El diablo viste a la moda 2: Miranda Priestly regresa al trono… y esta vez la moda no perdona

Dos décadas después de haber redefinido el glamour en la pantalla, El diablo viste a la moda está de regreso. 20th Century Studios lanzó el primer teaser de su esperada secuela, confirmando el regreso de Meryl Streep y Anne Hathaway en los papeles que las convirtieron en íconos: la implacable Miranda Priestly y la ambiciosa Andy Sachs. El diablo viste a la moda 2, llegará a los cines el 30 de abril de 2026, con David Frankel nuevamente en la dirección y Aline Brosh McKenna al frente del guion.

El adelanto de 52 segundos, recién lanzado el 12 de noviembre, recupera la tensión y el estilo que marcaron a toda una generación. Al ritmo del clásico “Vogue” de Madonna, Miranda Priestly aparece caminando entre los pasillos de Runway con sus inconfundibles tacones rojos. Al ingresar a un ascensor, se encuentra con Andy Sachs, su exasistente. El reencuentro entre ambas deja claro que, aunque el tiempo ha pasado, su dinámica sigue tan cargada de poder y sutileza como antes.

La secuela retoma la historia en el competitivo entorno de la moda neoyorquina, ahora dominado por los retos de la era digital. Miranda Priestly enfrenta una crisis profesional en un mundo donde el periodismo impreso ya no es el centro del poder.

Para mantener la relevancia de Runway, deberá negociar con Emily Charlton, su antigua asistente —interpretada por Emily Blunt—, quien se ha convertido en una influyente ejecutiva dentro de un conglomerado de lujo con el presupuesto publicitario que la revista necesita para sobrevivir.

En paralelo, Andy Sachs, ahora una periodista consolidada, se ve forzada a reconsiderar sus propias ambiciones cuando su antiguo mundo la alcanza de nuevo. El guion plantea un choque entre generaciones y una reflexión sobre la evolución del poder femenino en un entorno que ya no se rige por las mismas reglas.

El elenco incluye a Kenneth Branagh como el esposo de Miranda, y nuevas incorporaciones como Simone Ashley, Lucy Liu, Justin Theroux, BJ Novak, Pauline Chalamet, Patrick Brammall, Conrad Ricamora yRachel Bloom. Además, Stanley Tucci regresa como el entrañable Nigel, junto a Tracie Thoms y Tibor Feldman.

Producida por Wendy Finerman y con la participación ejecutiva de Karen Rosenfelt, Michael Bederman McKenna, El diablo viste a la moda 2 promete un regreso lleno de estilo, ironía y crítica al nuevo ecosistema mediático.

Casi veinte años después, Miranda Priestly sigue demostrando que la moda —como el podernunca pasa de moda.

El maíz es la raíz: El nuevo plan nacional que apuesta por conservar, producir y comercializar

El gobierno de Claudia Sheinbaum presentó el programa nacional El maíz es la raíz, una estrategia diseñada para conservar, producir y comercializar las variedades nativas mientras fortalece los sistemas agroalimentarios comunitarios.

La iniciativa fue expuesta durante la conferencia presidencial por la directora de Alimentación para el Bienestar, quien precisó que el proyecto comenzará el próximo año en Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Yucatán, Campeche, Quintana Roo y Tabasco. Su aplicación se ampliará gradualmente hasta 2030, cuando abarcará las ocho regiones agrícolas del país y alcanzará a cerca de un millón y medio de pequeños productores.

El programa establece una ruta que integra producción agroecológica, uso colectivo de maquinaria ligera y fortalecimiento de la organización comunitaria. Estos ejes buscan mejorar la productividad sin alterar la esencia de la milpa, sistema agrícola que ha sostenido la diversidad del maíz nativo durante generaciones. La maquinaria será asignada de manera colectiva a grupos de productores, lo que permitirá reducir costos, distribuir responsabilidades y elevar el rendimiento en cada ciclo agrícola.

Otro componente central es el acompañamiento técnico. Equipos especializados, junto con integrantes del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, trabajarán con comunidades milperas integradas por grupos de cien productores. Este vínculo pretende mejorar prácticas agronómicas, reforzar la autonomía tecnológica y facilitar el intercambio de conocimientos para mantener cultivos sanos y productivos. El planteamiento parte de que el potencial de rendimiento del maíz nativo depende directamente del manejo agronómico y no de la genética de la semilla.

Además de la producción, el plan impulsa la transformación y comercialización del maíz mediante esquemas comunitarios. Se contempla la creación de tortillerías, tostaderías y espacios para elaborar totopos con sello de origen, administrados por cooperativas de mujeres campesinas. Este modelo busca asegurar ventas a precio justo y que los ingresos lleguen de manera directa a las familias productoras, reforzando la economía local desde la producción primaria hasta la venta final.

La estrategia incluye también mecanismos para proteger la biodiversidad del maíz nativo, considerada un legado cultural y alimentario que identifica al campo mexicano. La propuesta se articula como una política integral que combina tradición agrícola, apoyo técnico, trabajo colectivo y participación comunitaria.

Con El maíz es la raíz, el gobierno federal marca una ruta de largo plazo destinada a consolidar la soberanía alimentaria, revitalizar las prácticas campesinas e impulsar la economía de las regiones agrícolas. El proyecto se establece como una apuesta nacional para fortalecer a las comunidades rurales y garantizar la permanencia del maíz nativo como base del sistema alimentario mexicano.

Exjueces y magistrados paralizan Insurgentes para exigir pagos pendientes al Poder Judicial

La mañana del pasado miércoles, alrededor de cien exjueces y exmagistrados federales tomaron la avenida Insurgentes Sur, en la Ciudad de México, para reclamar la falta de pagos que, aseguran, les adeuda el Poder Judicial. El cierre vial se realizó a la altura del cruce con Loreto, justo frente al Tribunal de Disciplina Judicial (TDJ), donde los inconformes esperaban ser atendidos por autoridades judiciales, aunque no obtuvieron respuesta.

El grupo de exjuzgadores denunció que no se les ha entregado la indemnización extraordinaria que les corresponde tras haber dejado sus cargos dentro del sistema judicial. Este pago, previsto por la normativa interna del Poder Judicial, busca garantizar estabilidad económica a quienes concluyen su labor como impartidores de justicia, pero los manifestantes aseguran que ha sido retenido sin justificación.

La protesta provocó un bloqueo total en ambos sentidos de Insurgentes Sur, una de las principales arterias de la capital, generando congestión vehicular y el desvío de rutas de transporte público. Los participantes, vestidos de traje y con carteles en mano, expresaron su descontento con consignas que exigían respeto a sus derechos laborales y al reconocimiento de su trayectoria dentro del sistema judicial.

Esta movilización se suma a la realizada un día antes, el martes 11 de noviembre, cuando el mismo grupo bloqueó la avenida Revolución y marchó hacia el Tribunal de Disciplina Judicial. En ambas jornadas, su objetivo fue el mismo: presionar a las autoridades judiciales para que liberen los pagos pendientes y establezcan un canal formal de diálogo con los exfuncionarios.

El reclamo de los exjueces y exmagistrados surge en un contexto de tensiones internas en el Poder Judicial, derivadas de los recientes ajustes administrativos y financieros impulsados tras la creación del Tribunal de Disciplina Judicial, instancia encargada de supervisar el comportamiento ético y profesional de jueces y magistrados. Con este organismo en funcionamiento, varios juzgadores se han retirado o separado de sus cargos, situación que ha derivado en conflictos sobre sus compensaciones económicas.

Hasta el cierre de la jornada, las autoridades judiciales no habían emitido una respuesta oficial ni se reportaban avances en las negociaciones. La movilización sobre Insurgentes concluyó después de varias horas, pero los participantes advirtieron que podrían retomar las protestas si no se concreta el pago de las indemnizaciones.

Con esta manifestación, los exjuzgadores buscan visibilizar una problemática que, según ellos, afecta a decenas de funcionarios que dedicaron años de servicio al Poder Judicial y que hoy exigen lo que consideran un derecho legítimo.