CURP biométrica y nuevas reformas para desapariciones concentran el debate legislativo

La Cámara de Diputados aprobó reformas legislativas que modifican el marco jurídico nacional en materia de desaparición forzada, búsqueda de personas y registro poblacional. Con 438 votos a favor y 38 en contra, se avaló la creación de una Plataforma Única de Identidad que integrará bases de datos como el Banco Nacional de Datos Forenses y el Registro de Personas Desaparecidas, operando en tiempo real mediante la Clave Única de Registro de Población (CURP).

La iniciativa también contempla la implementación de una CURP biométrica, con huellas dactilares y fotografía, aprobada por separado con 340 votos a favor, 104 en contra y 24 abstenciones. Este documento, de acuerdo con el dictamen, podrá usarse en formato físico o digital, y será una herramienta nacional de identificación para facilitar la localización de personas desaparecidas.

Las reformas obligan a instituciones públicas y privadas que manejan datos biométricos —incluidos bancos, hospitales, empresas de telecomunicaciones y otros— a proporcionar acceso a esta información a dependencias como la Fiscalía General de la República (FGR), fiscalías estatales, cuerpos de seguridad y el Centro Nacional de Inteligencia.

El dictamen se votó por separado respecto a la Ley General de Población. En conjunto, ambas reformas buscan reforzar la capacidad del Estado mexicano para realizar búsquedas integrales mediante una coordinación interinstitucional con un enfoque de derechos humanos.

Durante la sesión en San Lázaro, la diputada Ana Érika Santana, del PVEM y ex buscadora de personas desaparecidas, señaló que “el tema de la desaparición forzada debe abordarse con responsabilidad, sensibilidad y profundo respeto, porque detrás de cada caso hay una familia que espera respuestas, no promesas y no política”. Añadió que la lucha de los colectivos no puede continuar de forma aislada.

Desde la bancada de Morena, la diputada Irma Juan Carlos argumentó que las reformas fueron producto del diálogo con víctimas y personas buscadoras. “A la par representa defender el derecho a la vida, a la libertad, a la seguridad, a la verdad, a ser buscado, del derecho a una reparación integral, del derecho a la justicia, a defender la dignidad de las víctimas y de sus familias”.

Otras posturas se manifestaron en desacuerdo. La diputada Martha Amalia Moya, del PAN, cuestionó la utilidad real de la plataforma tecnológica frente al contexto nacional, donde más de 72 mil cuerpos continúan sin identificar y se reporta una baja inversión en servicios forenses. Recordó además el asesinato de al menos 22 madres buscadoras.

El diputado Alejandro Domínguez, del PRI, consideró inadmisible el uso de datos personales con fines de control social. “El dictamen que presenta hoy el oficialismo es una simulación”, señaló, argumentando que no responde a las exigencias de los familiares de personas desaparecidas, ni garantiza una reparación del daño ni mecanismos de no repetición.

Las reservas de los grupos parlamentarios continuarán en análisis dentro del proceso legislativo.

Duelo Nacional en Chile ante la Tragedia de los Devoradores Incendios

Chile enfrenta una devastadora catástrofe, con incendios forestales que han arrasado ciudades costeras como Viña del Mar y Valparaíso, dejando a su paso un rastro de desolación. La magnitud de la tragedia ha cobrado la vida de al menos 123 personas, una cifra que sigue en aumento mientras las autoridades trabajan arduamente para identificar a las víctimas y enfrentar la emergencia.

En medio de la crisis, la lenta identificación de los fallecidos ha generado críticas, con solo 32 de las víctimas identificadas hasta el momento. La directora del Servicio Médico Legal (SML), Marisol Prado, explicó que están llevando a cabo una identificación biométrica, utilizando huellas dactilares, y se preparan para realizar pruebas de ADN para aquellos que han denunciado a personas desaparecidas.

La situación es tan grave que la Armada ha instado a los habitantes de las zonas más afectadas, como Viña del Mar, Quilpué, Villa Alemana y Limache, a permanecer en sus hogares a menos que sea estrictamente necesario. La cifra de incendios activos alcanza los 165 en 10 regiones del país, concentrándose principalmente en el centro-sur, y ya ha consumido más de 26,000 hectáreas.

En un país acostumbrado al calor del verano sudamericano, las calles de los balnearios de Valparaíso están inhabitualmente desiertas debido al toque de queda impuesto a partir de las 21:00 horas. Mientras algunos turistas desafían la situación, en los cerros, testigos del voraz avance del fuego, los residentes remueven los escombros de lo que alguna vez fueron sus hogares, enfrentando una situación desesperada y la amenaza constante de nuevos focos de fuego.

La posibilidad de que los incendios hayan sido intencionales ha suscitado sospechas, con el gobernador regional de Valparaíso, Rodrigo Mundaca, expresando su “convicción absoluta” de que hay intencionalidad detrás de las llamas. Aunque las autoridades han sido cautelosas al abordar esta hipótesis, Mundaca advirtió que los responsables serán perseguidos y encarcelados, señalando que los incendios se han transformado en “homicidios”.

Mientras la población afectada busca desesperadamente ayuda y seguridad, la alcaldesa de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, ha instado a acelerar los trabajos de identificación y aumentar la presencia de efectivos de seguridad en las áreas afectadas. Videos publicados por residentes muestran intentos de delincuentes de iniciar nuevos incendios, elevando aún más el nivel de inseguridad en una comunidad ya golpeada por la pérdida de sus hogares. Ripamonti subraya la necesidad urgente de presencia militar constante para proteger a más de 1,700 personas en la zona afectada.

 El presidente Gabriel Boric ha declarado dos días de duelo nacional, comparando la magnitud de la situación con el devastador terremoto de 2010. La cifra oficial de muertos ha llegado a 122, con 32 identificados hasta el momento. El presidente anticipa que la cifra de fallecidos aumentará significativamente y estima que al menos 1,300 viviendas han sido destruidas en la región de Valparaíso. El papa Francisco se sumó a las expresiones de solidaridad, llamando a orar por los fallecidos y heridos, mientras la tragedia sigue desgarrando el corazón de Chile.