El gobierno de México confirmó una reconfiguración en los horarios de despegue y aterrizaje del Aeropuerto Internacional Benito Juárez de Ciudad de México (AICM), medida que permitirá a aerolíneas estadounidenses acceder a nuevos espacios operativos. La decisión fue anunciada este lunes por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien explicó que aerolíneas nacionales, incluida Mexicana de Aviación, cedieron parte de sus “slots” dentro de un acuerdo destinado a equilibrar la actividad aérea en la zona metropolitana.
La redistribución ocurre en un momento marcado por tensiones bilaterales en materia aeronáutica. En octubre, el Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT) ordenó la revocación de 13 rutas operadas por aerolíneas mexicanas hacia territorio estadounidense, al argumentar que México incumplía disposiciones del acuerdo bilateral de transporte aéreo. Ante esta advertencia, ambos gobiernos sostuvieron una reunión para encauzar una solución que evitara sanciones mayores.
Durante la conferencia matutina, Sheinbaum precisó que la estrategia mexicana busca integrar plenamente al AICM y al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) dentro de un solo sistema regional, con el objetivo de distribuir la carga aérea y facilitar la operación de compañías de ambos países. Señaló que “la Ciudad de México tiene dos aeropuertos o la zona metropolitana tiene dos aeropuertos. Y lo que nosotros queremos es que los dos aeropuertos tengan suficientes vuelos y sean parte de un sistema”.
Agregó que la intención del gobierno federal no se centra en privilegiar un aeródromo sobre otro, sino en lograr que Estados Unidos reconozca la importancia estratégica de impulsar simultáneamente ambos espacios. “No es un asunto de si es el AIFA contra el Benito Juárez (AICM) (…) sino el hecho de que es muy importante que ellos reconozcan la importancia de impulsar los dos aeropuertos, también con sus líneas aéreas estadounidenses”, afirmó.
La mandataria confirmó que la redistribución de “slots” ha estado en marcha desde semanas atrás y que contó con el acuerdo de las principales aerolíneas mexicanas. De acuerdo con Sheinbaum, esta medida se ejecutó “dentro de un marco de competitividad” para garantizar condiciones equitativas en el mercado aéreo. Sin embargo, aclaró que el número definitivo de horarios devueltos o reasignados será informado por el AICM y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes.
Como parte de los ajustes futuros, Sheinbaum anunció que en 2026 entrará en operación un sistema digital de gestión de horarios, diseñado para transparentar los procesos de asignación y asegurar una distribución justa entre aerolíneas nacionales e internacionales. Destacó que este esquema permitirá cumplir con los acuerdos firmados con Estados Unidos y con compañías de otras regiones del mundo.
En relación con el funcionamiento del AIFA, la presidenta informó que se reunió recientemente con empresas de carga para evaluar sus necesidades operativas y aseguró que “en general hay buen ambiente”, lo que refuerza la intención gubernamental de consolidar a ambos aeropuertos como ejes complementarios del tráfico aéreo nacional e internacional.
Con este reordenamiento, México busca fortalecer la competitividad aérea, atender las exigencias bilaterales y avanzar hacia un modelo de operación conjunta entre el AICM y el AIFA, en un momento donde la cooperación regulatoria es clave para preservar rutas y garantizar estabilidad en los servicios aéreos entre ambos países.
