge en un contexto de tensiones internas en el Poder Judicial, derivadas de los recientes ajustes administrativos y financieros impulsados tras la creación del Tribunal de Disciplina Judicial, instancia encargada de supervisar el comportamiento ético y profesional de jueces y magistrados. Con este organismo en funcionamiento, varios juzgadores se han retirado o separado de sus cargos, situación que ha derivado en conflictos sobre sus compensaciones económicas.
Hasta el cierre de la jornada, las autoridades judiciales no habían emitido una respuesta oficial ni se reportaban avances en las negociaciones. La movilización sobre Insurgentes concluyó después de varias horas, pero los participantes advirtieron que podrían retomar las protestas si no se concreta el pago de las indemnizaciones.
Con esta manifestación, los exjuzgadores buscan visibilizar una problemática que, según ellos, afecta a decenas de funcionarios que dedicaron años de servicio al Poder Judicial y que hoy exigen lo que consideran un derecho legítimo.
