Iglesia cuestiona propuesta para legalizar la eutanasia y defiende el “bien morir” en debate legislativo

El proceso legislativo para discutir la legalización de la eutanasia en México avanza en el Senado mientras surgen posicionamientos desde distintos sectores. La Iglesia católica mexicana expresó este domingo su rechazo a la iniciativa que busca redefinir el concepto de “muerte digna”, al considerar que la propuesta abre la puerta a prácticas que implicarían provocar el fallecimiento de personas con enfermedades terminales o degenerativas.

A través de su editorial publicado en el semanario de la Arquidiócesis de México, Desde la fe, el órgano religioso cuestionó que el término “muerte digna” sea utilizado para justificar la eutanasia o el suicidio asistido. Según el texto, esta interpretación supone aceptar que provocar la muerte en casos de padecimientos irreversibles forma parte de la dignidad humana.

La postura surge en medio de la discusión impulsada por la paciente con enfermedad terminal y activista Samara Martínez, quien promueve la llamada “Ley Trasciende” en el Senado de la República (México). La propuesta busca despenalizar la ayuda médica para morir dignamente en casos de padecimientos irreversibles.

El texto difundido por la Iglesia también retomó pronunciamientos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, señalando que el concepto de “muerte digna” no implica necesariamente la eutanasia o el suicidio asistido. De acuerdo con el órgano religioso, la Corte ha sostenido que este término se vincula con el “bien morir”, entendido como un proceso natural acompañado, y no como una muerte provocada o anticipada.

Asimismo, citó la postura de la Comisión Nacional de Bioética, que ha señalado que el “bien morir” consiste en brindar cuidados paliativos adecuados para reducir el dolor de pacientes con enfermedades terminales. Bajo esta perspectiva, la Iglesia enfatizó que el enfoque debe centrarse en aliviar el sufrimiento y no en acelerar el fallecimiento.

“Está comprobado que cuando una persona con una enfermedad puede eliminar el sufrimiento y el dolor, en lo que menos piensa es en morir; debemos luchar por eliminar el dolor, no al doliente”, indicó el editorial.

Mientras continúa la discusión, la iniciativa legislativa avanza con fechas definidas. El próximo 16 de abril se realizará un diálogo encabezado por Martínez, y el 23 de abril está programado un conversatorio en el Senado con mesas especializadas en aspectos médicos, jurídicos y la perspectiva de pacientes y cuidadores. La impulsora de la propuesta ha señalado que el objetivo es obtener un dictamen antes del 30 de abril para que el proyecto continúe su proceso legislativo.

En el contexto del debate, datos de 2023 indican que solo el 5% de los pacientes terminales en México tiene acceso a cuidados paliativos. Además, 20 de las 32 entidades del país, incluida la capital, cuentan con leyes de voluntad anticipada que permiten rechazar tratamientos médicos en situaciones críticas, práctica conocida como eutanasia pasiva.

Debate por la ‘Ley Trasciende’: Iglesia católica rechaza legalizar la eutanasia es “incorrecto”

La propuesta para legalizar la eutanasia en México abrió un nuevo frente de debate entre el Estado, el sector médico y la Iglesia católica. Este domingo, la Arquidiócesis de México cuestionó la iniciativa conocida como “Ley Trasciende”, que busca reformar la Ley General de Salud y modificar el Código Penal Federal para permitir que personas con enfermedades terminales o crónico-degenerativas decidan, bajo consentimiento informado, acceder a una muerte médicamente asistida.

La propuesta fue presentada en el Senado mexicano hace diez días y plantea que los mayores de 18 años puedan ejercer su derecho a una muerte digna, sin ser criminalizados por su decisión. De aprobarse, México se sumaría a la lista de países que reconocen la eutanasia como un acto de autonomía y libertad individual frente al sufrimiento terminal.

Sin embargo, la posición de la Iglesia fue contundente. En su editorial semanal Desde la fe, la Arquidiócesis calificó la iniciativa como “incorrecta” y señaló que sus fundamentos están “fuera de lugar”. Afirmó que el debate no debería centrarse en la separación Iglesia–Estado, sino en principios éticos, médicos y jurídicos que trascienden las creencias personales.

El órgano religioso recordó que la Asociación Médica Mundial y el Consejo Europeo mantienen su oposición al suicidio asistido y a la eutanasia, bajo el argumento de que la ética médica debe proteger la dignidad humana en todo momento, incluso en medio del dolor y la enfermedad. Para la Iglesia, el llamado “bien morir” no implica provocar la muerte, sino acompañar los últimos momentos de vida con atención médica, emocional y espiritual.

La Arquidiócesis alertó además sobre la “visión romantizada” que, asegura, rodea al tema, ya que la eutanasia no siempre garantiza una muerte sin sufrimiento. En su postura, la respuesta al dolor no debe ser la muerte, sino mejorar los cuidados paliativos, servicios que en México todavía son escasos y desiguales.

De acuerdo con cifras de 2023, solo 5% de los pacientes terminales en el país tiene acceso a cuidados paliativos adecuados. En este contexto, la Iglesia instó al Estado a invertir más recursos en el desarrollo de estas atenciones, argumentando que ofrecer la eutanasia como alternativa sería “un acto de renuncia al deber de cuidar”.

Actualmente, 20 de los 32 estados mexicanos cuentan con leyes de voluntad anticipada, una forma de eutanasia pasiva que permite a los pacientes rechazar tratamientos médicos invasivos en etapas críticas. La “Ley Trasciende” busca ir un paso más allá: legalizar la intervención médica activa para terminar con el sufrimiento.

El debate continúa abierto. Mientras en el Congreso se analizan los aspectos legales y éticos de la iniciativa, la postura de la Iglesia reaviva una discusión profunda sobre el derecho a decidir sobre la propia vida y el papel del Estado ante el final de la existencia humana.

Iglesia católica convoca a misa especial por adultos mayores en la Basílica de Guadalupe

La Iglesia católica mexicana lanzó un llamado a la sociedad para valorar y acompañar a los adultos mayores, destacando la importancia de no relegarlos en medio de un mundo cada vez más acelerado. La Arquidiócesis de México subrayó que los ancianos no deben ser considerados una carga, sino un “tesoro” que merece atención, respeto y gratitud.

En su editorial publicado en el semanario Desde la Fe, la institución eclesiástica advirtió que la dinámica actual, marcada por la inmediatez digital y la productividad, ha llevado a que muchos adultos mayores queden “invisibles, olvidados y arrinconados”. La reflexión destacó que, en esta lógica social, “lo que no rinde se descarta”, lo que coloca a los ancianos en una situación de vulnerabilidad constante.

El mensaje retomó palabras del fallecido papa Francisco (1936-2025), quien afirmó que “los ancianos son un tesoro”. Bajo esta premisa, la Arquidiócesis señaló que el trato hacia los abuelos y personas mayores refleja la calidad moral de una sociedad, de las familias y del corazón humano.

En el marco del Año Jubilar, la Iglesia anunció la realización de una misa especial dedicada a los abuelos y a todas las personas mayores. Esta celebración se llevará a cabo el próximo 31 de agosto a las 12:00 horas en la Basílica de Guadalupe, en la Ciudad de México. El acto será un espacio de oración y reconocimiento hacia quienes han construido y transmitido experiencias, valores y enseñanzas a lo largo de generaciones.

La institución religiosa destacó que este homenaje no debe limitarse a una fecha específica, sino que tiene que traducirse en gestos cotidianos de agradecimiento y acompañamiento. “El verdadero homenaje será cotidiano: mirar a los ojos, agradecer, aprender y acompañar”, puntualizó en su mensaje.

Al mismo tiempo, recordó que aunque en México aún existen muestras de cariño hacia los mayores, también persisten problemáticas como el maltrato psicológico, la violencia física y verbal, así como el abandono disfrazado de indiferencia. La Arquidiócesis alertó sobre la expansión de una “cultura del descarte” que afecta directamente a este sector de la población.

El desafío, insistió, está en llevar la gratitud a acciones concretas, como acompañar a los adultos mayores en consultas médicas, respetar sus ritmos, valorar sus consejos, compartir una comida o abrirles espacios de participación dentro de la familia y la comunidad.

De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada diez personas mayores ha sufrido algún tipo de maltrato. En México, la problemática adquiere además un matiz de género: el 19.2% de las mujeres de 65 años o más han declarado haber sido víctimas de violencia en distintas formas.

La misa programada en la Basílica busca visibilizar la importancia de los adultos mayores y generar conciencia en torno a la necesidad de su cuidado, respeto y acompañamiento diario.