¿Qué tan “normal” eres tú? Una obra que te hace caminar, cuestionar y sentir

Cuando entré a ¿nOrMaL…?, lo primero que entendí fue que aquí nada era como en cualquier otra obra de teatro. Esta vez, el teatro me hizo moverme, pensar, escuchar, mirar de otra manera. Me hizo caminar por diferentes espacios—una clínica, una lavandería, un cuarto de juegos, incluso una habitación donde alguien dormía—y en cada uno se tejía una pregunta distinta sobre lo que creemos que significa “ser normal”.

La experiencia, creada por la compañía Proyecto Perla, es una intervención a El 77 Espacio Cultural Autogestivo que rompe con la idea tradicional del teatro. Aquí, el público se convierte en parte del recorrido y vive pequeñas estaciones llenas de experiencias, sensaciones y reflexiones. Entre una y otra, se presenta una obra dividida en tres partes, inspirada en el cómic Camila la normal de Ana Jacoba Bellido. Camila, la protagonista, es una niña que no encaja, que parece estar hecha de otra tela, y que busca encontrar su lugar en un mundo que insiste en señalarla por ser distinta.

Esta obra no busca dar respuestas. Al contrario, lanza preguntas al aire, las planta en el corazón del espectador y lo invita a cuestionar cuántas de nuestras ideas sobre lo “normal” vienen de mandatos sociales, de estándares que repetimos sin saber por qué. Las directoras Micaela Gramajo y Daniela Arroiose propusieron abrir una conversación honesta sobre diversidad, cuerpos, identidades y formas de existir, con un enfoque sensible y libre de prejuicios.

Todo en el montaje parece invitar a esa reflexión: desde el diseño escenográfico, de vestuario y personajes creado por la misma Ana Jacoba Bellido, hasta la iluminación de Melisa Varish, la música de Pablo Chemor, y el movimiento escénico trabajado por Fernando Leija Flores. El elenco está conformado por Erik Gutiérrez Otto, Fernando Lejia Flores, Patricia Loranca, Ricardo Selmen, Sergio Solís y Mariana Villegas, quienes logran una conexión sincera con el público. Además, quienes guían este recorrido por las estaciones son Daniela Arroio, Belén Aguilar, Micaela Gramajo y Emma Malacara, y en la producción general está Gabriel Zapata.

¿nOrMaL…? es más que una obra de teatro: es un espejo de todas esas veces que me sentí diferente, pero también un mapa para imaginar futuros donde lo raro no sea motivo de juicio, sino de orgullo.

¿nOrMaL…? es una producción que se atreve a salirse del molde, realizada gracias al estímulo fiscal Efiartes (artículo 90 de la LISR), y estará en temporada hasta el  8 de junio, los sábados y domingos a las 13:00 hrs y 17:00 hrs, en El 77 Espacio Cultural Autogestivo, ubicado en Abraham González 77, Col. Juárez. Los boletos se pueden adquirir en Boletópolis.

Lenia Batres recorre el país con fondos de la Corte mientras impulsa su reelección

Lenia Batres Guadarrama, actual ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), ha emprendido una intensa agenda de viajes por México en los meses previos a la elección judicial del 1 de junio. Lo llamativo no ha sido solo su presencia en diversos foros y eventos, sino el uso de recursos públicos asignados por el Poder Judicial para costear estas actividades, en las que su imagen ha tomado protagonismo.

De octubre de 2024 a febrero de 2025, Batres realizó un total de 15 viajes a diferentes estados del país. Los registros disponibles revelan que estos traslados fueron justificados ante la Corte como “invitaciones académicas”. Sin embargo, en dichos encuentros se dedicó a promover la reforma judicial y la propuesta de elección popular de jueces, magistrados y ministros, temas que coinciden directamente con su agenda de campaña para continuar en el máximo tribunal.

Los datos revisados por Latinus detallan que el costo total de estas giras fue de 210 mil pesos. De ese monto, 112 mil pesos fueron utilizados para los viáticos de la ministra, mientras que los restantes 98 mil se destinaron a vuelos de su asesor, Eduardo Murillo Torres, quien la acompañó en parte de los recorridos.

Esta situación ha generado contrastes con otras ministras en funciones. Yasmín Esquivel y Loretta Ortiz, quienes también han participado en eventos relacionados con la reforma judicial, no reportaron comisiones oficiales ni gastos financiados por la Corte durante el mismo periodo. A pesar de tener presencia en actos públicos similares, ambas ministras evitaron el uso de recursos institucionales, lo que ha despertado cuestionamientos sobre el criterio empleado por Batres para justificar sus salidas.

La estrategia de la ministra no ha pasado desapercibida, ya que su mensaje ha coincidido con una narrativa que apoya la transformación del sistema judicial a través del voto ciudadano, una propuesta impulsada desde el Ejecutivo. En cada una de sus intervenciones, la figura de Batres ha estado presente como promotora de la reforma, en un momento clave previo a la elección que definirá la renovación de múltiples cargos en el Poder Judicial.

Mientras se mantiene en curso su intento por permanecer en la SCJN, la utilización de recursos públicos para actividades que refuerzan su presencia política sigue generando atención. La línea entre el ejercicio institucional y la promoción personal ha vuelto a ponerse bajo la lupa en un contexto donde la imparcialidad judicial es uno de los valores más exigidos por la ciudadanía.

Golpe de los 2,488 millones: Sheinbaum celebra justicia histórica contra García Luna

Una sentencia sin precedentes ha sacudido el escenario político y judicial con repercusiones internacionales. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, celebró lo que calificó como un acto de justicia, luego de que una corte del condado de Miami ordenara al exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, y a su esposa, Linda Cristina Pereyra, pagar en conjunto 2 mil 488 millones de dólares al Estado mexicano. La resolución surge a raíz de su implicación en una red de corrupción ligada a sobornos y licitaciones públicas irregulares.

“Hay justicia”, expresó Sheinbaum en su conferencia matutina, refiriéndose no solo a los actos cometidos por el exfuncionario durante su paso por el gobierno, sino también a los negocios ilícitos realizados posteriormente, utilizando recursos públicos. La sentencia fue dictada por la jueza Lisa Walsh en respuesta a la demanda civil interpuesta por el gobierno mexicano en tribunales estadounidenses.

García Luna, quien fue una figura clave en el gabinete de Felipe Calderón durante el periodo 2006-2012, enfrenta actualmente una condena de 39 años de prisión en Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico, lavado de dinero y enriquecimiento ilícito. En febrero de 2023, fue declarado culpable de colaborar con el Cártel de Sinaloa y de mentir en su proceso de solicitud de ciudadanía en EE. UU.

La sentencia de Miami especifica que García Luna deberá pagar 748 millones 829 mil 676 dólares, mientras que a su esposa se le impuso una sanción económica superior a los mil 740 millones de dólares. Pablo Gómez, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), explicó que estos recursos provienen de un esquema de defraudación que operó entre 2009 y 2018, periodo en el cual el gobierno mexicano adjudicó 30 contratos a empresas vinculadas a la pareja.

El impacto del fallo ha sido contundente. La presidenta subrayó que esta resolución demuestra la existencia de un patrón operativo entre funcionarios de alto nivel durante los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. La declaración de Pablo Gómez reafirmó esta postura al confirmar que se trató de una “trama corrupta” que desvió dinero público a través de contratos amañados.

La determinación de la corte de Miami simboliza un avance en la lucha contra la corrupción de alto perfil. Además, abre la posibilidad de recuperar fondos desviados al extranjero, fortaleciendo el discurso del actual gobierno en su combate a la impunidad. Con esta decisión, el caso García Luna se consolida como uno de los capítulos más relevantes en la historia reciente de la rendición de cuentas en México.