Refuerzan seguridad para Rocha Moya en Sinaloa confirma Harfuch aunque no hay amenazas

En medio de episodios recientes de violencia en Sinaloa, el gobierno federal confirmó que el exmandatario estatal Rubén Rocha Moya cuenta actualmente con un esquema de protección asignado por autoridades federales, aunque no existen indicios de amenazas en su contra.

El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, detalló desde Culiacán —durante una conferencia realizada en la Novena Zona Militar con integrantes del Gabinete de Seguridad— que la medida responde a evaluaciones preventivas y no a alertas específicas de riesgo.

El servicio de protección federal que pertenece a la Secretaría de Seguridad hace evaluaciones de riesgo constantemente algunos gobernadores o exgobernadores cuando salen solicitan medidas de seguridad. En este caso no fue una solicitud sino se recomendó también que tuviera un cuerpo de seguridad no es ningún dispositivo grande son pocos elementos”, explicó.

El funcionario subrayó que Rocha Moya permanece en territorio sinaloense y dejó claro que no hay información de inteligencia que apunte a un posible ataque. “No tenemos ningún indicio, ni ningún dato de qué —Rocha Moya— pueda hacer atacado o siquiera tenga alguna amenaza”, afirmó.

La decisión de asignarle escoltas se tomó en función de su condición como exgobernador y del contexto de violencia que se ha registrado en la entidad. Además, García Harfuch puntualizó que el político no cuenta con fuero.

En el mismo encuentro participaron el titular de Marina, Raymundo Pedro Morales; el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla; el comandante de la Guardia Nacional, Guillermo Briseño, y la gobernadora interina Yeraldine Bonilla Valverde.

Respecto a la situación de seguridad en el estado, el secretario reconoció que en las últimas 48 horas se contabilizaron al menos 11 homicidios desde la llegada de Bonilla Valverde al cargo, aunque descartó que exista un repunte sostenido en la violencia a nivel federal.

Detalló que los casos recientes incluyeron nueve asesinatos en un día —entre ellos un doble homicidio en Mazatlán, uno en Navolato y seis en Culiacán— y precisó que la mayoría de los hechos están vinculados con actividades de narcomenudeo. Añadió que estos eventos ya fueron revisados por el gabinete y se atienden en coordinación con la Fiscalía General de la República.

Narcomantas firmadas por “La Chapiza” aparecen en Culiacán con amenazas a la presidenta Sheinbaum

La ciudad de Culiacán, Sinaloa, amaneció con varias narcomantas presuntamente firmadas por el grupo criminal “La Chapiza”, dirigidas a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo. Los mensajes fueron encontrados en al menos tres puntos estratégicos de la ciudad, entre ellos los puentes situados en las avenidas Álvaro Obregón y México 68, Álvaro Obregón y Malecón Nuevo, así como en el Puente Negro.

El contenido de las mantas, atribuido a “La Chapiza” o “Los Chapitos”, una facción del Cártel de Sinaloa, acusa a un grupo rival liderado por Ismael Zambada Sicairos, alias ‘Mayito Flaco’, de ser el responsable de la violencia en la región. El mensaje surge apenas en el tercer día de la administración de Sheinbaum Pardo, quien ha recibido estas amenazas de parte de miembros del cártel. El texto también menciona posibles implicaciones de integrantes de “Los Cabrera”, un grupo criminal dirigido por la familia Zambada, que se originó con los hermanos Cabrera Sarabia.

En las narcomantas se acusa a este grupo rival de estar detrás de la violencia en los estados de Durango y Zacatecas. Los señalan como responsables de asesinatos de personas inocentes y de extorsionar a negocios como aserraderos, minas, restaurantes, y hasta camiones de carga. “Ahora quieren hacer lo mismo en Mazatlán y Culiacán. Sigan mandando carne de cañón que sólo sirve para asesinar mujeres inocentes”, rezaba el mensaje firmado por “La Chapiza”.

José Luis, alias ‘JL’ o ‘El 03’, y Alejandro Cabrera Sarabia, apodado ‘El 02’, son mencionados como los líderes de la facción criminal “Los Cabrera”, que opera principalmente en Durango y Zacatecas. Este grupo comenzó como una célula del Cártel de Sinaloa alrededor de 2011, aunque los hermanos Cabrera ya mantenían vínculos con Ismael ‘El Mayo’ Zambada y su familia desde antes.