Senado avala ley nacional contra la extorsión y endurece penas; Diputados revisarán cambios

El Senado de la República aprobó por unanimidad la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar los Delitos en Materia de Extorsión, una normativa que busca enfrentar uno de los delitos que más afectan a la población mexicana: la extorsión mediante llamadas y cobro de piso. Con 110 votos de todas las fuerzas políticas, el dictamen avanzó con modificaciones y ahora regresará a la Cámara de Diputados para su revisión.

La nueva ley establece un marco jurídico uniforme para combatir la extorsión en todo el país, ordenando que todas las instituciones de seguridad y justicia actúen bajo criterios legales y procedimentales homologados. El objetivo es que estados y federación cuenten con herramientas alineadas para prevenir, investigar y sancionar este delito.

El proyecto prevé la creación y consolidación de unidades especializadas en extorsión, así como policías, analistas y ministerios públicos capacitados, evaluados y certificados para atender estos casos. Con ello se busca fortalecer la persecución de un delito que, según legisladores, ocupa el tercer lugar entre los que más afectan a los mexicanos.

La minuta original enviada por la Cámara de Diputados proponía castigos de entre 6 y 15 años de prisión. Sin embargo, las comisiones del Senado detectaron discrepancias con los mínimos establecidos en distintas entidades, que van de 7 a 15 años. Entre ellas destacan Baja California (7 años), Tamaulipas (10), Ciudad de México (10), Estado de México (8), Zacatecas (8), Nayarit (10), Chiapas (10), Morelos (15), Quintana Roo (15) y Michoacán (15).

Ante esto, el Senado decidió elevar el rango de penalidad para evitar beneficios legales como la libertad anticipada. “De mantener la sanción de 6 años como mínimo, abriría la puerta para que las personas sancionadas por esa conducta pudieran solicitar la libertad anticipada, aprovechando la aplicación retroactiva en su beneficio. Por esa razón consideramos aumentar la penalidad mínima a 15 años y la máxima a 25 años”, explicó el morenista Javier Corral, presidente de la Comisión de Justicia.

La ley también incorpora medidas específicas para combatir la extorsión generada desde centros penitenciarios, un foco constante de denuncias. Se contempla una pena de 6 a 12 años de prisión para quien introduzca sin autorización teléfonos móviles, componentes o cualquier tecnología que permita transmitir voz, datos, video o geolocalización dentro de los penales.

Además, el texto establece protocolos de protección para víctimas, testigos y participantes en los procesos judiciales. Las autoridades deberán garantizar su vida, integridad física o mental y evitar cualquier intento de intimidación. Entre las medidas previstas se encuentran la reserva de identidad, la participación remota mediante tecnología, el resguardo de datos personales, la notificación a través de asesores jurídicos o del Ministerio Público y el bloqueo de identificadores como el IMSI y el IMEI.

Con estas modificaciones, el Senado completa una etapa clave para homologar criterios frente a la extorsión y refuerza la respuesta institucional ante un delito que afecta a miles de personas en el país. El dictamen ahora deberá ser revisado nuevamente por la Cámara de Diputados.

El peso cae tras la controversia de la Reforma Judicial desatando inquietud en los mercados

El peso mexicano sufrió una depreciación notable este miércoles tras la aprobación en lo general de la polémica reforma al Poder Judicial, propuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador. Con una pérdida del 0.26% frente al precio de referencia de Reuters del martes, el peso se cotizaba en 19.8352 por dólar, reflejando la creciente incertidumbre que esta iniciativa ha generado entre inversionistas y analistas.

 

La reforma, que fue avalada por la Cámara de Diputados en las primeras horas del día, busca reestructurar profundamente el sistema de justicia en México, introduciendo, entre otras medidas, la elección popular de jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte. Este aspecto en particular ha sido objeto de fuertes críticas por parte de sectores políticos y económicos que ven en la propuesta un riesgo para la independencia judicial, un pilar fundamental en cualquier democracia.

 

La reacción del mercado no se hizo esperar. Los inversionistas temen que la reforma debilite uno de los principales contrapesos del poder presidencial en México, lo que podría tener repercusiones negativas para el clima de negocios en el país. “La independencia del Poder Judicial es esencial para mantener un entorno de negocios estable y predecible. La posibilidad de que los jueces sean elegidos por voto popular introduce un elemento de incertidumbre que preocupa a los mercados”, señaló un analista financiero consultado sobre el impacto de esta reforma.

 

Este escenario de incertidumbre ha golpeado al peso, que venía mostrando un comportamiento relativamente estable en las últimas semanas. La caída de 0.26% frente al dólar refleja no solo una respuesta inmediata al avance de la reforma en la Cámara de Diputados, sino también una anticipación a posibles dificultades económicas a futuro si la reforma es aprobada en su totalidad.

 

A pesar de la aprobación en lo general, la reforma aún está sujeta a discusión en la Cámara de Diputados, donde se revisan una serie de artículos reservados. Se espera que una vez concluido este proceso, la iniciativa sea enviada al Senado, donde probablemente se votará en las primeras semanas de septiembre.