Archipiélago convierte un reencuentro familiar en el punto de partida para enfrentar silencios, secretos y heridas

Los reencuentros familiares pueden convertirse en el escenario donde resurgen emociones, recuerdos y conflictos que parecían enterrados. Bajo esa premisa se desarrolla Archipiélago, la obra escrita por Sandra Burgos y dirigida por Valeria Fabbri, que iniciará temporada en el Teatro Helénico del 29 de junio al 22 de julio de 2026 con funciones de lunes a miércoles a las 20:00 horas.

La producción, presentada por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México a través del Centro Cultural Helénico, sitúa su historia durante una cena navideña en la que cuatro hermanas vuelven a reunirse después de varios años marcados por el distanciamiento, los secretos y los resentimientos. Lo que parecía ser una oportunidad para reconstruir los lazos familiares termina convirtiéndose en un espacio donde cada una enfrenta aquello que permanecía sin resolver.

El montaje alterna momentos del pasado y del presente para mostrar cómo las experiencias compartidas continúan influyendo en la vida de sus protagonistas. A lo largo de la historia aparecen temas como la violencia, el abandono, la culpa, el amor y el deseo, elementos que delinean la vida de cuatro mujeres con trayectorias profundamente distintas.

Cada personaje aporta una perspectiva diferente a la historia. Entre ellas se encuentran una abogada incapaz de conectar con sus emociones, una bailarina inmersa en una relación violenta, una periodista marcada por una pérdida y una actriz que lucha por mantenerse vigente. A través de estas experiencias, la obra construye un retrato de las fracturas emocionales presentes en numerosas familias contemporáneas.

Mientras transcurre la reunión, las conversaciones dejan al descubierto viejas heridas, reproches acumulados y sentimientos que nunca desaparecieron. Conforme avanzan los acontecimientos, las protagonistas se ven obligadas a enfrentar las razones que las alejaron y los vínculos que, pese al tiempo y la distancia, continúan presentes.

La dramaturgia de Sandra Burgos fue reconocida con el Premio Bellas Artes de Dramaturgia Baja California Luisa Josefina Hernández 2020, distinción que respalda una propuesta escénica centrada en los vínculos familiares y en las huellas emocionales que permanecen a lo largo de los años.

El elenco está conformado por Sophie Alexander Katz, Fernanda Echevarría del Rivero, Flavia Atencio, Sandra Burgos, Luz María Meza, César V. Panini, Fernando Villa, Cris Ramos y Gael Henderson Consuelo. El equipo creativo reúne a Valeria Fabbri en la dirección, Sandra Burgos en la producción, Isabel Becerril en la escenografía, Edgar Mora en el diseño de iluminación y Zaira Campirano como responsable del vestuario, la utilería y el maquillaje.

Archipiélago permanecerá en cartelera hasta el 22 de julio de 2026 en el Teatro Helénico del Centro Cultural Helénico. Los boletos tienen un costo de 427 pesos y cuentan con una preventa del 30 por ciento de descuento vigente hasta el 28 de junio. Las entradas pueden adquirirse en las taquillas del recinto, ubicado en avenida Revolución 1500, o mediante el sitio oficial del Centro Cultural Helénico.

Piensos del lóbulo frontal derecho: Así suena la mente de Demetrio Bonilla con jazz, caos y risas.

En un escenario que empieza vacío y termina convertido en un cuarto lleno de pósters de John Coltrane, budas, libros, instrumentos y hasta un peluche de Bob Ross, se despliega una comedia incómoda, sarcástica y profundamente honesta. Demetrio Bonilla, nieto del mítico Héctor Bonilla, abre las puertas de su universo mental con Piensos del lóbulo frontal derecho, un biodrama fragmentado que combina documental, stand-up y jazz, en una experiencia teatral que vibra entre el desorden y la lucidez.

La historia arranca con una provocación: “¿A quién se le ocurre contar un biodrama cuando no tengo ningún drama que contar?”. Desde ahí, el joven de 20 años rompe cualquier molde narrativo. Junto a la directora Valeria Fabbri, teje un relato que dialoga entre dos mundos: la vida del legendario saxofonista John Coltrane y la suya propia, marcada por el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad y una epilepsia sin convulsiones.

La dramaturgia no pretende ser lineal. Al contrario: abraza el caos con saltos de tiempo, cambios bruscos de ritmo, disonancias y momentos de música que irrumpen como ráfagas de lucidez. La pieza replica en su estructura los mismos impulsos y desconexiones que atraviesa una mente neurodivergente, con un toque de cinismo y un humor que desarma.

La propuesta escénica prioriza la desconexión como punto de partida. Desde ahí, se va hilando un recorrido que explora la vocación como algo casi biológico, el miedo al fracaso, la eterna duda sobre si el teatro es realmente la elección de vida correcta y el humor como escudo frente a todo. Todo se sostiene con esa energía disruptiva que se niega a seguir el orden establecido.

El equipo creativo afina cada detalle: Valeria Fabbri dirige e ilumina; Zaira Campirano firma escenografía y vestuario; Fernando Escalona hace una participación brevísima pero especial; Fryda Vázquez produce y Valeria Rocha Palacios asiste en la producción.

La experiencia podrá vivirse del 21 al 24 de agosto de 2025 en el Foro La Gruta, dentro del Centro Cultural Helénico. Las funciones serán jueves y viernes a las 20:00 horas, y sábado y domingo a las 18:00 horas. El boleto cuesta $250. Las entradas están disponibles en taquillas del Helénico o en la web helenico.gob.mx.

En el escenario, entre música, palabras y silencios, Bonilla muestra que a veces el verdadero espectáculo no es contar un drama, sino abrir una ventana al caos brillante que puede ser la mente humana.

Pez Globo: Una aventura gigante dentro de un niño sensible que conquista el Teatro Helénico

Pelos de punta, garganta cerrada, corazón roto y ese sentimiento de belleza que solo se logra con la mezcla perfecta de música, historia y pasión. Así se vive La Bohème cuando la Filarmónica de las Artes decide ponerla en escena con todo y un equipo que lo da todo para que el público se sienta parte de ese París bohemio, intenso y frágil del siglo XIX.

Este agosto 2025, el Centro Universitario Cultural se convierte en el refugio de quienes creen que el arte todavía puede conmover hasta los huesos. La Bohème, esa joya de Puccini con libreto de Giacosa e Illica, llega con seis funciones que prometen más que una salida cultural: prometen una experiencia. Y sí, se siente todo. Porque cuando se trata de amor, enfermedad, sueños truncados y una pizca de esperanza, es imposible no conectar.

El elenco está conformado por voces que no se andan con rodeos: Jèssika Arévalo como Mimì y Rodrigo Petate como Rodolfo, con química suficiente para romperle el alma a cualquiera. Amed Liévanos, Angélica Alejandre, José M. Valenzuela, Alberto Albarrán y Gerson Millán completan el combo de talentos, mientras el Coro Metropolitano —dirigido por Ruth Escalona— aporta la energía y ternura de las voces infantiles.

Todo esto bajo la batuta del gran Enrique Patrón de Rueda en tres fechas (21, 23 y 24 de agosto), y de Enrique Abraham Vélez Godoy en las tres restantes (28, 30 y 31). Dos estilos de dirección, una sola emoción: la que te hace quedarte en silencio absoluto durante el último acorde. Boletos disponibles en filarmonicadelasartes.com

La dirección escénica corre por cuenta de Omar Olvera, con el respaldo del Coro de las Artes dirigido por Vladimir Rueda y la Compañía de Danza de las Artes, liderada por Morelia Villarino. Una sinergia de talentos que se siente viva en cada escena. Todo esto bajo la producción de DunkelArts y la propia Filarmónica de las Artes, con Diego Careaga y Abraham Vélez en la cabeza del proyecto.

La historia no envejece, porque el dolor y la belleza siguen doliendo igual. Esta versión de La Bohème se entrega como un espejo de todo lo que no se dice pero se siente. Como un abrazo frío, honesto, artístico. Como una canción que no olvidas. Como un momento que se queda contigo aunque no quieras.