Drácula: El amor que desafió a Dios y condenó al alma eterna

Hay historias que creemos que ya nos sabemos, que hasta las hemos escuchado de mil formas: con colmillos, con capas, con castillos tenebrosos y crucifijos al cuello. Pero ahora, viene Drácula… y no, no es el que te contaron en Halloween. Esta nueva versión no solo reinventa al vampiro más famoso del mundo, lo desnuda. Lo muestra roto, triste, enamorado, y más humano que monstruo. Y todo esto lo trae de regreso al cine nada menos que Luc Besson, sí, el mismo que dirigió El Quinto Elemento y Léon: El Profesional.

Drácula llega exclusivamente a las salas de cine en México bajo el sello de Zima Entertainment. Y no viene suave. La historia se mete directo a las raíces del personaje, inspirado por la novela de Bram Stoker, pero va más allá: aquí, el príncipe Vlad no es solo una leyenda oscura, es un hombre destrozado por la muerte de su esposa, que se atreve a desafiar a Dios y es condenado a vivir para siempre con la maldición de la sangre.

Luc Besson arma una película visualmente intensa, emocionalmente brutal y poéticamente oscura. Una especie de ópera gótica donde lo que se grita no es solo terror, sino amor, pérdida y desesperación. La actuación protagónica corre a cargo de Caleb Landry Jones —que ya la rompió en DogMan— y se suma Christoph Waltz, ese actor que transforma cualquier papel en algo hipnótico. Juntos le dan vida a un Drácula que no te muerde, te desgarra desde adentro.

Y por si eso fuera poco, la atmósfera de la película viene reforzada por la música de Danny Elfman, maestro de lo siniestro, y un dato curioso: se dice que el tono emocional de la cinta fue influenciado por las canciones de Billie Eilish. Todo encaja. Lo triste, lo romántico, lo sombrío. Todo al borde del abismo.

La historia se rodó en los paisajes fríos y melancólicos de Finlandia, y eso se nota: el ambiente pesa, la oscuridad duele y cada escena parece un cuadro pintado con sombra y sangre. Pero ojo, no es solo una película para fans del terror, es una de esas cintas que se sienten como un puñal bonito al corazón. De esas que no puedes ver sin quedarte pensando después.

Drácula no llega a asustar. Llega a romper. Y si creías que ya lo habías visto todo del vampiro más famoso, te falta mirarlo a los ojos cuando está solo.

Pobreza en México cae según Inegi, pero cambios metodológicos generan debate

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) presentó su más reciente medición de pobreza en México, revelando una disminución significativa en varios indicadores entre 2022 y 2024. Según el reporte, 8.3 millones de personas dejaron de estar en situación de pobreza, reduciendo la cifra total a 38.5 millones, lo que representa el 29.6% de la población, frente al 36.3% registrado hace dos años.

La presidenta Claudia Sheinbaum celebró las cifras, calificándolas como “una hazaña de la cuarta transformación”. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, atribuyó los resultados al incremento del salario mínimo y a los programas sociales. “Un proyecto humanista se demuestra en esto, en la reducción de la pobreza y estamos seguros que vamos a seguir avanzando”, afirmó.

El reporte del Inegi también indicó una disminución en la pobreza extrema: 2.1 millones de personas salieron de esta condición, quedando un total de 7 millones, equivalente al 7.1% de la población. En términos de ingresos, 10.1 millones de mexicanos dejaron de estar por debajo de la línea de pobreza por ingresos, situando la cifra en 46 millones de personas, el 35.4% del total.

En la medición multidimensional, que considera carencias sociales, el número de personas con al menos una carencia descendió a 80.4 millones, 4.3 millones menos que en 2022. La carencia más frecuente sigue siendo el acceso a la seguridad social, que afecta a 62.7 millones de personas, equivalente al 48.2% de la población.

Sin embargo, las cifras han generado debate. Gonzalo Hernández Licona, exsecretario técnico del Coneval y actual director de la Red de Pobreza Multidimensional, cuestionó la metodología utilizada por el Inegi. Señaló que el cambio en la forma de preguntar sobre carencias en salud y agua complica la comparación directa con mediciones anteriores.

Hernández Licona citó como ejemplo que en 2022 había 9.2 millones de mexicanos sin acceso a agua, cifra que en 2024 se redujo a 4.5 millones. También destacó que la carencia en salud pasó del 50.4% al 44.5% en dos años. Sin embargo, advirtió que entre 2018 y 2024 esta carencia aumentó debido a la eliminación del Seguro Popular, que aunque imperfecto, “daba cierta certidumbre a la gente”.

El especialista recalcó que en el Coneval se cuidaba que las mediciones fueran estrictamente comparables, y aunque los cambios metodológicos no alteran la tendencia general de reducción de la pobreza, sí dejan “un mal sabor de boca” en términos de precisión histórica.

Con estas cifras, el Inegi reporta una mejora en las condiciones económicas y sociales de millones de mexicanos, aunque el debate sobre la forma de medir y la comparabilidad de los datos seguirá presente en el análisis público y académico.

INE entrega bono electoral millonario a Taddei y personal por elección judicial

El Instituto Nacional Electoral (INE) confirmó la entrega de un bono equivalente a dos meses de salario a su consejera presidenta, Guadalupe Taddei, a los consejeros electorales y a todo el personal del Servicio Profesional Electoral Nacional (SPEN) como compensación por la carga laboral de la reciente elección de jueces, ministros y magistrados.

La remuneración extraordinaria a Taddei fue de 240 mil 784 pesos netos, considerando que su sueldo bruto es de 262 mil 634 pesos y su salario neto mensual de 120 mil 392 pesos. Este monto se asignó con base en el oficio INE/DEA/CEI/1018/2025 de la Dirección Ejecutiva de Administración.

En total, el organismo destinó alrededor de 23 mil 757 millones de pesos para cubrir el pago a todo su personal operativo, una cifra semejante a la que se aplicó el año anterior durante la elección presidencial. El beneficio incluyó a consejeros, directores ejecutivos, directores de área, coordinadores, subdirectores y personal del SPEN.

El pago del llamado “bono electoral” se realizó en dos partes: la primera en marzo y la segunda en mayo de 2025. Esta práctica, vigente para el personal electoral desde los procesos federales de 1993, también se ha aplicado en elecciones extraordinarias, como la de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México (2020-2021). En el caso específico de los consejeros, el bono se otorgó hasta 2012, se suspendió y fue retomado en 2024 por propuesta de Taddei Zavala.

La aprobación para este año se dio el 8 de marzo de 2025 en la Junta General Ejecutiva, mediante el acuerdo INE/JGE40/2025. En dicho documento se establecieron las bases para cumplir lo dispuesto en el artículo 67, fracción XVII, del Estatuto del Servicio Profesional Electoral Nacional y del Personal de la Rama Administrativa, en relación con el Proceso Electoral Extraordinario 2024-2025 del Poder Judicial de la Federación.

Este pago extraordinario se justifica por el incremento de trabajo que generan los procesos electorales, particularmente en los que involucran cargos de alta responsabilidad, como jueces, magistrados y ministros. Según el INE, la operación de la elección judicial requirió un despliegue logístico y técnico similar al de una elección federal ordinaria, lo que demandó recursos humanos y financieros adicionales.

Con esta asignación, el INE mantiene la política de reconocimiento económico a su personal por su participación en procesos electorales extraordinarios, asegurando la cobertura de todas las etapas de organización y desarrollo de la jornada.