Regresa el juego de secretos con la tercera temporada de Dime más mentiras con más tensiones

El universo emocional y caótico de Dime más mentiras vuelve a escena con el estreno de su tercera temporada, programada para el 13 de enero exclusivamente en Disney+ en Latinoamérica. La serie, basada en la novela de Carola Lovering, retoma su ritmo intenso con dos episodios iniciales y continuará con estrenos semanales cada martes. Las primeras dos temporadas ya están disponibles en la plataforma, lo que permite seguir la historia desde su origen antes de adentrarse en esta nueva etapa.

En la nueva temporada, la historia vuelve a centrarse en Lucy Albright y Stephen DeMarco, interpretados por Grace Van Patten y Jackson White. Ambos retoman su relación justo al inicio del semestre de primavera en la Universidad Baird. Ese regreso pretende ser distinto al pasado, aunque las decisiones que marcaron su historia continúan pesando sobre ellos. El campus, que funciona como un microcosmos emocionalcargado de rumores y tensiones, se convierte nuevamente en el escenario donde sus vidas se entrelazan con consecuencias inesperadas.

A medida que avanza el semestre, Lucy queda atrapada en una controversia que preferiría evitar. Lo ocurrido el año anterior sigue afectando a su grupo de amigos, quienes enfrentan el impacto de sus propios comportamientos destructivos. Los secretos que antes se ocultaban comienzan a expandirse entre los estudiantes, generando una cadena de consecuencias que amenaza con arrastrar a todos los involucrados. La serie mantiene así su sello de drama emocional, centrado en relaciones complejas donde la lealtad, el deseo y las decisiones impulsivas marcan el rumbo de cada personaje.

El elenco de esta temporada incluye a Cat Missal, Spencer House, Sonia Mena, Branden Cook, Alicia Crowder y Costa D’Angelo, quienes completan el entramado de historias que se desarrollan alrededor de Lucy y Stephen. Cada personaje aporta una pieza clave dentro del conflicto general de la serie, en un ambiente universitario donde el pasado nunca termina de cerrarse del todo.

La producción continúa bajo la guía de Meaghan Oppenheimer como showrunner y productora ejecutiva. Emma Roberts, Karah Preiss y Matt Matruski suman su visión desde Belletrist, mientras que Laura Lewis representa a Rebelle Media. El equipo se complementa con Shannon Gibson, Stephanie Noonan, Sam Schlaifer y Tyne Rafaeli, quien además dirige parte de la temporada.

La autora de la novela original, Carola Lovering, participa como productora consultora, reforzando la conexión entre la obra literaria y su adaptación televisiva. La serie se desarrolla bajo el sello de 20th Television, consolidando su estilo como un drama universitario cargado de tensión, deseo y revelaciones que transforman a sus personajes temporada tras temporada.

Después: El viaje silencioso que transforma el duelo en una búsqueda profunda

Cuando una película llega a salas después de recorrer varios festivales, suele traer consigo un pulso emocional distinto, uno que ya se probó frente a públicos diversos. Así llega Después, la nueva cinta de Sofía Gómez Córdova, ahora disponible en cines de todo México bajo la distribución de Mandarina Cine.

La historia sigue a Carmen, interpretada por Ludwika Paleta, una mujer que enfrenta la muerte de su hijo Jorge, encarnado por Nicolás Haza, con quien comparte lazos dentro y fuera de la pantalla. Desde el inicio, la película se construye desde un lugar íntimo: el duelo, la memoria y los silencios que surgen cuando una pérdida abre preguntas que nadie sabe cómo responder.

El relato se desarrolla en un espacio donde la cotidianidad se mezcla con una búsqueda emocionalconstante. Carmen avanza entre los lugares que compartió con su hijo, mientras descubre fragmentos de su vida que antes no había visto. Ese trayecto personal muestra los secretos que Jorge reservó para sí mismo y los vacíos que ella también aprendió a cargar. La relación que construyeron con los años, marcada por una cercanía profunda tras separarse del padre, se reconstruye pieza por pieza desde el impacto de la ausencia.

La película toma fuerza en los matices de sus interpretaciones. Ludwika Paleta presenta un personaje que sostiene su fragilidad sin perder dirección, y Nicolás Haza debuta con una presencia que complementa el universo emocional que la historia plantea. A su alrededor, actores como Luis Velázquez, Darío Rocas, Adriana Palafox y Alan Oliva contribuyen a un tono narrativo contenido, enfocado en acompañar el tránsito interno de Carmen.

El rodaje entre Guadalajara, Melaque y Aguascalientes también define la esencia visual del proyecto. La directora mantiene su interés por descentralizar la producción cinematográfica mexicana, retomando preocupaciones que ya exploró en Los años azules.

Esa intención se refleja tanto en la fotografía de Ernesto Trujillo como en el diseño de producción de Paloma Camarena, en un diálogo que crea atmósferas sensibles donde la protagonista se desplaza en silencio. El vestuario, el maquillaje y el diseño sonoro completan el espacio emocional que sostiene la película, con un montaje que acompaña el ritmo interno del duelo y una música original que acentúa su tono introspectivo.

El camino internacional de Después la llevó a festivales en Uruguay, Canadá, Irlanda y México, integrándose a competencias y secciones dedicadas al cine contemporáneo. Su recorrido confirma el carácter universal de una historia que surge desde la intimidad, pero que conecta con públicos distintos por la forma en que aborda la pérdida sin recurrir al melodrama.

Con el apoyo de distintas iniciativas y fondos dedicados a fortalecer el cine nacional, la producción reunió a equipos creativos de varias regiones. La película se construye desde una mirada profundamente humana, centrada en cómo continuar después del dolor, en cómo seguir existiendo cuando el vacío transforma lo que se creía estable. Después se instala así como una pieza que revisita el duelo para convertirlo en un viaje interior que busca, sin prisa, una nueva forma de entender la vida que queda.

Pez Globo: Una aventura gigante dentro de un niño sensible que conquista el Teatro Helénico

Pelos de punta, garganta cerrada, corazón roto y ese sentimiento de belleza que solo se logra con la mezcla perfecta de música, historia y pasión. Así se vive La Bohème cuando la Filarmónica de las Artes decide ponerla en escena con todo y un equipo que lo da todo para que el público se sienta parte de ese París bohemio, intenso y frágil del siglo XIX.

Este agosto 2025, el Centro Universitario Cultural se convierte en el refugio de quienes creen que el arte todavía puede conmover hasta los huesos. La Bohème, esa joya de Puccini con libreto de Giacosa e Illica, llega con seis funciones que prometen más que una salida cultural: prometen una experiencia. Y sí, se siente todo. Porque cuando se trata de amor, enfermedad, sueños truncados y una pizca de esperanza, es imposible no conectar.

El elenco está conformado por voces que no se andan con rodeos: Jèssika Arévalo como Mimì y Rodrigo Petate como Rodolfo, con química suficiente para romperle el alma a cualquiera. Amed Liévanos, Angélica Alejandre, José M. Valenzuela, Alberto Albarrán y Gerson Millán completan el combo de talentos, mientras el Coro Metropolitano —dirigido por Ruth Escalona— aporta la energía y ternura de las voces infantiles.

Todo esto bajo la batuta del gran Enrique Patrón de Rueda en tres fechas (21, 23 y 24 de agosto), y de Enrique Abraham Vélez Godoy en las tres restantes (28, 30 y 31). Dos estilos de dirección, una sola emoción: la que te hace quedarte en silencio absoluto durante el último acorde. Boletos disponibles en filarmonicadelasartes.com

La dirección escénica corre por cuenta de Omar Olvera, con el respaldo del Coro de las Artes dirigido por Vladimir Rueda y la Compañía de Danza de las Artes, liderada por Morelia Villarino. Una sinergia de talentos que se siente viva en cada escena. Todo esto bajo la producción de DunkelArts y la propia Filarmónica de las Artes, con Diego Careaga y Abraham Vélez en la cabeza del proyecto.

La historia no envejece, porque el dolor y la belleza siguen doliendo igual. Esta versión de La Bohème se entrega como un espejo de todo lo que no se dice pero se siente. Como un abrazo frío, honesto, artístico. Como una canción que no olvidas. Como un momento que se queda contigo aunque no quieras.