Punto de Encuentro: Cuatro proyectos jóvenes convergen en el Lunario en una noche única

La escena musical contemporánea tendrá una cita clave el 26 de febrero de 2026, cuando Matías Gruener, Dany Dstance, Karina Galicia y el dueto chileno Yorka se reúnan sobre el escenario del Lunario del Auditorio Nacionalpara presentar Punto de Encuentro, una velada concebida como un espacio de colaboración, intercambio creativo y conexión directa con el público. El concierto forma parte de una gira que apuesta por el trabajo colectivo y por la diversidad de estilos dentro de una misma experiencia sonora.

El evento reunirá a cinco jóvenes intérpretes Yorka y Daniela Pastenes, junto a Gruener, Dstance y Galicia— con trayectorias distintas pero un objetivo común: crear música y compartirla desde el compromiso artístico y la disciplina que exige la industria actual. En un contexto donde las alianzas creativas cobran fuerza, Punto de Encuentropropone un formato especial en el que cada proyecto conserva su identidad, mientras se generan cruces musicalespensados exclusivamente para esta presentación.

Para la fecha en el Lunario, los artistas han diseñado un espectáculo particular en el que cinco estilos confluyen en una fusión única, entrelazando melodías, armonías y dinámicas escénicas propias de cada propuesta. El resultado será una experiencia en vivo construida desde la colaboración, con momentos compartidos y una energía que se articula desde el escenario hacia la audiencia.

Matías Gruener, originario de Monclova, Coahuila, llegará a este encuentro con una trayectoria que combina actuación, canto y composición. Inició su carrera en el teatro musical con Los Locos Addams y más adelante consolidó su presencia escénica y televisiva en proyectos como A los 13, Como Dice el Dicho, Tarjeta Roja, Marea Alta, Survivor México y la película Héroes. En el ámbito musical ha lanzado sencillos como Dame lo que Hay y Mala, además de coescribir Con las Estrellas junto a Dany Dstance. Su primer álbum, Lazos Rojos, marca una etapa clave dentro de la música de la generación centennial.

Dany Dstance, músico y compositor originario de Puebla, es un multiinstrumentista con una sólida presencia digital. Compuso su primera canción a los 11 años y durante el confinamiento su tema Niña Bonita se volvió viral en más de 14 países de América Latina, colocándose entre las 50 canciones más escuchadas a nivel global. Actualmente supera los 900 mil oyentes mensuales en Spotify y mantiene una agenda constante de lanzamientos y colaboraciones.

Desde Puebla también llega Karina Galicia, cantante y compositora que forma parte de las nuevas generaciones de creadores independientes en México. Su obra aborda contenidos sociales y se caracteriza por la exploración rítmica y armónica. Cuenta con una comunidad creciente en plataformas digitales, con más de 122 mil seguidores en TikTok.

El cartel se completa con Yorka, banda chilena de indie pop integrada por las hermanas Yorka y Daniela Pastenes, profesoras de música y compositoras. Formadas en San Bernardo, Santiago, en 2012, cuentan con tres discos de estudio: Canciones en Pijama, Imperio y Humo. En 2023 obtuvieron el premio a Mejor Canción en la competencia internacional del Festival de Viña del Mar.

Los boletos para el concierto del 26 de febrero de 2026 ya están disponibles a través de Ticketmaster y en la taquilla del Lunario del Auditorio Nacional. Punto de Encuentro se perfila como una noche irrepetible dedicada a la creación musical en colectivo y al diálogo entre propuestas jóvenes de México y Chile.

El maíz es la raíz: El nuevo plan nacional que apuesta por conservar, producir y comercializar

El gobierno de Claudia Sheinbaum presentó el programa nacional El maíz es la raíz, una estrategia diseñada para conservar, producir y comercializar las variedades nativas mientras fortalece los sistemas agroalimentarios comunitarios.

La iniciativa fue expuesta durante la conferencia presidencial por la directora de Alimentación para el Bienestar, quien precisó que el proyecto comenzará el próximo año en Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Yucatán, Campeche, Quintana Roo y Tabasco. Su aplicación se ampliará gradualmente hasta 2030, cuando abarcará las ocho regiones agrícolas del país y alcanzará a cerca de un millón y medio de pequeños productores.

El programa establece una ruta que integra producción agroecológica, uso colectivo de maquinaria ligera y fortalecimiento de la organización comunitaria. Estos ejes buscan mejorar la productividad sin alterar la esencia de la milpa, sistema agrícola que ha sostenido la diversidad del maíz nativo durante generaciones. La maquinaria será asignada de manera colectiva a grupos de productores, lo que permitirá reducir costos, distribuir responsabilidades y elevar el rendimiento en cada ciclo agrícola.

Otro componente central es el acompañamiento técnico. Equipos especializados, junto con integrantes del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, trabajarán con comunidades milperas integradas por grupos de cien productores. Este vínculo pretende mejorar prácticas agronómicas, reforzar la autonomía tecnológica y facilitar el intercambio de conocimientos para mantener cultivos sanos y productivos. El planteamiento parte de que el potencial de rendimiento del maíz nativo depende directamente del manejo agronómico y no de la genética de la semilla.

Además de la producción, el plan impulsa la transformación y comercialización del maíz mediante esquemas comunitarios. Se contempla la creación de tortillerías, tostaderías y espacios para elaborar totopos con sello de origen, administrados por cooperativas de mujeres campesinas. Este modelo busca asegurar ventas a precio justo y que los ingresos lleguen de manera directa a las familias productoras, reforzando la economía local desde la producción primaria hasta la venta final.

La estrategia incluye también mecanismos para proteger la biodiversidad del maíz nativo, considerada un legado cultural y alimentario que identifica al campo mexicano. La propuesta se articula como una política integral que combina tradición agrícola, apoyo técnico, trabajo colectivo y participación comunitaria.

Con El maíz es la raíz, el gobierno federal marca una ruta de largo plazo destinada a consolidar la soberanía alimentaria, revitalizar las prácticas campesinas e impulsar la economía de las regiones agrícolas. El proyecto se establece como una apuesta nacional para fortalecer a las comunidades rurales y garantizar la permanencia del maíz nativo como base del sistema alimentario mexicano.