Sheinbaum busca acuerdo con Trump antes de noviembre para frenar aranceles

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció este martes que su gobierno mantiene conversaciones con las autoridades de Estados Unidos para evitar la imposición de un arancel del 25% a los camiones medianos y pesados importados, medida anunciada el lunes por el presidente estadounidense Donald Trump y que entraría en vigor el 1 de noviembre.

Durante su conferencia matutina, Sheinbaum informó que el objetivo es alcanzar un acuerdo antes del primero de noviembre y no descartó un contacto directo con el mandatario estadounidense. “Vamos a buscar un acuerdo antes del primero de noviembre. Estamos buscando eso. Si es necesario, igual una llamada personal con el presidente Trump. Por lo pronto, el secretario de Economía (Marcelo Ebrard) lo está viendo con el secretario de Economía de los Estados Unidos y con el embajador de Tratados Comerciales”, señaló.

El anuncio de Trump impactó de inmediato a la industria automotriz norteamericana, profundamente integrada por cadenas de suministro regionales entre México, Estados Unidos y Canadá, países socios del T-MEC. Los aranceles contemplan a todos los países exportadores de vehículos pesados, no únicamente a México, aunque el país podría verse más afectado por su alto volumen de exportaciones en el sector.

La mandataria subrayó que los gravámenes no son exclusivos para México, pero reconoció la relevancia del tema por el peso que tiene el comercio automotriz en la economía nacional. “Lo que se anunció ayer no es a México, es a todo el mundo. El arancel de los vehículos pesados no es para México. Obviamente, a México le afecta más porque tenemos exportación de vehículos pesados”, puntualizó.

Sheinbaum adelantó que su administración dialogará con representantes de la industria mexicana para garantizarles que el gobierno federal tomará todas las medidas necesarias para proteger al sector. “Haremos todo lo que esté de nuestra parte para evitar que se impongan estos aranceles y proteger las exportaciones del país”, afirmó. Actualmente, las exportaciones mexicanas de vehículos pesados superan los 40 mil millones de dólares anuales, lo que convierte al ramo en un eje clave de la economía manufacturera nacional.

En la misma conferencia, la presidenta abordó también la relación bilateral en materia de seguridad, destacando los avances tras la visita reciente del secretario de Estado estadounidense Marco Rubio a México. Según explicó, el encuentro permitió consolidar un nuevo marco de entendimiento entre ambos gobiernos enfocado en la cooperación en inteligencia y combate al crimen organizado.

“Hoy llegamos a un acuerdo que tiene cuatro ejes muy importantes, que son los principios de las fuerzas armadas en la cooperación con respeto a la soberanía y a la actuación de cada uno de nosotros en nuestros territorios”, precisó la mandataria.

Con estos esfuerzos diplomáticos y de coordinación bilateral, el gobierno mexicano busca mantener la estabilidad comercial con Estados Unidos y preservar uno de los sectores más estratégicos para su economía: la industria automotriz pesada.

México refuerza estrategia contra el gusano barrenador y espera próxima reapertura de frontera

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que su gobierno analiza implementar medidas adicionales para enfrentar la plaga del gusano barrenador, responsable de frenar desde mayo las exportaciones de ganado hacia Estados Unidos.

Durante su conferencia de prensa matutina de este miércoles, Sheinbaum explicó que tras el brote detectado recientemente en Nuevo León se aplicaron de inmediato los protocolos correspondientes para evitar la propagación. La mandataria detalló que el caso se presentó en un ejemplar que no pudo ser identificado en la revisión inicial y fue confirmado durante el transporte, lo que permitió activar las medidas de control establecidas.

“Se están evaluando acciones adicionales por este caso (…) se detectó de inmediato y se hicieron las medidas que normalmente se hacen en estos casos”, precisó la jefa del Ejecutivo federal, quien añadió que actualmente se están tomando “acciones todavía mayores” para contener la situación.

México ocupa un lugar clave como proveedor de ganado bovino en pie para Estados Unidos, con más de un millón de cabezas exportadas cada año. Sin embargo, la suspensión de envíos derivada de la plaga ha generado un fuerte impacto económico. El Consejo Nacional Agropecuario (CNA) estima pérdidas cercanas a mil 300 millones de dólares, además de la interrupción del traslado de alrededor de 650 mil cabezas de ganado.

A pesar del nuevo brote, Sheinbaum reiteró su confianza en que la frontera con Estados Unidos pueda reabrirse en noviembre, como está previsto. Señaló que hasta el momento no existe notificación alguna de la Secretaría de Agricultura de ese país que indique un cambio en el calendario.

La mandataria recordó que México cuenta con el acompañamiento de un equipo técnico estadounidense que se encuentra en el país para supervisar los avances en la contención de la plaga. Destacó además que se pondrá en marcha la instalación de una planta de producción de moscas esterilizadas, herramienta fundamental para el control biológico del gusano barrenador.

“Hay un equipo aquí y la mayoría ha regresado, hay un reporte técnico y sobre eso se va a basar la decisión”,puntualizó Sheinbaum.

El brote en el norte del país se suma a los registrados previamente en el sureste mexicano, donde la plaga ha afectado al sector pecuario y retrasado la reactivación de las exportaciones. Con la colaboración binacional y el refuerzo de medidas sanitarias, las autoridades buscan garantizar el restablecimiento del comercio ganadero con Estados Unidos en las próximas semanas.

Adiós crisis ganadera: Sheinbaum acuerda plan con gobernadores para enfrentar cierre de exportaciones

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sostuvo este miércoles una reunión en Palacio Nacional con los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo; Coahuila, Manolo Jiménez, y Durango, Esteban Villegas, además de representantes de asociaciones ganaderas, con el objetivo de enfrentar la crisis derivada del cierre de exportaciones de ganado hacia Estados Unidos.

El encuentro tuvo como eje la emergencia provocada por la detección del gusano barrenador, que llevó al Departamento de Agricultura de Estados Unidos a suspender la entrada de bovinos mexicanos en julio. Sheinbaum informó que se estableció un programa especial de apoyo destinado a mitigar los efectos del cierre fronterizo. “Acordamos un programa especial de apoyo con el propósito de afrontar el cierre de la frontera para exportación ganadera”, señaló la mandataria en un mensaje difundido en la red social X.

El gobernador de Durango, Esteban Villegas, destacó que el plan busca dar certeza al sector ganadero, luego de que la decisión estadounidense frenara de inmediato el flujo de exportaciones. Recordó que la medida se tomó apenas tres días después de la reapertura que había permitido enviar 900 cabezas de ganado a Estados Unidos. Este es el tercer cierre en ocho meses, lo que ha generado un fuerte impacto económico en los productores nacionales.

La suspensión fue anunciada por la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke L. Rollins, con el argumento de proteger al mercado interno ante la posible propagación de la plaga.

En paralelo, la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) exigió al gobierno mexicano medidas adicionales para proteger a los productores. A través de un comunicado, solicitaron suspender la importación de bovinos de Nicaragua, Honduras y Guatemala, países donde también se han registrado brotes de gusano barrenador.

El organismo denunció además el tráfico ilegal de aproximadamente 800 mil cabezas de ganado que ingresan por la frontera sur desde Centroamérica. De acuerdo con la UNTA, muchos de esos animales estarían infectados, lo que provocaría pérdidas millonarias al limitar las exportaciones hacia Estados Unidos.

La crisis golpea de manera particular a los estados del norte, donde la producción ganadera representa un motor económico clave. La decisión de Sheinbaum de coordinar acciones conjuntas con los mandatarios estatales busca evitar mayores afectaciones a los productores y establecer medidas de contención frente a la plaga.

Con el nuevo programa de apoyo, el gobierno federal y los estados implicados intentan dar respuesta inmediata a una situación que mantiene en incertidumbre a uno de los sectores estratégicos del campo mexicano.

México lidera el mercado mundial de cerveza, destaca Marcelo Ebrard

México ha alcanzado unreconocimiento notable en el ámbito internacional al posicionarse como el principal exportador de cerveza a nivel mundial, un logro que mezcla economía, identidad nacional y cierta controversia. Marcelo Ebrard Casaubón, secretario de Economía, anunció este triunfo el sábado 9 de noviembre en su cuenta de X (antes conocida como Twitter), donde compartió una infografía que detalla el éxito de México frente a naciones con larga tradición cervecera, como Países Bajos, Bélgica y Alemania.

De acuerdo con los datos presentados por Ebrard, México ha exportado cerveza por un valor de 5,083 millones de dólares en 2023, colocándose por encima de Países Bajos, que registró exportaciones de 2,165 millones, y Bélgica, con 1,843 millones. En su mensaje, Ebrard celebró este logro con entusiasmo: “¡Un éxito mexicano para empezar el día! ¡Buen fin!”, expresó.

Marcas emblemáticas como Corona, Modelo Especial y Tecate, producidas por empresas líderes como Grupo Modelo y Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma, han consolidado el prestigio de la cerveza mexicana en el mercado global. Además de generar ingresos sustanciales, este sector impulsa miles de empleos en áreas de producción, distribución y venta. La cerveza mexicana se ha convertido también en un atractivo turístico, atrayendo a visitantes internacionales interesados en conocer esta industria.

No obstante, este éxito ha estado rodeado de controversia. Durante su administración, el expresidente Andrés Manuel López Obrador expresó preocupaciones sobre el impacto de la producción de cerveza en los recursos hídricos del país. En su conferencia del 14 de febrero, López Obrador advirtió sobre el alto consumo de agua que exige esta industria, señalando que por cada 10 litros de agua, solo se obtiene una botella de cerveza, lo que, en su opinión, no favorece al consumo interno.

“Se destinan grandes cantidades de agua potable para la producción de cerveza que en su mayoría se exporta”, criticó el expresidente, cuestionando las concesiones otorgadas a las empresas cerveceras para el uso de agua, un recurso limitado en varias zonas de México.

A pesar de estos desafíos, la industria cervecera continúa siendo un motor económico clave para el país. Las exportaciones de cerveza aportan miles de millones de dólares y colocan a México como un referente global en este sector. Más allá de los ingresos, la industria también impulsa el empleo y favorece el turismo.

En años recientes, México ha diversificado sus destinos de exportación de cerveza, enviando productos a países como Estados Unidos, Japón y el Reino Unido, lo que confirma la competitividad de las cervezas mexicanas en el mercado internacional.

Trump y su amenaza de aranceles pone en riesgo el T-MEC y economía mexicana, alerta BASE

El Grupo Financiero BASE advirtió que si Donald Trump,  presidente electo de Estados Unidos, impone aranceles de entre 25% y 100% a las importaciones mexicanas para presionar en temas de migración y narcotráfico, la medida equivaldría a la ruptura del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). BASE subraya que estos aranceles dañarían gravemente las exportaciones, la inversión, el empleo y el crecimiento económico en México, elevando el riesgo de una crisis.

Aunque existe la amenaza, BASE recuerda que Trump no siempre cumple sus promesas y el mercado ya lo conoce. Por ello, la devaluación del peso tras las elecciones fue de 2.59%, mucho menor al impacto de 8.30% tras su elección en 2016. El mercado interpreta que estas amenazas forman parte de su estrategia de negociación, sin garantía de que las implemente.

Otra de las amenazas de campaña de Trump es una deportación masiva de inmigrantes ilegales. BASE lo considera poco probable, pero prevé que podría haber un refuerzo en la seguridad fronteriza, afectando el tiempo de cruce de personas y mercancías.

Además, la institución financiera destacó que un endurecimiento fronterizo aumentaría los costos de las exportaciones mexicanas y los tiempos de entrega. Aunque la industria estadounidense también resultaría afectada, podrían surgir requisitos adicionales de certificación o permisos, encareciendo el transporte de mercancía mexicana hacia Estados Unidos.

Este escenario, según BASE, obstaculizaría el crecimiento de las exportaciones y la inversión extranjera directa en México, ya que no habría necesidad de expandir la capacidad productiva si las exportaciones no avanzan.