Diputados aprueban alza a cigarros, refrescos y videojuegos; Morena defiende salud

La Cámara de Diputados aprobó con 351 votos a favor, 129 en contra y una abstención las modificaciones a la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), impulsadas por Morena y sus aliados, con el argumento de proteger la salud pública y el medio ambiente.

La medida contempla un aumento de impuestos a cigarros, bebidas azucaradas, refrescos y sueros no avalados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), además de ajustes en juegos con apuestas digitales y videojuegos con contenido violento o para adultos, que entrarán en vigor en 2026.

Durante la sesión, Daniel Murguía Lardizábal, diputado de Morena y presidente de la Comisión de Hacienda, explicó que el objetivo es “actualizar, fortalecer y modernizar el IEPS” para desincentivar el consumo de productos nocivos y “proteger el derecho a la salud y al medio ambiente sano”. Citó investigaciones del Instituto Nacional de Salud Pública, que respaldan que los impuestos al tabaco y las bebidas azucaradas han contribuido a reducir su consumo y, por ende, a prevenir enfermedades como diabetes, cáncer y padecimientos cardiovasculares.

El dictamen también incorporó una propuesta del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), que fija impuestos a electrolitos orales que no cumplan con los estándares de la OMS. Se especificó que no se aplicará IEPS a los productos que contengan únicamente glucosa anhidra, cloruro de sodio, cloruro de potasio y citrato trisódico.

La oposición, sin embargo, calificó la medida como una estrategia recaudatoria. Desde el PRI, el diputado Arturo Yáñez Cuéllar criticó que Morena haya incumplido su promesa de no crear ni aumentar impuestos. “Cuando Morena pidió tu voto, prometió no aumentar impuestos. Este es el impuesto de la desesperación fiscal de Morena. Se acabó su caja chica, ahora van por la tuya”, señaló.

Por el PAN, Paulo Gonzalo Martínez López llevó refrescos y sobres de bebidas en polvo a la tribuna para ejemplificar el impacto del incremento. “Este gobierno intenta aumentar el IEPS en 87 %, llegando a más de tres pesos por litro. Un sobre de bebida que hoy cuesta siete pesos podría alcanzar los 14 o 15 pesos”, explicó. Añadió que una botella familiar de refresco “pasará de 44 a 53 pesos, golpeando directamente el bolsillo de quienes menos tienen”.

El panista también recordó que, durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, la recaudación por este impuesto superó un billón de pesos, sin destinarse, según dijo, recursos a la atención de la salud.

Desde Morena, la diputada Paola Tenorio Adame defendió los ajustes al IEPS como una medida de prevención que busca proteger a niñas, niños y adolescentes de la exposición a contenidos violentos. “No se trata de restringir la diversión, sino de cuidar su mente y emociones”, afirmó.

En contraste, Patricia Flores Elizondo, diputada de Movimiento Ciudadano, lamentó que el incremento afecte a las familias mexicanas. “Le suben al refresco, a la gasolina y al entretenimiento. Castigan a los jóvenes y vacían poco a poco la cartera de las familias”, declaró. Añadió que “Morena habla muy bonito, pero miente bien feo”, al considerar que no existe una estrategia de salud real detrás de los aumentos.

Con la aprobación del dictamen, México se prepara para un nuevo ajuste fiscal en 2026, con impacto directo en productos de consumo masivo y en el entretenimiento digital.

Sheinbaum alista cambios fiscales para refresqueras en el paquete económico 2026

La consejera jurídica de la Presidencia, Ernestina Godoy Ramos, adelantó a legisladores de Morena que el paquete económico 2026 incluirá modificaciones en los impuestos a empresas refresqueras, como parte de las medidas para desincentivar el consumo de bebidas azucaradas en México.

Durante la plenaria de la bancada guinda, Godoy señaló que el ajuste responde a la estrategia nacional contra el consumo excesivo de azúcar, ya que está vinculado con padecimientos como la diabetes y la hipertensión. “Viene la Ley General de Salud. Bueno, en el paquete económico seguramente van a tener mucho cabildeo porque vienen algunas cosas importantes, sobre todo con las refresqueras”, expresó.

El anuncio se da en un contexto en el que el gobierno federal mantiene activa una cruzada para reducir los riesgos a la salud derivados de bebidas industrializadas. El planteamiento de nuevos gravámenes busca reforzar esa política pública desde la perspectiva fiscal.

Además, la consejera jurídica recordó que aún está pendiente la regularización de los vapeadores dentro de la Ley General de Salud. “Hay que sacar ya la reforma secundaria. Pero también es una reforma importante porque se está modificando lo que ya está, que es todo el tema de la compra masiva de medicamentos, todo esto que ha sido motivo de mucha discusión”, indicó.

Godoy también destacó que el rediseño del sistema nacional de salud avanza hacia un modelo en el que las instituciones como ISSSTE e IMSS Bienestar trabajen de manera coordinada, incluyendo un esquema de compensaciones entre ellas. Subrayó que el objetivo es garantizar el acceso sin importar a qué institución pertenezca cada derechohabiente.

En su mensaje, la funcionaria detalló que los cambios legislativos se articulan con otros temas en curso dentro del Congreso. Entre ellos, mencionó los avances de la Reforma a la Guardia Nacional, la Ley sobre Pueblos Indígenas y Afromexicanos, así como la Ley General de Protección y Bienestar Animal.

A través de su cuenta de X, Godoy informó que también están en puerta iniciativas de gran calado, como el Código Nacional de Procedimientos Penales, la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada y el Procedimiento Contencioso Administrativo.

De esta forma, el paquete económico 2026 perfila ajustes fiscales dirigidos a la industria refresquera, mientras que en paralelo avanza la agenda de reformas en materia de salud, seguridad, derechos indígenas y bienestar animal.

Adiós a la “Comida Chatarra” en escuelas: Nueva norma en México

Desde este sábado, las escuelas del Sistema Educativo Nacional de México han dado un paso decisivo hacia una alimentación más saludable al prohibir la venta de “comida chatarra” en sus instalaciones. La medida busca transformar los hábitos alimenticios de millones de estudiantes en todo el país. 

Los nuevos lineamientos establecen que la preparación, distribución y venta de alimentos dentro de las escuelas deben privilegiar ingredientes naturales o mínimamente procesados de la región. Además, se fomenta el consumo de agua natural y la promoción de estilos de vida saludables.

 

El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado, convocó a docentes y autoridades educativas a informar y concientizar a quienes venden alimentos en las escuelas sobre estas nuevas disposiciones. Enfatizó que la estrategia responde a un problema crítico de salud pública: el sobrepeso y la obesidad infantil han aumentado un 120% en los últimos 30 años, según la organización El Poder del Consumidor.

 

El programa fue presentado en octubre pasado, poco antes de la llegada de Claudia Sheinbaum a la presidencia. Delgado explicó que la iniciativa se basa en cuatro ejes: prohibir la venta de productos ultraprocesados en escuelas, fomentar el consumo de agua natural, capacitar a responsables en nutrición saludable y promover la actividad física.

 

La Secretaría de Salud reveló que, hasta el año pasado, en el 98% de las escuelas aún se vendía comida de baja calidad, en el 95% había bebidas azucaradas y en casi 8 de cada 10 se comercializaban refrescos. Frente a este panorama, Delgado afirmó que la SEP cuenta con todos los instrumentos jurídicos para regular y hacer cumplir la eliminación de la comida chatarra en los planteles.

 

Las medidas, publicadas en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 30 de septiembre pasado, buscan garantizar que desde la educación básica hasta la superior, los estudiantes tengan acceso a alimentos más saludables. Según la norma, cualquier producto con sellos de advertencia en su empaque no podrá ser vendido dentro de los recintos educativos.

 

Con esta regulación, México se suma a otros países que han implementado políticas estrictas para combatir la obesidad infantil y mejorar la calidad de vida de sus estudiantes. La nueva norma marca el inicio de una transformación en los hábitos alimenticios dentro del entorno escolar, apostando por un futuro más saludable para la juventud mexicana.