Hugo Aguilar promete una Suprema Corte pluricultural y comprometida con pueblos indígenas

El presidente electo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, aseguró que a partir del 1 de septiembre, cuando asuma el cargo, impulsará un cambio profundo en el sistema judicial del país, con una visión que incluya y respete la diversidad cultural de México.

El anuncio se dio el viernes 8 de agosto de 2025 durante una conferencia magistral en el Congreso de Guerrero, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, que se celebra el 9 de agosto. Aguilar Ortiz subrayó que el máximo tribunal velará por el cumplimiento efectivo de los derechos de los pueblos originarios, ya reconocidos en la Constitución.

En su gira por la capital guerrerense, el próximo presidente de la SCJN sostuvo un encuentro con el senador Félix Salgado Macedonio, a quien expresó que la Corte vivirá una etapa de transformación. “Vamos a cambiar el sistema de justicia de este país, vamos a sentar las bases”, afirmó.

El evento reunió a líderes y representantes indígenas que aprovecharon para recordarle al ministro electo la deuda histórica con estas comunidades. Ezequiel Catalán, coordinador de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC), pidió que no desvíe la mirada de las necesidades de los pueblos originarios y afromexicanos. “Hay mucha injusticia aún, hace falta combatir la discriminación, la pobreza y la desigualdad que siguen siendo abismales”, recalcó.

Catalina Apolinar Santiago, presidenta de la Comisión de Asuntos Indígenas y Afromexicanos del Congreso local, denunció que la discriminación persiste incluso dentro de las instituciones. “Si nosotros, que estamos aquí, sufrimos violencia y discriminación, imagínense quienes están allá afuera”, expresó.

En este contexto, el Espacio de Organizaciones de la Sociedad Civil (Espacio OSC) para la Protección de Personas Defensoras presentó un informe que evidencia la situación de riesgo que enfrentan quienes defienden los derechos de las comunidades indígenas en México. El documento reporta que 68 defensores del territorio y de derechos humanos han sido asesinados, 17 fueron víctimas de desaparición forzada —cinco de ellas aún no localizadas—, y que entre las víctimas se cuentan 82 hombres, nueve mujeres y una persona no binaria.

Con estos datos, la conmemoración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas se convirtió en un llamado urgente a garantizar justicia y protección para quienes luchan por preservar la identidad, los derechos y las tierras de las comunidades originarias del país. Aguilar Ortiz asumirá su cargo en medio de estas demandas, con la expectativa de que su promesa de una justicia pluricultural se traduzca en acciones concretas.

Tijuana y la declaratoria de emergencia: Un escudo frente a la contingencia migratoria

El Cabildo de Tijuana ha tomado una decisión que marca un precedente en su gestión ante crisis migratorias: emitir una declaratoria de emergencia para responder a la posible llegada masiva de migrantes. Esta acción busca prevenir impactos negativos tanto para los migrantes como para los habitantes de la ciudad, en medio de un contexto de tensiones por las políticas anunciadas por el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump.

La sesión extraordinaria del Cabildo, presidida por el alcalde Ismael Burgueño, fue unánime en su voto. El mensaje es claro: Tijuana está preparada para afrontar los desafíos que puedan derivarse de deportaciones masivas. Según el alcalde, la coordinación con los gobiernos estatal y federal será clave para garantizar una respuesta organizada y efectiva.

Magaly Ronquillo, regidora del municipio, explicó que la declaratoria permite a la tesorería municipal gestionar recursos para fortalecer la infraestructura destinada a esta contingencia. Esto incluye la habilitación de albergues, adquisición de insumos y arrendamiento de inmuebles, en colaboración con el sector privado.

El alcalde aseguró que esta medida preventiva busca evitar la saturación de espacios públicos y los problemas sociales que ello podría generar. Recordó experiencias del pasado, como la caravana migrante de 2018, para subrayar la importancia de actuar con antelación y transparencia. Además, enfatizó que los fondos se gestionarán sin afectar las áreas operativas del municipio. 

Mientras tanto, las cifras oficiales destacan que la situación actual en la frontera entre México y Estados Unidos se encuentra relativamente calma. En diciembre, la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos registró 47,000 detenciones en la frontera suroeste, una cifra considerablemente menor que los picos observados en años recientes. Sin embargo, con la toma de posesión de Trump y sus anunciadas políticas de mano dura contra la migración, este panorama podría cambiar drásticamente.

Tijuana no solo se enfrenta a la logística de una posible crisis humanitaria, sino también al desafío de mantener la estabilidad en la ciudad. Para ello, el gobierno local promete una gestión responsable, dejando claro que la prioridad es tanto proteger a los migrantes como salvaguardar la calidad de vida de sus ciudadanos.

En palabras del alcalde Burgueño, “la tranquilidad de la población es primordial, y nuestra coordinación con el gobierno federal y estatal refuerza el compromiso de Tijuana ante esta posible contingencia”. Un mensaje que resuena en una ciudad que históricamente ha sido punto clave en el complejo panorama migratorio de la región.

Frontera bajo presión: Migrantes dispersados con bolas de pimienta en el Río Bravo

En un amargo recordatorio de la crisis migratoria, agentes de la Guardia Nacional de Texas dispersaron a más de 150 migrantes utilizando bolas de pimienta en el bordo del Río Bravo. El incidente, que dejó a varios heridos, se registró en pleno Día Internacional del Migrante y refleja la creciente tensión en la frontera norte de México.

 

Engañados por información falsa difundida en redes sociales, los migrantes —en su mayoría provenientes de Centroamérica y Sudamérica— creyeron que podrían cruzar por una puerta del muro fronterizo. La desesperación los llevó a congregarse en el área de Tijuana, soportando frío y largas horas de espera. Sin embargo, su intento fue frustrado con una respuesta violenta por parte de las autoridades estadounidenses.

 

“Nos dispararon perdigones. Una niña fue alcanzada en la cara y a un señor le dieron en el pecho; se desmayó y tuvieron que llevárselo en ambulancia“, relató una de las migrantes afectadas. La escena fue un caos de gritos, lágrimas y confusión, mientras los agentes justificaban su acción alegando que los migrantes no acataban las órdenes de detenerse.

 

Un migrante venezolano, expresó con angustia su temor a ser reprimido: “Nos advierten que si cruzamos nos lanzarán bombas. Solo pedimos auxilio y una oportunidad de vivir mejor”.

 

Las organizaciones de derechos humanos condenaron el uso de la fuerza, argumentando que este tipo de estrategias solo profundizan la crisis humanitaria en la región. “Reprimir a personas vulnerables no resuelve el problema. Se necesita diálogo, no violencia”, señalaron activistas locales.

 

El contexto no podría ser más tenso. La amenaza del presidente electo Donald Trump de retomar deportaciones masivas en 2025 ha generado desesperación entre los migrantes, quienes temen que las oportunidades de asilo se cierren definitivamente.

 

Además, la Patrulla Fronteriza de El Paso desmintió los rumores sobre la apertura de puertas en el muro fronterizo y advirtió a los migrantes que no se dejen engañar por información falsa, muchas veces propagada por redes criminales.

 

Este episodio, captado en impactantes imágenes, ha reavivado el debate sobre las políticas migratorias y la urgente necesidad de respuestas humanitarias. En una frontera cada vez más militarizada, la esperanza de los migrantes choca, una y otra vez, contra un muro de indiferencia y represión.