La Iglesia católica mexicana lanzó un llamado a la sociedad para valorar y acompañar a los adultos mayores, destacando la importancia de no relegarlos en medio de un mundo cada vez más acelerado. La Arquidiócesis de México subrayó que los ancianos no deben ser considerados una carga, sino un “tesoro” que merece atención, respeto y gratitud.
En su editorial publicado en el semanario Desde la Fe, la institución eclesiástica advirtió que la dinámica actual, marcada por la inmediatez digital y la productividad, ha llevado a que muchos adultos mayores queden “invisibles, olvidados y arrinconados”. La reflexión destacó que, en esta lógica social, “lo que no rinde se descarta”, lo que coloca a los ancianos en una situación de vulnerabilidad constante.
El mensaje retomó palabras del fallecido papa Francisco (1936-2025), quien afirmó que “los ancianos son un tesoro”. Bajo esta premisa, la Arquidiócesis señaló que el trato hacia los abuelos y personas mayores refleja la calidad moral de una sociedad, de las familias y del corazón humano.
En el marco del Año Jubilar, la Iglesia anunció la realización de una misa especial dedicada a los abuelos y a todas las personas mayores. Esta celebración se llevará a cabo el próximo 31 de agosto a las 12:00 horas en la Basílica de Guadalupe, en la Ciudad de México. El acto será un espacio de oración y reconocimiento hacia quienes han construido y transmitido experiencias, valores y enseñanzas a lo largo de generaciones.
La institución religiosa destacó que este homenaje no debe limitarse a una fecha específica, sino que tiene que traducirse en gestos cotidianos de agradecimiento y acompañamiento. “El verdadero homenaje será cotidiano: mirar a los ojos, agradecer, aprender y acompañar”, puntualizó en su mensaje.
Al mismo tiempo, recordó que aunque en México aún existen muestras de cariño hacia los mayores, también persisten problemáticas como el maltrato psicológico, la violencia física y verbal, así como el abandono disfrazado de indiferencia. La Arquidiócesis alertó sobre la expansión de una “cultura del descarte” que afecta directamente a este sector de la población.
El desafío, insistió, está en llevar la gratitud a acciones concretas, como acompañar a los adultos mayores en consultas médicas, respetar sus ritmos, valorar sus consejos, compartir una comida o abrirles espacios de participación dentro de la familia y la comunidad.
De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada diez personas mayores ha sufrido algún tipo de maltrato. En México, la problemática adquiere además un matiz de género: el 19.2% de las mujeres de 65 años o más han declarado haber sido víctimas de violencia en distintas formas.
La misa programada en la Basílica busca visibilizar la importancia de los adultos mayores y generar conciencia en torno a la necesidad de su cuidado, respeto y acompañamiento diario.
