La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sostuvo este miércoles una reunión en Palacio Nacional con los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo; Coahuila, Manolo Jiménez, y Durango, Esteban Villegas, además de representantes de asociaciones ganaderas, con el objetivo de enfrentar la crisis derivada del cierre de exportaciones de ganado hacia Estados Unidos.
El encuentro tuvo como eje la emergencia provocada por la detección del gusano barrenador, que llevó al Departamento de Agricultura de Estados Unidos a suspender la entrada de bovinos mexicanos en julio. Sheinbaum informó que se estableció un programa especial de apoyo destinado a mitigar los efectos del cierre fronterizo. “Acordamos un programa especial de apoyo con el propósito de afrontar el cierre de la frontera para exportación ganadera”, señaló la mandataria en un mensaje difundido en la red social X.
El gobernador de Durango, Esteban Villegas, destacó que el plan busca dar certeza al sector ganadero, luego de que la decisión estadounidense frenara de inmediato el flujo de exportaciones. Recordó que la medida se tomó apenas tres días después de la reapertura que había permitido enviar 900 cabezas de ganado a Estados Unidos. Este es el tercer cierre en ocho meses, lo que ha generado un fuerte impacto económico en los productores nacionales.
La suspensión fue anunciada por la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke L. Rollins, con el argumento de proteger al mercado interno ante la posible propagación de la plaga.
En paralelo, la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) exigió al gobierno mexicano medidas adicionales para proteger a los productores. A través de un comunicado, solicitaron suspender la importación de bovinos de Nicaragua, Honduras y Guatemala, países donde también se han registrado brotes de gusano barrenador.
El organismo denunció además el tráfico ilegal de aproximadamente 800 mil cabezas de ganado que ingresan por la frontera sur desde Centroamérica. De acuerdo con la UNTA, muchos de esos animales estarían infectados, lo que provocaría pérdidas millonarias al limitar las exportaciones hacia Estados Unidos.
La crisis golpea de manera particular a los estados del norte, donde la producción ganadera representa un motor económico clave. La decisión de Sheinbaum de coordinar acciones conjuntas con los mandatarios estatales busca evitar mayores afectaciones a los productores y establecer medidas de contención frente a la plaga.
Con el nuevo programa de apoyo, el gobierno federal y los estados implicados intentan dar respuesta inmediata a una situación que mantiene en incertidumbre a uno de los sectores estratégicos del campo mexicano.
