Apoyo federal inmediato a familias tras el descarrilamiento del Tren Interoceánico en Oaxaca

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, solicitó públicamente a la Fiscalía General del Estado de Veracruz explicar con claridad la detención del periodista Rafael León Segovia, así como los motivos por los que se le imputó el delito de terrorismo, una figura penal que, de acuerdo con la mandataria, no cuenta con antecedentes de uso en casos relacionados con el ejercicio periodístico en el país.

Durante su conferencia de prensa matutina de este lunes, Sheinbaum cuestionó de manera directa la decisión de la autoridad estatal de recurrir a ese tipo penal. “No sé por qué la fiscalía usa el delito de terrorismo y en todo caso tendría que explicarlo la fiscalía de Veracruz”, señaló ante medios de comunicación. En ese mismo espacio, reiteró su rechazo al uso de dicho término para acusar a un comunicador, al subrayar que “nunca” se han presentado señalamientos de esa naturaleza en contextos similares.

La presidenta insistió en que corresponde exclusivamente a la fiscalía estatal detallar los fundamentos jurídicos del caso. “Tiene que explicar la fiscalía por qué usa este delito”, expresó, al tiempo que remarcó que la libertad de expresión debe prevalecer como un principio fundamental, especialmente en un entorno donde la labor periodística enfrenta riesgos constantes. México es considerado uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo en América Latina y a nivel mundial, lo que ha generado preocupación recurrente entre organizaciones y defensores de derechos humanos.

Sheinbaum también hizo énfasis en la necesidad de diferenciar con precisión cualquier conducta ilícita del trabajo informativo. Señaló que, si existiera un delito comprobado, este debe ser plenamente acreditado y no guardar relación alguna con el ejercicio del periodismo. “Si hay un delito que haya cometido esta persona, aun cuando sea periodista, o sea un delito probado real, pues en todo caso tiene que explicarlo también la fiscalía, que no tenga que ver evidentemente con su trabajo de periodismo”, afirmó.

En su posicionamiento, la mandataria enumeró tres puntos que, a su juicio, deben ser aclarados por la autoridad de Veracruz: primero, el motivo por el cual se recurre a un delito que, dijo, no se ha utilizado previamente en México; segundo, la obligación de garantizar la libertad de expresión por encima de cualquier otra consideración; y tercero, la explicación puntual de los cargos en caso de que el comunicador esté detenido por algún delito ajeno a su labor periodística.

Rafael León Segovia, conocido públicamente como “Lafita León”, fue detenido por agentes de la Policía Ministerial con apoyo de elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional. Posteriormente, la Fiscalía General del Estado de Veracruz lo imputó como presunto responsable de los delitos de terrorismo, encubrimiento por favorecimiento y delitos contra las instituciones de seguridad pública.

La detención generó una reacción inmediata por parte de la organización Artículo 19, dedicada a la defensa de la libertad de expresión y el acceso a la información, la cual condenó enérgicamente el caso. En un pronunciamiento público, la organización advirtió que situaciones como esta producen un efecto inhibidor para el periodismo, sobre todo en contextos marcados por altos niveles de violencia y la presencia de redes de macrocriminalidad. Asimismo, señaló que el uso del sistema penal como represalia por la labor periodística constituye un abuso incompatible con los principios de una democracia.

Agregué al hombre equivocado en Fb… y encontré al mejor papá del mundo

¿Te imaginas buscar a tu papá por Facebook y terminar encontrando a alguien totalmente distinto… pero que llega a cambiarte la vida por completo?

Así arranca Un mejor papá (Bob Treviño Likes It), una película que mezcla el drama con la comedia de una forma tan sincera, tan humana, que no hay forma de salir del cine sin llevarte algo en el corazón. Esta cinta dirigida por Tracie Laymon llega a salas mexicanas desde el 15 de mayo bajo el sello de Cinépolis Distribución, y sí: es tan emotiva como suena.

Lo curioso es que esta historia, por más increíble que parezca, está basada en hechos reales. La vida de Lily Treviño, interpretada por la talentosa Barbie Ferreira (sí, la misma de Euphoria), ha sido una cadena de abandonos: primero por parte de su madre, y después por un padre que simplemente desapareció de su vida cuando más lo necesitaba. Cansada de la soledad, un día decide buscarlo en Facebook. Encuentra un perfil que coincide con su nombre, Bob Treviño, lo agrega… y aunque no es su papá, es justo quien terminará dándole algo mejor: una conexión real.

Ese otro Bob —interpretado por John Leguizamo, a quien probablemente recuerdes por El Menú o Romeo + Julieta— es un tipo común. Trabaja en la construcción, tiene su propia familia, no es particularmente emocional. Pero cuando Lily aparece en su vida digital, algo cambia en ambos. Lo que comienza como un error, se transforma en una relación inesperada que redefine todo lo que creían saber sobre la familia, el amor y el pertenecer.

La película no solo va de emociones intensas. Tiene momentos absurdamente divertidos que la hacen ligera sin perder profundidad. A este viaje se suma un elenco que suma muchísimo con su autenticidad: French Stewart, Lauren “Lolo” Spencer, y la actriz ganadora del Tony, Rachel Bay Jones, completan el reparto de esta joyita del cine independiente que ya ha conmovido en festivales como SXSW, SEMINCI y el Festival Internacional de Cine de Calgary.

Un mejor papá es ese tipo de historia que llega cuando más la necesitas, justo como pasa en la película. En un mundo lleno de filtros, desconexiones y relaciones rotas, esta cinta nos recuerda que a veces lo más grande viene en gestos pequeños: un mensaje, una llamada… o un simple “like”.

¿La mejor parte? Es una historia que no pretende ser perfecta. Solo quiere ser honesta. Como la vida. Así que si tienes ganas de reír, llorar un poco (o mucho) y salir del cine con una sonrisa esperanzadora, no te la pierdas. Porque, al final, todos merecemos un Bob.

Infancia en la línea de fuego: Violencia termina en tragedia familiar en Badiraguato

Una emboscada a fuerzas de seguridad en la comunidad de El Naranjo, Badiraguato, Sinaloa, terminó en tragedia. Dos niñas perdieron la vida en medio del fuego cruzado entre un grupo armado y elementos del Ejército mexicano. La escena dejó también a un niño de 12 años y sus padres gravemente heridos.

El ataque ocurrió mientras autoridades federales y estatales realizaban un operativo. Al ser agredidos por sujetos fuertemente armados, se desató un enfrentamiento. En ese preciso instante, una familia transitaba por la zona. Las menores murieron tras ser alcanzadas por los disparos. Gael, Saúl y Anabel, los tres sobrevivientes de la familia, fueron trasladados vía aérea a una clínica de Culiacán.

El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, se pronunció públicamente. “Nos indigna”, expresó en una declaración que dejó clara su postura de cero tolerancia. “Expreso mi profunda indignación y repruebo terminantemente los dolorosos hechos de violencia que padece Sinaloa, sobre todo cuando las víctimas son inocentes”, afirmó. Subrayó que no habrá impunidad y que se actuará hasta las últimas consecuencias.

Las fuerzas de seguridad lograron detener a cuatro personas presuntamente involucradas en el ataque. El operativo es parte de una serie de acciones que buscan frenar los recientes brotes de violencia que afectan distintas zonas del estado, marcadas por enfrentamientos, bloqueos y ejecuciones.

Durante una conferencia en el Palacio de Gobierno, Rocha Moya defendió la estrategia estatal de seguridad. Indicó que más de mil personas han sido detenidas en lo que va del año, con decomisos de armas, drogas y la desarticulación de laboratorios clandestinos.

Sinaloa sigue siendo escenario de una lucha interna entre facciones del crimen organizado. Desde el inicio del conflicto entre “La Chapiza” y “La Mayiza”, el número de menores de edad fallecidos en hechos violentos asciende a 39. Las cifras estremecen.

En sus palabras finales, el mandatario estatal reafirmó su compromiso: “No bajaremos la guardia, seguiremos firmes, como todos los días, en el combate sin tregua a la violencia”.

La tragedia de El Naranjo no solo deja una familia rota, también suma una dolorosa página más en la historia reciente del estado. Las vidas perdidas de las dos niñas resuenan como una alarma que exige atención urgente, justicia contundente y acciones que vayan más allá de las palabras. El dolor permanece. La indignación crece.